Se vienen los clásicos

A mi parecer, dos de los tres clásicos reales, no creados por los medios, se juegan esta semana: La llamada “Guerra del Cabrito”, el juego del orgullo regiomontano, entre los Tigres del Tuca...

A mi parecer, dos de los tres clásicos reales, no creados por los medios, se juegan esta semana: La llamada “Guerra del Cabrito”, el juego del orgullo regiomontano, entre los Tigres del Tuca Ferretti, y los Rayados de Pepe Treviño. El segundo clásico en orden cronológico, lo protagonizarán las Águilas del América y las Chivas del Guadalajara, siendo este el clásico más devaluado de los dos que se efectúan esta semana. Hablemos primero de los regios. El Clásico entre Tigres y Rayados puede contar varias anécdotas. Entre las más famosas se encuentra aquél 6-3 que nunca contó debido a la alineación indebida de Osmar Donizete, o aquellos tres goles del “Diablo” Núñez , tal vez el último gran ídolo de la afición tigre, después de Siboldi. Se recuerda también el paso por ambos equipos de uno de los favoritos de la selección :Francisco Javier Cruz, “El Abuelo”. De hecho, son pocos los casos de jugadores que han estado en ambos equipos.De los pocos que recuerdo es Oscar Dautt, que empezó en Monterrey, y ha vivido sus mejores años en la institución tigre. Los equipos llegan con pasos irregulares, tal vez con Tigres con una ligera ventaja por jugar en casa, y por llegar con el aliciente de ser subcampeón el torneo pasado. Monterrey peleará por su orgullo, por estar más cerca de los líderes de su sector, y por lograr que alguno de sus ex seleccionados vuelva a tener esa condición, empezando por una buena actuación en el clásico. En el otro juego, devaluado por la empresa Televisa, y por los directivos que se divirtieron haciendo cambios de jugadores, técnicos y porque no decirlo, hasta de dinero (la Promotora aún debe dinero a Televisa por los traspasos de Ricardo Peláez y Luis García, ambos retirados), se encuentran los dos equipos que presumen de tener más afición en el país. Sin entrar en polémica acerca de las costumbres de cada aficionado, es conveniente señalar los grandes partidos que han vivido estos dos conjuntos. Los americanistas recuerdan con regocijo el juego final de la temporada 83-84 , donde vencieron a las Chivas contundentemente, en lo que sería el inicio de la última gran dinastía americanista. Las Chivas recuerdan con gran gusto el 5-0 que le impusieron a los de Coapa en el Verano 96, que ocasionó el cese de Ricardo Lavolpe como técnico americanista, por solo mencionar dos casos. Este juego se caracteriza por tener gran espectáculo en el estadio Jalisco, pero parece ser que todo lo dejan allá, pues en el Azteca se recuerdan pocos clásicos que no hayan terminado cero a cero. Ojalá y sea cierto aquello que se dice de los clásicos de que no cuenta como lleguen los equipos , pues si el domingo tienen el descaro de jugar así, nadie saldrá contento del Azteca. Por último, quisiera pedirle a las barras de los equipos, sobre todo a la “Monumental” del América, que dejen sus impulsos violentos en sus casas. No tengo nada en contra de que “alienten” al estilo sudamericano, obviamente tampoco me quejo de las mentadas(ahí demuestran su mexicanismo), pero deben de entender que no todas las personas viven el fútbol a su manera, y no porque le vayan al rival hay que agredirlos hasta la muerte. Piénsenle tantito y vean que sin hacer ese tipo de cosas pueden lograr más cosas a su favor. Suerte a los cuatro equipos y que gane el fútbol.

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