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¿Cuál es el compromiso?
Martes 21 de Septiembre del 2010
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El Toluca es un equipo ejemplar en términos deportivos y extracancha, aunque a últimas fechas se ha involucrado en incidentes controversiales que no dejan un buen sabor de boca.
Desde los tiempos de don Nemesio Diez, jugadores, técnicos y trabajadores operativos y administrativos de esta institución han presumido un trato profesional que rebasa las expectativas (normalmente recibiendo mucho más que su cheque de quincena, relacionado al afecto y al trato personal preocupado por la integridad del ser humano).
Los reclamos de Hernán Cristante en los últimos días, no parecen lógicos en un club como el del Estado de México. Las quejas por quedar fuera de la nómina (después de una lesión fuerte) y ahora el aparente maltrato al no ser aceptado en los entrenamientos del primer equipo escarlata, hacen dudar de las decisiones y los verdaderos motivos que orillan a estas fricciones.
El veterano arquero argentino, ha recibido un trato antes impensado en las instalaciones de Metepec, y lo que para muchos pareciera un berrinche, ahora se contrapone con la postura rígida del actual entrenador (y quien ya los guío también a dos campeonatos).
Es cierto que el Toluca no tiene compromiso legal con el veterano arquero argentino, al no haber contrato vigente, pero entonces podríamos compararlo con el discutido caso de Vicente Sánchez y su “desertora” incorporación al América que tanto rencor provocó entre los de pantalón largo (trasladándose a la tribuna).
Si en Toluca esperaban fidelidad eterna de parte del delantero uruguayo ¿por qué entonces la postura tan dura y apegada a la letra para con el cancerbero pampero (quien a fin de cuentas ha sido el más ganador de su historia, y uno de los cinco mejores porteros extranjeros en nuestro balompié)?
Ese doble discurso que suele darse, normalmente se nota más entre los directivos aunque también ocurre con los jugadores:
Y es que cuando un futbolista dice querer ganar y no entrega el 100 por ciento se ataca también a ese principio de equidad y responsabilidad. Cuando un jugador se esconde en el terreno de juego y no asume el compromiso comunal. Cuando la preparación es deficiente o el cuidado personal resulta mediocre. Cuando le miente a su entrenador. Cuando le miente a la afición. Cuando pelea con sus compañeros por ganar protagonismo. Cuando pide un aumento económico sin convertir en realidad sus anhelos sobre el césped.
Son contados los jugadores que ofrecen disculpas públicas tras una mala actuación. ¿Cuántos casos hay de futbolistas que regresan el sueldo al no conseguir lo que se espera de ellos?
La fidelidad en el futbol no está relacionada necesariamente a un documento, ni a los abogados o tribunales, sino a la sinceridad y entrega con la que se actúa en beneficio común. La tan trillada frase de todos somos una familia.