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Juego cruzado de ESPN
Lunes 3 de Agosto del 2009
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El canal deportivo ESPN, (que por cierto se las verá negras al no tener más en su señal La UEFA Champions League -una pena-), tiene un programa que bien vale la pena la dedicatoria total de esta columna: Juego Cruzado.
La emisión, definitivamente la podemos definir como una de debate deportivo, pero con ciertos elementos creativos que lo hacen único es un género. En éste, existe un Moderador-conductor principal, quien al
recibir la voz “El Jefe”, regula una discusión deportiva entre tres periodistas deportivos que se encuentran en diferentes ciudades y “conviven” a través de pantallas de plasma en el set central.
El programa es breve, tan sólo dura media hora, y tiene un gran dinamismo, bárbaro, mucho gracias al Moderador (que no duda en también dar su opinión) y a la voz de su malhumorado “Jefe”. Es muy divertido, imposible aburrirse.
El argentino Andrés Agulla es el Moderador, tiene una actitud llamativamente soberbia, se proyecta como sabelotodo y, no duda en utilizar palabras despectivas, ofensivas y tajantes para los periodistas que hacen su mejor esfuerzo para llevar un debate inteligente y profundo. Con gran facilidad los descalifica cuando le viene la gana. Sí, Agulla, en este programa es totalmente pedante, sin embargo, su trabajo es maravilloso, es ideal para el programa... seriamente sospecho que está en personaje.
Los periodistas, que se dedican al medio impreso, se encuentran enlazados desde las oficinas de sus diarios deportivos; ellos son, Rafa Ramos de La Opinión de Los Ángeles, Rafael Ocampo de La Afición de la Ciudad de México, y, Jorge Ebro de El Nuevo Herald de Miami. Hay que decirlo, los tres están muy bien informados, saben hablar... aunque, por el formato del programa, pecan de sumisos ante los bravísimos juicios y descalificaciones de Andrés Agulla.
Ya hay temas establecidos, preparados, y cada uno de los periodistas opinan al respecto de lo más caliente del deporte, por supuesto, principalmente del futbol, por supuesto. Agulla suelta los temas y ellos exponen sus ideas, a veces entre ellos mismos discuten, sólo hasta que el moderador lo permite, pues en su escritorio, tiene los botones necesarios para cerrar los micrófonos de cualquiera de los tres en el momento que se le antoje.
En una parte del programa, muy breve, aparece una mujer rubia, en el estudio, que luce como gran consentida de Agulla y se encarga de exponer un termómetro para indicar que tan bien o tan mal van los periodistas, y también le da lectura a algunas de las comunicaciones que reciben del público.
Los tres periodistas están en franca competencia, se enfrentan uno contra otro, para que a juicio de Adrés Agulla, poco antes de que concluya el programa declare a un ganador y obtenga la oportunidad de cerrar la emisión con un espacio libre para expresarse como el Editor del Día.
Es un programa con un esfuerzo técnico bárbaro, en vivo enlazan a cuatro foros para que con una armonía de tiempos sensacional se pueda lograr un espacio redondo. Todos platican como si estuvieran en una
misma mesa, no se nota que están en lugares distantes.
Es muy interesante ver cómo ven al deporte, cómo lo perciben desde diferentes partes del planeta, sí, sitios con similitudes pero también con marcadas diferencias. Es un debate sin cuartel, bravo, tenso; podría llegar a ser hasta morboso, pero, eso sí lleno de pasión y absolutamente entretenido. Otro programón más de ESPN, que por mucho, tiene las mejores opciones de programas críticos y analíticos del deporte que podemos ver en México.