Venganza ante el líder.

El Club Atlético Osasuna dio la sorpresa de la jornada en la Liga Española al vencer, no sin sufrimiento y fortuna, al que hasta esta jornada era el líder del campeonato. Además, esta victoria...

El Club Atlético Osasuna dio la sorpresa de la jornada en la Liga Española al vencer, no sin sufrimiento y fortuna, al que hasta esta jornada era el líder del campeonato. Además, esta victoria sirve como venganza ya que hace apenas diez días el Valencia eliminaba a los de Aguirre en los octavos de final de la Copa del Rey. El partido fue vibrante y muy disputado, con varios enfrentamientos entre jugadores, quizá ya picado al ser este el cuarto choque de la temporada entre ambos clubes. Aguirre reconoció la fortuna que habían tenido, pero no quitaba mérito a la victoria, ya que antes de la misma ya había advertido que para derrotar al Valencia había que desarrollar un partido perfecto. Y perfecto fue, de nuevo, el partido de Pablo García en el centro del campo, del que acabó siendo dueño y señor, ante jugadores a los que anuló como Aimar y ante los que se creció como Albelda. El uruguayo hizo una exhibición de robos de balón y dura defensa sin entrar en lo marrullero o violento, fama que la prensa española parece empeñada en atribuirle, e incluso acabó siendo víctima de una triple agresión con gran disimulo de un jugador frecuente en estas tareas como es el defensa italiano Carboni.

El encuentro comenzó sorprendentemente, con un Osasuna muy bien plantado en la cancha y controlando con tranquilidad el esférico. Aguirre quería trabajar el partido con pausa y para eso necesitaba el balón, algo de lo que se encargaron perfectamente los once jugadores de inicio. El equipo era el de siempre, con las conocidas bajas de Moha y Bakayoko, que fueron gratamente sustituidos por Muñoz y Webó. Sin embargo, los navarros no conseguían hacer ocasiones ante Cañizares y el Valencia fue el que se adelantó en este apartado cuando Aimar lanzaba fuera un balón al momento de plantarse sólo ante Sanzol. Mediada esta primera mitad, el Valencia se sacudió ligeramente del dominio pamplonica, salvo en una clara ocasión de Aloisi que despejó acertadamente Cañizares, siendo el tramo final de la misma una pelea incesante en el centro del campo con Pablo García y Albelda como protagonistas de varias acciones calientes de las que el uruguayo salió airoso. Y cuando todo parecía abocado al descanso, sucede la jugada que marcó el encuentro. Un corner favorable al Valencia origina un buen contragolpe de los rojillos, magníficamente llevado por la banda izquierda por Valdo, que ya vuelve a ser el de antes, el ex-madridista centra fuerte y raso, el balón pega en Ayala y se dirige a Cañizares cuando Pellegrino mete el pie y en su intento de despejar el esférico introduce el mismo en su portería. Un duro golpe para el líder.

La segunda parte fue toda una agonía para la escuadra que dirige "el Vasco". El Valencia salió a por todas y encerró a los rojillos en su campo, pero los navarros supieron defenderse con uñas y dientes. A los cuatro minutos ya pudo empatar Vicente, pero su compañero Jorge López le estorbó. Poco más tarde Xisco se queda sólo ante Santol, pero su disparo sale fuera. Más tarde, sería el pichichi levantino Mista el que pusiese a prueba a Sanzol, que despejaba a corner, y a saque del mismo Vicente remataría de cabeza a placer, pero Sanzol respondía con la parada de la tarde, ayudado de nuevo por la fortuna, ya que el balón rechazado por el portero navarro acabaría en el poste. En el ecuador de esta segunda mitad, apunto estuvo de llegar el empate tras una falta de Aimar que detendría Sanzol y, dos minutos más tarde, cuando un sensacional Cruchaga evitaría el gol por dos veces en el último momento en una acción de Mista, con Sanzol ya batido. El Osasuna se limitaba a intentar salir a la contra para sentenciar el encuentro y pudo hacerlo Muñoz a quince minutos para el final, pero su disparo lo rechazaría Ayala. En el último tramo al Valencia pareció que se le habían acabado las ideas y su dominio no se tradujo en ocasiones, además, Carboni era expulsado tras tres disimuladas agresiones a Pablo García que no pasó por alto el colegiado. El Valencia ya estaba roto y, en el descuento, los de Aguirre bien pudieron apuntillar al líder cuando Muñoz se quedaba sólo ante Cañizares tras un gran pase de Iván Rosado, su remate lo rechazaría el portero valenciano y el balón quedó fácil para Aloisi que a puerta vacía mandó el balón a las nubes. Pero la victoria había llegado.

Tres puntos de oro para los de Pamplona que sirven para adelantar al Villarreal en la tabla y colocarse a dos puntos del próximo rival, el Atlético de Madrid instalado en la cuarta plaza. El partido, que se jugará el sábado en el estadio del club colchonero, gana así en interés ya que de ganar, el conjunto de Javier Aguirre se colocaría de nuevo cuarto, plaza que otorga el pase a la Liga de Campeones. Además los atléticos tienen las importantes bajas de Sergi y sobre todo, Fernando Torres. Gran partido el que se espera en Madrid.

Por último, me gustaría dar el más sincero pésame a la familia de Miklos Feher, así como a sus compañeros, entrenador, rivales, aficionados en Portugal y al mundo del fútbol en general. Uno se queda sin palabras al ver la repentina muerte de esta promesa. Un abrazo

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