¿Deporte u obsesión?

El Barón Pierre de Coubertin hizo celebre la frase: "Lo importante no es ganar sino competir" y yo preguntaría ¿Cuántos de nosotros hacemos propias esas palabras cuando de futbol hablamos?

El Barón Pierre de Coubertin hizo celebre la frase: "Lo importante no es ganar sino competir” y yo preguntaría ¿Cuántos de nosotros hacemos propias esas palabras cuando de futbol hablamos?

A últimas fechas, casi todos criticamos a los directivos de nuestro balompié por buscar primero el negocio antes que salvaguardar los valores deportivos del futbol, pero yo cuestiono ¿cuál es nuestra postura como aficionados sobre la actividad más popular del planeta? ¿También esperamos disfrutar un deporte o nos obsesionamos solo con obtener una ganancia desde la tribuna?

Me parece que en cierta medida nos hemos aferrado a sólo intentar recoger triunfos y entonces rechazamos todo lo que no esté relacionado con una victoria?

Para mí, el futbol es mucho más que un simple resultado. Por supuesto que al competir se intenta superar al de enfrente, aunque habría que mantener intacto (en la medida de lo posible) el objetivo inicial.

¿Ustedes sólo juegan para ganar? ¿Y si ese es el caso, en que les beneficia específicamente un resultado favorable o una victoria?

Por ejemplo, casi podría apostar que cualquier aficionado americanista de entre 37 y 45 años de edad, tiene más fresca en la memoria la alineación de las Águilas de la temporada 82-83 que cayeron en la semifinal ante las Chivas (con la bronca campal incluida) antes que a los 11 titulares del último titulo para los de Coapa hace apenas 5 años.

Creo que a veces, podemos olvidarnos de lo que realmente nos gusta del futbol al obsesionarnos en "festejar" una victoria.

El sistema de competencia en nuestra liga mexicana, propicia un poco esta enajenación. La liguilla, no nos ayuda a entender que cada equipo tiene diferentes objetivos y capacidades y que lo esencial del futbol es lo que sucede sobre el terreno de juego. Sino, qué caso tendrían las aficiones de clubes que no se han coronado. ¿Quién le iría al Querétaro, a los Jaguares o al San Luis?

En países como España, Inglaterra o Italia, en donde se disputan torneos largos y en donde el campeón sale de la mayor cosecha de puntos al final del torneo, puede darse el caso de conocer al mejor equipo con 2, 3 ó 5 fechas antes del final y no por ello los equipos restantes sienten el "fracaso" que de pronto en nuestro balompié marcamos casi por sistema.

Y esto que menciono nada tiene que ver con ningún concepto malentendido de conformismo, porque la “mentalidad ganadora” no excluye disfrutar o apreciar un espectáculo deportivo a pesar de lo que el marcador señale.

Para ejemplo, en el béisbol de las Grandes Ligas (sabemos que si alguien quiere ganar siempre son los estadounidenses y su aparato publicitaro) ¿Por qué creen ustedes que en los 81 juegos de locales de los Cachorros de Chicago se registran llenos increíbles en el Wrigley Field, si el equipo suma ya 102 años sin festejar una Serie Mundial? (la última fue en 1908). La gente sigue asistiendo, sonriendo y disfrutando del juego de pelota y todo lo que lo rodea (en un sentido positivo).

Obvio que nadie va a la escuela para "aprender a perder". Una derrota siempre será frustrante, pero a mí me gustaría ver cómo nosotros también crecemos como espectadores sin exagerar adoptando posturas de extraños. La frase trillada y lapidaria de: El subcampeón es el primer perdedor, me apena, porque entonces coloca a la gran mayoría como irremediables frustrados. Para mí todo encuentro arroja algo interesante y creo que esas emociones perduran más que un resultado. Por eso les pregunto: ¿A ti qué te motiva al ver inicia un partido de futbol? ¿Lo disfrutas como deporte o te obsesionas sólo por ganar como un cliché para no ser tachado por los demás?

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