La influenza, los estadios vacios y el raiting

El Pumas-Chivas, en Ciudad Universitaria, y el América-Tecos en el Azteca, se jugaron a puerta cerrada, todo esto por el preocupante virus mutante de la cepa porcina euroasiática.

El Pumas-Chivas, en Ciudad Universitaria, y el América-Tecos en el Azteca, se jugaron a puerta cerrada, todo esto por el preocupante virus mutante de la cepa porcina euroasiática. Sin dejar de resaltar lo más importante a causa de esta llamada epidemia que son los muertos y los infectados; esto de las gradas vacías es por demás triste. "Los eventos deportivos están dentro del ámbito de la recomendación de no asistir a aglomeraciones, sin embargo, no hay una prohibición dado que la mayoría de ellos son eventos privados, pero sí hay una recomendación de evitarlos", declaró el Secretario de Salud, José Ángel Córdoba. Se tomó la decisión de que estos partidos se jugaran sin afición. A mí, me parece exagerado, estamos hablando de espacios abiertos, sin embargo, por supuesto, al yo no ser experto en estos temas, me parece que tendré que confiar en lo que dicen los que sí saben de estos asuntos de salud. Algo así como, que no hay nada más nostálgico que unas gradas vacías, decía el gran Jorge Valdano. Cuanta razón. Me llama la atención que en ningún medio de comunicación han hablado del terrible impacto que esto representa en la economía de los vendedores de cervezas, refrescos y botanas del estadio... ellos no pueden llevar sus presupuestos sin la venta de un domingo de futbol. Trabajan, la gran mayoría, primero en Ciudad Universitaria y, de ahí se van al Estadio Azteca. Terrible. Los medios suelen hablar de cosas de alto impacto, no se detienen a pensar en detalles, que son por demás relevantes... cada uno de estos vendedores pasarán unos días dificilísimos. Las transmisiones en la tele, de los partidos a puerta cerrada, son, tristes, apagadas y con poco entusiasmo, pierden mucho de pasión. Es increíble la manera en la que queda evidenciada la importancia de la afición en el futbol profesional es este tipo de situaciones. Los aficionados, somos un elemento necesario para el espectáculo futbolero, no hay duda. Oportunidad para valorarnos. Varias jornadas así, le darían al traste al deporte más popular de nuestro país. A pesar de lo triste de una transmisión así, para la tele, seamos sinceros, es una buena noticia... más raiting. Ya de por sí, el partido entre Pumas y Chivas, tendría una audiencia bárbara, sin la oportunidad de ir al estadio, los aficionados seguirán el partido por tele. Estamos hablando de un partido que por lo menos contaría con 50 mil espectadores... ¿les gusta 30 mil encendidos más de televisores?, nada despreciable, definitivamente. Pues ahora sí, no hay de otra, chutarse el partido por la tele... y aguantar todos los anuncios que interrumpen las transmisiones, las tomas que no dan una buena perspectiva de lo que pasa en la cancha, las repeticiones que cortan con el ritmo de lo que está pasando en la cancha. A los que somos aficionados de corazón nos duele, y nos duele mucho, no poder ir al estadio… prácticamente llevamos, o sobrellevamos la semana con la esperanza de que el domingo estaremos en el estadio apoyando a nuestro equipo... vaya decepción. Una distracción así, un olvido de problemas así, un relajamiento así; así como es el hecho de ir al estadio, es un golpe anímico duro… aunque quizá pocos lo entienden. Habrá que hacer un esfuerzo de madurez, y si esto en realidad evita un contagio, una muerte. Pues la tristeza, vale la pena.

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