¿Los jugadores son muy ostentosos?

Después de que la salud del jugador paraguayo Salvador Cabañas ha mejorado notablemente, de acuerdo a los reportes médicos oficiales, y que una bala le rozó levemente un glúteo del 'Torito' Silva...

Después de que la salud del jugador paraguayo Salvador Cabañas ha mejorado notablemente, de acuerdo a los reportes médicos oficiales, y que una bala le rozó levemente un glúteo del "Torito" Silva sin mayores consecuencias, los medios de comunicación han manejado un discurso muy citado en el que se cuestiona, o incluso se llega a asegurar, si los futbolistas están siendo irresponsables, por ser ostentosos, presumidos y por visitar lugares no recomendables para deportistas. En efecto, los futbolistas profesionales en México ganan mucho dinero, algunos muchísimo, por lo que varios de ellos no dudan en vestirse de manera llamativa, comprarse muy caros accesorios y hacerse de automóviles carísimos. ¿Están en su derecho de gastar enormes cantidades de billetes para darse sus "gustitos" y como consecuencia llamar la atención de propios y extraños?, sí por supuesto que tienen la total libertad de hacer lo que les dé la gana con el fruto de su trabajo, eso no es ningún delito. Aunque claro, en este tema existen puntos a debatir. No quisiera emitir ningún juicio de tipo moral, pues yo no soy nadie para hacerlo, pero simplemente me parece que el derroche como tal no es bueno, es negativo, pues es un exceso que en una sociedad, en la que todos tenemos relación con nuestros prójimos, marca diferencias socioeconómicas que no deberían de existir de manera tan clara. Mi comentario, por supuesto, no se relaciona sólo para los futbolistas, sino para cualquier persona de cualquier profesión. Definitivamente, a toda persona pública, mediática, por su propia seguridad le vendría muy bien ser lo más discreta posible, para evitarse problemas de todo tipo. Es imposible que un famoso le caiga bien a todo mundo, hay también muchas envidias; esto puede llevar a enfrentamientos innecesarios con diferentes personas, algunas muy violentas, que podrían tener consecuencias muy delicadas, más si hay alcohol, drogas, o enojos descontrolados. A pesar de la recomendable discreción para la gente masivamente conocida, no me gustaría perdernos del verdadero problema, si, por ejemplo, asaltaron en su camioneta al "Torito" y le soltaron un balazo que afortunadamente no le hizo un daño importante, no es culpa, ni responsabilidad del americanista por tener un lujoso automóvil, no nos confundamos. Él no es el victimario, es la víctima, de ninguna manera sería correcto decir que él se lo buscó por andar un  coche tan caro. Aquí, los únicos que están haciendo mal son los asaltantes y las autoridades ineptas para poder brindar seguridad a la ciudadanía, no hay más. Decir o sugerir que un futbolista se merece que lo asalten por tener cosas materiales que llamen la atención, me parece tan absurdo como quienes argumentan que una mujer fue violada porque traía minifalda y ella se lo buscó. En este país, con una sociedad tan violenta, tan desgastada, tan podrida y tan maleada (claro, con sus marcadas excepciones), los asaltos se cometen contra todas las personas, no importa si ganas mucho o poco dinero, todos somos blanco de los malandrines desgraciados. Igual asaltan al rico, que al de la clase media y al pobre. Con la impunidad tan dolorosa que existe, hay criminales para todos, sobran. La incompetencia de nuestras autoridades, la corrupción que domina a las instituciones, permite que los que vivimos en este país estemos en contante riesgo de ser robados, asesinados, secuestrados... etc. Si con ser discretos, no ostentosos se acabara la inseguridad, por supuesto que viviríamos en un país muy seguro, no es tan fácil. Sí, claro que todos debemos de hacer lo posible por no exponernos, por tomar precauciones, por cuidarnos... pero de ninguna manera si somos víctimas de la delincuencia no es porque lo merezcamos. También estoy seguro, estimados lectores de Medio Tiempo, que los ciudadanos de bien, como usted y como yo, debemos de contribuir a que se termine la corrupción en nuestro país, evitando ser parte de ella bajo cualquier circunstancia, poner de nuestra parte. En el penoso caso de Cabañas, ya por todos muy conocido, en los medios se comenta mucho que un futbolista no tiene por qué estar en un antro hasta las cinco de la mañana. En parte estoy de acuerdo, creo que un deportista debe de divertirse, socializar y llevar su tiempo libre de otra manera, por motivos de rendimiento físico. Pero de ninguna manera podemos aceptar que esas salidas a centros nocturnos justifiquen las agresiones que atentan contra la vida. Si Cabañas decidió ir a un antro y quedarse hasta la madrugada, es su responsabilidad y quizá merezca una llamada de atención departe de su club de futbol, porque obviamente esas desveladas le podrían afectar en su rendimiento en la cancha. Pero el que le dispararan es otra historia, que debemos diferenciar del asunto netamente deportivo. Nadie merece que le peguen un tiro en la cabeza, nadie. No perdamos la realidad del asunto, lo que le pasó al "Torito" y a Cabañas, no es su culpa, no lo merecían... el principal problema es la inseguridad con la que vivimos todos en el país, no hay más.

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