No hay quinto malo

Goles son amores y las victorias son las únicas que mantienen a los directores técnicos.

Goles son amores y las victorias son las únicas que mantienen a los directores técnicos. Las Chivas han recuperado el aliento y aunque les falta para convencer a sus millones de aficionados, enderezan el torcido andar de los últimos meses. La verdad así lo pensé desde que inició la histeria por los malos resultados. Las victorias curan todo. En el torneo local, ligaron su tercer triunfo consecutivo, emergiendo del fondo hasta la media tabla. El Guadalajara ya está a sólo 4 puntos de la zona de calificación a la Liguilla restando todavía 7 jornadas por jugar. Mientras que en la Copa Libertadores esta noche enfrentarán su prueba de fuego. Si puede vencer a los uruguayos del Defensor Sporting empatarán en puntos al segundo lugar del Grupo 7 que es el Deportivo Quito, volviendo a hacerse dueños de su propio destino. El Rebaño visitará el Sábado a los alicaídos Gallos del Querétaro, con la gran posibilidad de cobrar revancha y meterse de lleno a la pelea por un boleto a la fiesta grande. Ese equipo (entonces dirigido por Pepe Cardozo) significó su “waterloo” en Noviembre pasado cuando los “picotearon” de muerte en los Cuartos de Final del Apertura 2011 (el 8 le pegó al 1 y de ahí el Guadalajara de Quirarte no se levantó). Son las posibilidades y revanchas que siempre presenta el futbol. En la Liga, el Chiverío resucitaría el Sábado en la Corregidora y le daría una patada a los emplumados (aunque no sea un duelo de liguilla). Nacho Ambriz ha sabido aguantar presiones (lógicas en un club como el Guadalajara), regaños (injustificados por polémicas y percepciones como la del penal del “Cubo”) y derrotas (lo primero que un verdadero deportista debe hacer es saber ganar y saber perder, y Nacho lo es de sobra). Hoy, otra vez el cabalístico numero 5 puede salvar a un entrenador (porque si el Guadalajara continúa esta buena racha y vence hoy como local al Defensor y el Sábado de visita a los Gallos, cambiaría todo su panorama). Me recuerda la suerte que corrió el gran amigo y referencia de Ambriz en la banca. Javier Aguirre, por fin inició un torneo como técnico desde el arranque dirigiendo al Pachuca en el Verano de 1999. Después de los primeros 5 juegos no había ganado uno solo (dos derrotas y tres empates). Recuerdo muy bien haber cubierto como reportero el tradicional entrenamiento físico de los Pumas en el Bosque de Tlalpan en aquello días cuando apareció -como también era costumbre- el propietario de los Tuzos, Jesús Martínez, terminando su cesión personal de ejercicio. La pregunta de los reporteros que nos encontrábamos ahí era evidente tras los malos resultados de su equipo: “¿Cuánto tiempo le queda al Vasco?” y Martínez nos respondió -muy seguro de sí mismo- “Javier se queda hasta que gane”. A la jornada siguiente el Pachuca venció de visita al Morelia y la historia  ya la conocemos, el “Vasco” enderezó el barco, al torneo siguiente consiguió el primer título en la historia profesional del Pachuca (para después llegar a otra final que perdieron frente al Santos), y después se convirtió en el técnico nacional meter al Tricolor al Mundial y emigrar a España con el Osasuna. Cábalas, revanchas y realidades que existen en el futbol. En este caso, el Guadalajara puede resurgir y aunque sufra las ausencias de los importantes jugadores que irán al Preolímpico, aunque creo que deben mantener la cabeza fría y respetar la continuidad del hombre que los ha hecho despertar desde la banca, para formar un estilo de juego y pelear por los lugares en los que todos (seguidores y no seguidores) queremos ver, al tratarse del club más mexicano de nuestro balompié.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas