¿Un Mundial Sin Gigantes?

Holanda está fuera del Mundial. Brasil está muy cerca de no lograr su pase. Haciendo un poco de memoria, en 1998 se hablaba de lo injusto que era el sistema de competencia, pues obligaba a “los...

Holanda está fuera del Mundial. Brasil está muy cerca de no lograr su pase. Haciendo un poco de memoria, en 1998 se hablaba de lo injusto que era el sistema de competencia, pues obligaba a “los dos mejores exponentes del fútbol en este mundial”, a jugar una semifinal entre ellos. Ahora , por diferentes motivos, sus mejores jugadores no están, o simplemente no quieren asistir a su selección. Holanda, de aquél partido contra Brasil, al juego contra Irlanda, solamente conserva cinco integrantes: Van der Sar , Numan, Cocu , Overmars y Kluivert. Los ausentes son los hermanos De Boer, Davids, Reiziger, Seedorf, y sin duda, el más importante: Dennis Bergkamp. Es cierto que todo en la vida tiene ciclos, y que ninguno de los jugadores arriba mencionados es un jovencito, pero es un hecho que las “estrellas” que han surgido no han podido llenar los zapatos de estas figuras, y a falta de un líder nato, consagrado, y sobre todo con carácter, los favoritos de Louis Van Gaal no dieron el ancho y dejarán sin “jugo de naranja” el mundial oriental. Brasil es un caso distinto y más complicado. Si bien no han quedado eliminados del mundial, su manera de jugar no corresponde a la jerarquía de los creadores del “jogo bonito”. Sus jugadores se ven lentos y faltos de motivación. Su técnico, Luiz Felipe Scolari, dice que no es momento de jugar bonito, sino de sacar resultados….pues ni una cosa ni otra. Brasil da pena, torneo que juega, torneo que pierde, no se rescata ningún valor nuevo de la enorme cantera que tienen en su país, sus seleccionados no dan todo su potencial , y dependen demasiado de lo que hagan Rivaldo y Roberto Carlos. Aparte de esto, siguen extrañando a Ronaldo y a Romario, uno que acaba de regresar a las canchas y el otro recién recuperado de una operación de rodilla, así que tardarán en recuperar a ambos. Aunado a esto, el manoseo de jugadores locales y los caprichos del presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol tienen a Brasil pendiendo de un hilo muy delgado, y tienen prácticamente regado todo el prestigio que ha conseguido durante años el gigante del fútbol mundial. Por el bien del espectáculo(y la economía de la FIFA) , esperemos que Brasil califique al mundial POR MÉRITOS PROPIOS, que no se inventen algún otro repechaje para que califiquen , y , si se llegara a dar que no calificaran(lo cual sería una catástrofe nacional para ellos) , analicen todo el proceso mundialista, empezando por aquella rarísima final de Francia 98, que fue donde empezó la debacle del fútbol brasileño.

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