Osasuna no despierta

Esta vez fue el Mallorca que dirige "el Sabio" Luis Aragonés el que se llevase algo positivo de su visita al estadio de El Sadar de Pamplona. Y es que son ya tres meses en los cuales Osasuna ha...

Esta vez fue el Mallorca que dirige “el Sabio” Luis Aragonés el que se llevase algo positivo de su visita al estadio de El Sadar de Pamplona. Y es que son ya tres meses en los cuales Osasuna ha cedido puntos en su feudo, desde un 3-2 frente al Celta disputado el 6 de diciembre. Zaragoza, Sevilla, Albacete y Barcelona ya arañaron  los puntos en Pamplona, ante un Osasuna que no sabe remontar. En todos los encuentros ante los conjuntos mencionados los de Aguirre recibieron un gol tempranero, que sólo han sido capaces de igualar en todos los casos en jugadas de estrategia, menos frente al Barça. Por cierto, me gustaría destacar el gol de Osasuna, obra de Aloisi, pero con la firma de Aguirre. Un gol de pizarra. A los cinco minutos de partido el Mallorca se adelantaba en el luminoso con un auténtico golazo de su nuevo delantero gracias al mercado invernal, Delibasic, que con un tremendo zurdazo de bolea superaba a Sanzol, aunque el buen delantero balcánico contó con la inestimable ayuda de Cruchaga, que no supo como despejar un balón, regalándoselo al delantero mallorquín. Fue todo un jarro de agua fría para la hinchada navarra, que vio como su equipo parecía reaccionar tras una buena internada de Antonio López por banda izquierda finalizada con disparo desviado y cinco minutos más tarde tras el gol de Aloisi. Fue al saque de una falta desde la izquierda junto al banderín de corner por medio de Puñal, precedido de un espectacular y eficaz movimiento de los jugadores rojillos en el área que dejaba a Aloisi solito en el punto de penalti para empujar el pase raso de Puñal con su pierna izquierda, superando así a Leo Franco. Esta vez parecía que sí se podía superar un gol tempranero, y así, la escuadra de Aguirre no cesó en su empeño de adelantarse en el electrónico; Moha en el ecuador de esta primera mitad realizó una buena jugada individual que termino con un disparo desviado y Puñal, dos minutos más tarde obligaba a Leo Franco a hacer la parada de la tarde en un magnifico libre directo que se colaba por la escuadra. Una vez terminado el carrusel de ocasiones rojillas el Mallorca logró dormir el partido tocando el balón sin crear peligro, ante un Osasuna algo frio en la presión. Tres minutos antes del descanso llegaría otra gran ocasión de Osasuna en un jugadón de Aloisi, de los pocos que mantiene el nivel de la primera vuelta, que tras robar el balón en la medular y superar  a dos rivales lanzaría un envenenado disparo con su pierna izquierda que rozó la escuadra de la portería defendida por el guardavallas argentino, Leo Franco. La segunda mitad fue más aburrida, el Mallorca buscaba continuamente las pérdidas de tiempo y el Osasuna hacía lo propio buscando el gol, pero lo hacía con demasiada precipitación no consiguiendo crear claras aproximaciones a la meta mallorquina salvo en arrancadas de Aloisi. Mediada esta segunda mitad, llegaría el segundo disparo a puerta del Mallorca en todo el encuentro y apunto estuvo de tener el mismo desenlace que en el anterior, que acabo con el balón en la red, pero esta vez, Colsa fallaría ante Sanzol tras recoger un gran pase de Delibasic. Poco más tarde Rivero, que sustituyó a Moha, supera en el pico del área con un excelente control con el pecho a su marcador, pero su posterior disparó salió fuera, lamiendo la cepa del poste. A veinte minutos del final debió ser expulsado Finidi, que vio únicamente la tarjeta amarilla tras una durísima entrada sobre Valdo, desatando así la rabia en la hinchada rojilla (se volvió a escuchar el famoso grito “competición, manipulación”), que recordaba la rigurosa roja directa de Pablo García una semana antes. Un servidor opina que si la falta de Pablo García era de roja directa,  la de Finidi era de tres rojas directas, siendo testigo de la jugada a escasos cuatro metros. A siete para la conclusión, de nuevo Rivero estuvo a punto de marcar, pero cuando tenía todo a su favor, el balón se le escapó por milímetros por linea de fondo. Sólo faltaría un desviado como desesperado chut de Izquierdo para que el choque llegase a su conclusión. Al final, tablas. Tras este empate, Osasuna mantiene su novena posición y sus aspiraciones europeas intactas, pero es alarmante el bache del plantel, que ha hecho de El Sadar un chollo, cuando en la primera vuelta fue todo un fortín. Aguirre sigue pensando en la salvación como único objetivo como así recordó al finalizar el partido: “llevamos 35 y hay que llegar a 42”. La próxima semana los rojillos visitan el feudo del colista de la liga, el Murcia, que tiene pie y medio en segunda, siendo así una buena oportunidad para salir del bache y acercarse un poco más a esos 42 puntos que, según “el Vasco”, son la salvación. Quizá no hay que ser tan conformistas y mirar otros objetivos, porque visto lo visto, el equipo parece demasiado tranquilo y los puntos se le están escapando sin darse cuenta. Una humilde opinión.

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