La estupidez de algunos aficionados en las gradas

Lo de señalar a algunos aficionados de un equipo en especial está demás, ningún equipo, ningún estadio, vaya, ni el propio futbol se merece a estos imbéciles.

Lo de señalar a algunos aficionados de un equipo en especial está demás, ningún equipo, ningún estadio, vaya, ni el propio futbol se merece a estos imbéciles. Una cosa es apoyar a tu equipo con gran entusiasmo, sentirse invadido por una gran pasión, gritar de una inigualable emoción; y otra muy diferente es pedir con cánticos la muerte de un jugador de futbol y echarle porras a un presunto delincuente prófugo de la justicia. ¡Qué doloroso para el deporte mismo escuchar a estos estúpidos gritando en un lugar tan hermoso como lo es un estadio de futbol, que Salvador Cabañas no se va a salvar!. ¡Qué vergonzoso escuchar en un lugar construido para poder disfrutar de un espectáculo deportivo a unos cuantos inadaptados apoyando a alguien que en estos momentos representa a la violencia misma del país como lo es el conocido como "JJ", quien es buscado por la autoridades como presunto responsable de haberle pegado un tiro en la cabeza al paraguayo Salvador Cabañas!. Y estas expresiones se hacen de manera alegre, con carcajadas, con risas, incluso, con una especie de orgullo por la creatividad de haber conseguido que unos cánticos ofensivos suenen con fuerza en el estadio, causen impacto... y que incluso lleguen hasta los sistemas de captación de audio de la televisión y la radio. ¡Ahora resulta que lograr una agresión verbal con "eco" es todo un logro!. Realmente penoso. De ninguna manera propongo que se conviertan los estadios en lugares de silencio, solemnidad y tristeza; la alegría en las gradas, los gritos y las porras son parte importantísima para la gran fiesta que es a final de cuentas el espectáculo del futbol, sin embargo, el respeto siempre debe de reinar en cualquier espacio de convivencia pública. No se trata, tampoco, de promover un dramatismo excesivo y exagerado. De poner caras de tristeza falsas, ni derramar lágrimas cargadas de protagonismo. Estoy en contra también de lucrar con un asunto penoso como lo es el de una persona que recibió un impacto de bala en la cabeza con la venta de "suvenires" que supuestamente pretenden apoyar al herido. Lo que me gustaría simplemente es no manifestar públicamente el deseo de que Cabañas muera o el apoyo para un presunto gatillero que lo están buscando las autoridades. Cantar a todo pulmón "...no te vas a salvar..." o bien aplaudir para gritar con entonación de admiración "JJ", me parece una manifestación grave de la insensibilidad que desafortunadamente estamos viendo constantemente reflejada en ciertos sectores de la sociedad mexicana, nos vamos acostumbrando a vivir en un país violento, agresivo y peligroso de manera alarmante, estamos perdiendo nuestra capacidad de asombro ante una ola de crímenes muy dolorosa que es ya parte de la historia del México contemporáneo. Sí, existe y debemos de procurar la libertad de expresión, pero hasta ésta tiene límites. No nos podemos cobijar falsamente con el argumento de que puedo gritar públicamente lo que se me dé la gana porque tengo derecho. El mismo artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, comenta que la libertad de expresión debe de asegurar "el respeto a los derechos o la reputación de los demás... la protección del orden público..." y me parece que cacarear el deseo de que alguien no salve la vida o vitorear a alguien que está catalogado como un presunto agresor por herida de bala, va en contra de lo que la misma libertad de expresión promueve. Los estadios deben de ser, lugares de sana convivencia, esparcimiento y recreación. No deben de ser lugares para la promoción de un odio sin sentido, de la estupidez festejada.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas