Y volver, volver

La MLS pasó de ser la oportunidad efímera de ganar mucho dinero a la consecución esforzada por alcanzar un real nivel competitivo

La MLS pasó de ser la oportunidad efímera de ganar mucho dinero a la consecución esforzada por alcanzar un real nivel competitivo. Hoy, no se parece mucho a como era en sus inicios -en los años noventa-, aunque goza de un envidiable nivel ascendente que cualquier liga profesional agradecería. Es la liga más joven del continente americano (aunque la renovada liga panameña toma forma hasta ahora, fue fundada en 1988) y por mucho la de mayor crecimiento y solidez.  Es la única en la que participan equipos de 2 diferentes países (Estados Unidos y Canadá) aunque representada por 3 (sumando a Chivas USA con raíces mexicanas) y que mezcla aficiones de cualquier parte del mundo (por la diversidad cultural del vecino país del norte) que vuelven a las bases de las tribunas de antaño gozando de un verdadero ambiente familiar. Para empezar debo aclarar que he trabajado en transmisiones de los juegos de esta liga en los últimos 10 años aunque antes no la seguía, y he podido constatar la forma en la que ha crecido –en todos los sentidos-. Antes, ya he destacado la capacidad formadora que a nivel profesional se ha ido logrando en este Campeonato. Prueba de ello es la constancia de su equipo nacional librando “sin despeinarse” las etapas de eliminatorias mundialistas en la CONCACAF (más una final en Copa Confederaciones y participaciones en Copa América). La proliferación de futbolistas estadounidenses en los últimos años ha sido tan clara como la multiplicación de sus aficiones. Antes parecía “dar pena” que una persona reconociera ser seguidor del “soccer” y sobre todo de los equipos formados en este Campeonato (los millones de inmigrantes europeos, sudamericanos, centroamericanos o mexicanos parecían incomodarse por estos clubes y preferían solo hacerle caso a sus filiaciones (los equipos de sus países). Hoy el “soccer” ya entra en la baraja global de la diversidad deportiva en la Unión Americana (aunque muy lejano todavía de los principales monstruos como NFL, MLB o NBA). Vayamos por partes. Los estadounidenses hacen y ven mucho deporte siempre. Practican 3 ó 4 diferentes disciplinas en sus años estudiantiles y aficionarse a más de uno es realmente una obligación. Es parte de la adaptación social. Y ahí, a pesar de las trabas del inicio ya se ha instalado el futbol. Pero regresemos al tema de la liga. Esta MLS que a mediados de los años 90 provocaba que a las figuras les brillaran los ojitos. Casi todos los futbolistas de gran nivel y popularidad de México intercalaban sus carreras entre los clubes aztecas y las nuevas franquicias del norte. El “contratote” que les dejaba muchos dólares para después (cuando terminaba la temporada en el Otoño) ir corriendo de regreso a los equipos que les daban el prestigio y nivel para continuar la competencia –muchos de ellos siendo considerados por la Selección Mexicana-. Pero eso solo fue al principio. Después, la MLS decidió no gastar más y se fue a los sueldos bajos que provocaban casi siempre contratar a muchos jóvenes (la mayoría de los colegios y universidades) para irlos fogueando hasta saber si “darían el ancho” y en caso afirmativo poder probarlos en Europa (como ocurrió con decenas de ellos). Después Inventaron al “Jugador Franquicia” (abriendo las puertas a patrocinadores para pagar los sueldos altos de estas figuras) y así meterle un poco de sal y pimienta, el interés mediático que algunas veces funcionó con jugadores de renombre. El resultado ya lo conocemos. Desde que eso sucedió –hace ya casi 7 años- desfilaron nombres como los de David Beckham, Cuauhtémoc Blanco, Guillermo Barros Schelotto y Juan Pablo Ángel. Hasta nuestros días en los que destacan Thierry Henry, Robbie Keane o Alessandro Nesta (este último recientemente retirado después de 20 años de exitosa carrera en la que ganó 3 scudettos con Lazio y Milan, 2 títulos de Champions con Milan y un Campeonato del Mundo con Italia). Hoy, la MLS continúa abasteciéndose de chavitos que quieren ser futbolistas, contratan a extranjeros de cualquier parte del mundo (aumentando cada vez más talento africano, centro y sudamericano) que pretende desarrollarse en una liga muy pareja y competitiva. Lo interesante es que ya que se ha consolidado, ya que ha producido cientos de jugadores y ya que algunos han cosechado ganancias ahora los involucrados empiezan a devolverle lo aprendido y lo ganado. Ex futbolistas que fueron parte de este “experimento” ahora destacan como los hombres que la MLS necesitaba desde la banca: Jason Kreis, Jesse Marsch, Jay Heaps, Caleb Porter, Preki, CJ Brown. Y mejor aún, esas súper estrellas que llegaron para darle “caché” ahora apuntan para volver intentando triunfar en otros niveles: Lo de David Beckham como propietario de la nueva franquicia que regrese el futbol a Miami es un hecho serio. Y la intención del “Mellizo” Guillermo Barros Schelotto por regresar ahora como Director Técnico. El hoy estratega del Lanús (que pelea la punta en la Liga argentina y a un paso de la final en la Copa Sudamericana) ve gustoso el interés del New York City por convertirse en el primer entrenador de la próxima franquicia número 20 (aunque para esto falte más de un año). Y aún más, le entusiasma  la idea de volver al Columbus Crew con el que salió Campeón en su primer año como súper refuerzo (2008) pero ahora como Director Técnico. Está claro que en la MLS algo se ha hecho bien, y más allá del dinero que otros siempre ponen como prioridad, parece atraer a los que ya estuvieron. Volver a donde antes ya se estuvo demuestra a todas luces que algo de ahí nos pertenece. @guzmanjuegue

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