Un mojado en Jamaica

Sin duda alguna una gran oportunidad fue el poder ir a apoyar (y reportar para ustedes) a la selección contra los llamados “Reggae Boyz”. Fue una travesía de 3 horas hacia Jamaica, que al final de...

Sin duda alguna una gran oportunidad fue el poder ir a apoyar (y reportar para ustedes) a la selección contra los llamados “Reggae Boyz”. Fue una travesía de 3 horas hacia Jamaica, que al final de cuentas dejó a todos con los huesos entumidos y con ganas solamente de dormir. Pero bueno, ese no es el punto. Para sorpresa de su servidor, la prensa jamaicana asistió a cubrir la llegada de México. Los jugadores más asediados fueron Cuauhtémoc Blanco, a quien recuerdan los jamaicanos por aquella tan comentada agresión de Ansil Elcock, y el otro fue Melvin Brown, por sus raíces caribeñas. También entrevistaron a Javier Aguirre, a quien retuvieron durante unos 20 minutos con preguntas como : ¿Cuál es el clima en México? ¿Qué es lo que comen? Y cosas por el estilo. Ya entrados en materia, después de un “ilustrativo” sábado cultural (no nos dejaron entrar a casi ningún lado y en el museo de Bob Marley no se podían tomar fotos), el domingo era el día clave. La banda mexicana (aproximadamente 350 personas, unos más otros menos) estaba muy segura de vencer a los morenazos, y eso al final influyó en que nadie perdiera el ánimo. Desde los comentaristas hasta el empleado menor de la agencia de viajes, todos teníamos una fe bárbara en la labor de los jugadores, aunque existían dudas en la defensa, pues NADIE, repito, NADIE, quería a Claudio Suárez en la alineación. Al llegar al estadio, para sorpresa de todos, no hubo ni siquiera revisión de algún tipo de arma para evitar violencia dentro del estadio (tiempo después un inteligentísimo jamaicano sacó una pistola cerca de la porra de México, lo cuál nos puso un tanto nerviosos), y tampoco hubo un trato hostil hacia nosotros, tal vez porque muchos de los presentes andaban bajo los efectos de la marihuana. Era un escenario distinto al que en un principio todos habíamos esperado, pero lo peor estaba por venir. Al meter el gol Jamaica, y cuando le perdonaron la tarjeta roja a Villa, nos cayeron todo tipo de líquidos y piedras, mientras la policía jamaicana pedía la expulsión. El saldo final fue de 2 descalabrados y de varias personas mojadas por un líquido que rogamos haya sido cerveza. Al final del encuentro, nos tuvieron que bajar al campo porque volvió la lluvia de objetos, y un brillantísimo mexicano tuvo la maravillosa idea de regresar uno de los proyectiles, lo cual ocasionó aún más ira entre los morenazos. Después fuimos felicitados por el triunfo que se obtuvo en base al carácter y un par de aquellos que nos deben de sobrar siempre. Nunca hemos sido personas muy bien dotadas físicamente, así que debemos de poner siempre el corazón. En cuanto a los jugadores, solo me queda agradecer a los tres que para mí, fueron los mejores: Jesús Arellano, Oscar Pérez, y sobretodo Cuauhtémoc Blanco. Los tres fueron puntales del equipo y demostraron que con amor a la camiseta todo se puede. Ahora solo queda apoyar contra Trinidad y Tobago, y le pido a la afición que asista, pero sobre todo que no dejen de alentar, aunque se falle(como sucedió con Borgetti), recuerden que la vida da muchas vueltas y así como fue odiado el domingo, mañana puede ser propuesto para santo. En cuanto al título de esta columna, quisiera agradecer a la Secretaría de Gobernación y al Gobierno de Jamaica por las facilidades otorgadas. Cualquier duda, mándenme un correo y les contesto con gusto.

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