Los cuatro en un nuevo día

Lo mejor del futbol es que nunca se termina, es una historia sin fin.

Lo mejor del futbol es que nunca se termina, es una historia sin fin. Recuerdo emocionado cuando era niño, rogaba para no parar, junto a mis amigos volteaba nervioso revisando el reloj y suplicando que nunca sonara la campana. Pero cuando esto sucedía, todos nos “hacíamos los locos” pidiendo la bola para una última jugada y obligando a algún maestro a meternos a empujones, gritos y amenazas de regreso al salón de clases. No he conocido nunca a algún futbolista que no se arrepienta de haber colgado los botines. Todos suspiran nostálgicos al recordar sus momentos de gloria en la cancha, y salvo muy pocas excepciones, los que se retiran no pueden echar marcha atrás. Por eso respeto a los entrenadores, esos personajes peculiares que entregan todo con tal de seguir aferrados a lo que nunca podrán dejar, porque el futbol es en verdad su vida. Me emociona mucho ver el regreso de cuatro hombres que buscan revancha y esperan ansiosos para competir en el próximo torneo. Ricardo Lavolpe volvió al equipo en el que comenzó. Con el único con el que sí ganó. Como jugador y como Director técnico. Este “loco” del futbol dio vida al personaje que hoy conocemos en este Atlante de las mil historias que hoy le suplica regresar porque también lo necesita. Ver a Lavolpe de regreso con los Potros es algo que tanto un servidor como los amantes del futbol, siempre agradecemos emocionados. Y como todo villano necesita un héroe (ustedes decidan quién es quién) también celebro que Hugo Sánchez este otra vez en acción. El Pachuca le abrió la puerta porque les guste o no les guste, él siempre aumenta las pulsaciones de nuestro Campeonato. Y es que como todos (sin excepción) los que ya fueron técnicos de la Selección ahora debe remar contra corriente para volver a ganar confianza y credibilidad. Sigue siendo el único bicampeón de los torneos cortos y le urge sacudirse la mufa para retomar ese camino grandilocuente que le conocemos y -algunos- le aplaudimos. Y si Hugo ha sido el único que se ha coronado en dos torneos cortos consecutivos, nadie aún ha conseguido lo que Enrique Meza. 4 campeonatos, aunque destacando 3 con este mismo Toluca desde la existencia de los torneos de 17 jornadas. El “Ojitos” no le teme a la presión ni a obtener resultados inmediatos. Y aunque agradece a Dios por ser de “sangre azul” ya se dio cuenta que donde de verdad lo quieren es en el “infierno” (las lágrimas de su presentación no fueron ni de frustración ni por exhibición sino de agradecimiento desde lo más profundo de su corazón). Y Carlos de los Cobos es un entrenador al que ya tendría que hacerle justicia la revolución. Como jugador fue multicampeón y como técnico busca su primera corona. El único caso que yo recuerdo que en nuestra primera división pasó de la cancha a la banca en una misma temporada (cuando aún había torneos largos 93-94 fue mediocampista en la primera mitad y debutó como director técnico en el cierre del torneo con los Gallos Blancos). Tras el buen papel como entrenador del Tricolor Olímpico en Atlanta 96 (en el que hizo aparecer a nombres como Cuauhtémoc Blanco, Paco Palencia, Duilio Davino, Pavel Pardo y  compañía) le dieron la “papa caliente” del América del primer torneo corto para después pasar por otros equipos aunque el “pacto de caballeros” lo desterró hace 9  años,  obligándolo a probar suerte en El Salvador, en donde se convirtió en ídolo tras llevar al FAS a la Final y a la Selección Nacional al ansiado Hexagonal premundialista de la CONCACAF. De los Cobos regresa al Querétaro ansioso y emocionado, con mayor experiencia, pero sobre todo, con la conciencia limpia y la integridad reforzada. 4 hombres que agradecen volver a ver un nuevo día y que desde la banca deberán reflejar lo que ya los caracteriza (más allá de los estilos personales y formas de ser) porque vaya que para dedicarse a esto y seguir en la pelea hace falta perseverancia.  Ojalá que trabajen como ellos saben y que sus directivas los apoyen porque “Roma no se hizo en un día”. Para los 4, mis mejores deseos porque cada uno de ellos elevan el nivel y  el buen nombre de nuestro balompié mexicano.

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