¿Y después de hoy?

Vivimos el momento y no pensamos mucho en el mañana, planeamos poco y aunque soñar nos enriquece sería bueno aterrizar también en algunas realidades.

Vivimos el momento y no pensamos mucho en el mañana, planeamos poco y aunque soñar nos enriquece sería bueno aterrizar también en algunas realidades.

Para nadie es nuevo que en el futbol mexicano históricamente nos cuesta trazar objetivos a largo plazo. Nos tomamos muy en serio eso de que “el partido más importante es el siguiente” y en ocasiones nos programamos sólo para hoy.

Es una dinámica que ha involucrado la rapidez de los tiempos con la obsesión por los resultados inmediatos (tema de otros comentarios anteriores). El que llega a jugar futbol, muy probablemente lo anheló durante toda su niñez aunque una vez que lo cumple puede verse severamente sorprendido. Debutar, jugar, fracasar o brillar pueden cambiar la vida de los jovencitos para bien o para mal.

Las preguntas que más me inquietan: ¿Qué pasa con todos los que no llegan a jugar profesionalmente pero que lo intentaron con el mismo ahínco que otros que sí tuvieron éxito? ¿Qué pasa con los que tenían mayores cualidades pero a los que por alguna razón no se les dio? ¿Qué pasa con los que fueron borrados o sufrieron lesiones en las primeras de cambio aniquilando sus oportunidades?

El caso de Fabrice Muamba nos deja helados y esperamos primeramente que pueda seguir viviendo este destacado jugador de 23 años. El atentado a Salvador Cabañas enmudeció a la afición mexicana en la cúspide de su carrera. O muchos otros casos como el de la joven promesa del Atlas, César Andrade, quien al sufrir un accidente automovilístico en 1999 le fue amputado el pie derecho.

¿Y qué pasa con todos los ex futbolistas cuando tienen que colgar los botines? Sólo en nuestro país juegan casi 400 en la Primera División, sumados a los del Circuito de Ascenso, Segunda, Tercera, etc. ¿Qué van a hacer dentro de 15 años?

Platicando el fin de semana con un catedrático de nuestra máxima casa de estudios (Arquitecto con 2 maestrías, un doctorado y más de 20 años de experiencia docente) tocábamos el punto de la preparación académica de los deportistas y él me decía que no veía necesario que un futbolista se graduara con un título universitario porque siempre esperaría estar involucrado de una u otra forma al futbol: “No me imagino a Messi llevando una demanda como abogado o una cuenta de banco como asesor financiero” me dijo, a lo que yo no estuve de acuerdo.

Si bien es cierto que a los que nos apasiona el futbol relacionamos todo con este deporte, ciertamente me espanta pensar que no podemos desarrollarnos en otro terreno.

Los casos como Rafael Ortega, reconocido Médico Cirujano después de vivir en la cancha su amor a este deporte, no son comunes pero deberían servir de ejemplo a seguir.

En Estados Unidos, por ejemplo, es completamente diferente (obviamente es otro país con diferentes economías, culturas, aficiones y necesidades y en ningún sentido creo que ellos sean mejores que nosotros, sólo lo pongo como ejemplo). La MLS recluta a sus jugadores del Draft de los Colegios y Universidades por lo que la mayor parte de sus futbolistas cursaron una carrera universitaria y es absolutamente normal que los ex jugadores sean hoy abogados, administradores o consultores. Ejercen, producen y se sostienen de diferente forma aunque sigan ligados a una cancha de futbol.

Algunos me dirán que un deportista de alto nivel amasa una buena fortuna para asegurar su futuro y el de su familia, pero sobra decir que ellos pertenecen al insignificante porcentaje de las grandes estrellas, muy alejado al de los de “carne y hueso”.

Un tema complicado pero creo urgente ¿Qué se necesitará para cuando los hombres de la cancha sean relevados por viejos o por malos? Es cuando salta como siempre la necesidad de unirse y buscar como gremio mejores beneficios para cuando ya no jueguen. Incentivar el uno al otro, presionar al rival para que entienda que juegan en el mismo equipo y todos mejoren para disfrutar su vida cuando en las tribunas ya no coreen sus nombres.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas