Cuidado Ricardo, ahí viene “El Coco”

Una vez más, como en muchas otras competiciones de menor importancia, nos volvemos a encontrar. México se vuelve a enfrentar a los Estados Unidos en una situación de “ganar o morir”, aunque en una...

Una vez más, como en muchas otras competiciones de menor importancia, nos volvemos a encontrar. México se vuelve a enfrentar a los Estados Unidos en una situación de “ganar o morir”, aunque en una categoría menor que la última ocasión. Es por demás mencionar la obligación de la escuadra nacional cargar con todas las culpas de sus hermanos mayores(es un decir) , y la obligación del técnico de no volver a realizar un trabajo que deje mal parado al futbol nacional contra nuestros vecinos del norte.

Se menciona esta frase infantil como encabezado porque se ha tratado de distraer la atención de los aficionados poniendo ya prácticamente imposible la clasificación del equipo a las Olimpiadas, por el simple hecho de jugar contra los gringos. Esto, como una simple apreciación personal, creo que es muy incómodo para todos los que de alguna forma estamos involucrados como aficionados. Cuando se tiene la posibilidad de jugar a cualquier nivel, se te inculca la idea de que nadie te debe de “toser” en tu cancha. Siendo una rivalidad tan marcada entre los dos países y jugándose algo tan importante en este juego, considero importante el que el equipo mexicano salga plenamente concentrado y conciente de lo que se juegan, pues en los partidos de primera ronda se les notó bastante displicentes y faltos de ganas de jugar. Como si lo que se jugaran fueran solamente “los refrescos”. Ese estilo de juego complicó la situación, y nos dejó en la situación que la mayoría temía, pero que confiaban en que llegara hasta la final (donde ya tienes el boleto asegurado).

Lejos de amedrentarse, los jugadores de la selección dirigida por Lavolpe deberían de pensar en el ejemplo que les dio la selección de béisbol de este país, que venciendo a Estados Unidos los privó de participar en el deporte que ellos crearon. Esta motivación deberá ser incluso más grande para poder vengar de alguna forma la afrenta sufrida en el mundial de Corea, pues el hecho de que ellos nos hayan eliminado en el Mundial pone a nuestro país en mucho mayor desventaja ante los estadounidenses. Este es el único deporte en el que nuestra afición es mucho más importante y más comprometida que la de ellos, y este es el momento de cobrárselas todas juntas.

Finalmente, a toda la afición y a otros medios que han pintado este partido como el más difícil de la historia: ESTAMOS EN MÉXICO y este partido se debe de ganar, con el apoyo de toda la gente. Ya se les ha ganado antes, y esta ocasión no tiene porque ser distinto. No caigamos en pesimismos y afrontemos este partido con seriedad (jugadores), afrontémoslo como un compromiso con nuestro país (afición), pero sobre todo buscando que esta generación evolucione y no permita el estancamiento de nuestro maltrecho fútbol.

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