La vida privada de los futbolistas

Después del gran escándalo que se dio en los medios de comunicación en relación a la pachanga de los jugadores de futbol de la Selección Nacional en Monterrey.

Después del gran escándalo que se dio en los medios de comunicación en relación a la pachanga de los jugadores de futbol de la Selección Nacional en Monterrey, a la par se ha presentado un gran debate en torno a si el hecho de que los futbolistas sean figuras públicas da o no derecho a la prensa para hablar de su vida privada.

Será muy complicado ponernos de acuerdo en el tema, cada uno de nosotros tendrá su punto de vista al respecto, sin embargo, hay ciertos puntos que quisiera expresar.

El primero, y quizás el de mayor delicadeza, es que existe una clara anarquía y desorden en el Tri. La payasada de andar poniendo técnicos interinos está llevando al traste al equipo. Al borde del caos.

Parece que no hay ni la más mínima autoridad, necesaria para cualquier organización, y por eso vemos a Carlos Vela ignorando y faltándole el respeto al entrenador Efraín Flores, y a varios mandando al diablo a Néstor de la Torre, que autorizó que tuvieran una noche en un salón del hotel de convivencia relajada con amigos y familiares y amigos, terminando todo en un auténtico congal.

Es penosa la falta de autocrítica de muchos seleccionados. Después de haber ofrecido un par de partidos vergonzosos, se dan el lujo de celebrar como los grandes. Habría que preguntarles qué motivos tenían parar armar la fiestecita, cuando en la cancha dieron lástima. Los momentos para el reventón en un equipo de futbol, por lo menos, deben de tener un mínimo motivo, no nada que destacar.

Sí, por supuesto que los jugadores estaban ya fuera de la cancha, en el momento en el que hicieron la fiesta estaban en su hotel, sin embargo seguían en su trabajo, estaban concentrados todavía, y aunque tenían permiso de reunirse de manera tranquila, no era un momento privado al 100 por ciento, seguían en el proceso de los partidos amistosos, es decir bajo el presupuesto de la Federación Mexicana de Futbol.

Andar metiendo a gente extraña al hotel de concentración tiene riesgos, dejando atrás juicios moralistas, el hecho de haber invitado a unas señoritas externas al lugar de concentración puede traer consecuencias graves, sobre todo si tomamos en cuenta la situación tan violenta que vive el país.

Para dejarnos de tonterías especulativas, me parece importante que la Federación deje claro si existe o no un código de comportamiento, un reglamento de acuerdo a la envergadura de ser integrantes de la Selección Nacional. Se menciona mucho que hay un documento reglamentario, de ser así, no entiendo los motivos por los que nadie lo conoce.

He leído varias críticas que dicen que los futbolistas no son artistas de tele y que por lo tanto merecen que su vida privada sea respetada. Mal, terrible argumento, si se va a respetar la intimidad, debe de ser para cualquier ser humano, sea político, cantante, actor, deportista, etc.

Y, no quiero dejar de mencionar que, es más que claro que los futbolistas en general no pueden considerarse como ejemplo para nadie, mucho menos para los niños. Hay jugadores ejemplares, seguro, pero también hay mucho chafa, que no le enseñan nada a nadie.

Finalmente, no entiendo a todos esos que se dicen muy indignados por este tipo de fotografías tipo paparazzi y que se la pasan haciendo escándalo de ellas... más conveniente resultara que las ignoraran, y así el escándalo no estaría tan grande y pasaría inadvertido, o no cobraría tanta fuerza.

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