Perder un partido no siempre es un fracaso

Aprovechando que algunos aficionados estarán más tranquilos después del empate contra Brasil y que leerán con menos “rabia” lo que a continuación expongo quisiera excluirme de las alabanzas que en...

Aprovechando que algunos aficionados estarán más tranquilos después del empate contra Brasil y que leerán con menos “rabia” lo que a continuación expongo quisiera excluirme de las alabanzas que en estos momentos deben estarse llevando algunos jugadores mexicanos y quisiera tocar un tema que necesita más objetividad para ser analizado. Luego de que la selección mexicana perdiera su partido eliminatorio en Estados Unidos, aparecieron los encabezados que cualquier jugador profesional en el mundo esperaría después de un partido como ese. Hay incluso periodistas que se atreven a decir que la derrota fue vergonzosa, cuando el simple hecho de pararte en una cancha te da la posibilidad de la derrota. Pero en realidad, es normal que sucedan estas cosas, pues la selección nacional de cualquier país, es motivo de exageraciones y falta de objetividad, casi desde que el futbol apareció. En lo personal, me parece fuera de tono el que se hable de un fracaso, cuando el objetivo de esta serie de encuentros es calificar al mundial del 2002 ¿Es que acaso con ese partido ya quedamos eliminados los mexicanos? Cualquiera que se jacte de “saber” mucho de futbol, entiende que ir a jugar a E.U. con casi todo en contra, no es igual que hacerlo en condiciones opuestas. Es verdad que Estados Unidos no tiene la liga que tenemos nosotros, pero es verdad también que sus jugadores juegan en el extranjero en su mayoría. Es verdad que casi todos ganan menos de lo que un jugador mexicano puede ganar, pero es verdad también que en la cancha, nadie sale pensando en su cheque mensual o en su contrato. Las diferencias futbolísticas cada vez se hacen más cortas, sin que se llegue a perder la jerarquía de quien la ha tenido en la historia del futbol. Imaginémoslo así. Si yo soy periodista, y cuando la selección mexicana gana un partido en su estadio, con su público, y sobre todo, con esa parte de fortuna que se debe tener para ganar, califico a México como una de las potencias futbolísticas en el mundo, (lo cual, cualquiera que se sepa la regla del fuera de lugar, entenderá como poco objetivo), es obvio y casi obligado que califique una derrota en nuestra zona como humillante y desastrosa. La selección mexicana no es nada cercana a lo que podemos leer, ver o escuchar en los medios de comunicación. Es simplemente un equipo que cuenta con jugadores de calidad, y que no siempre podrá ganar el 100% de sus partidos. Es verdad que el público mexicano, apoyado por los medios, se ha acostumbrado a ganar y cada vez lo hacemos más. Pero no hablemos de un fracaso, cuando lo que en realidad sucedió fue que se perdió un partido. Fracaso es quedar fuera del Mundial, como se quedó fuera de las Olimpiadas y del Mundial sub-20. Fracaso no es perder un partido de eliminatoria. A mi juicio y en opinión muy personal, la situación se resume así. La prensa está cansada de la soberbia futbolística que ellos mismos alentaron en algunos jugadores. Y si ellos aceptaron subirse al tren de las alabanzas falsas cuando las cosas se le dieron, ahora les parece injusto que se quiera bajar cuando lo atacan de la misma manera y en la magnitud proporcional a los halagos anteriores. Es el juego entre la prensa y los integrantes de una selección. La selección lo jugó y ahora debe seguir jugando. Pero por favor, déjenlos solos en este juego triste y mediocre. Apoyemos a la selección en sus próximos partidos en el Azteca y seamos mejor afición que la que hemos sido. Ahora… tampoco pensemos nuevamente que somos potencia mundial, por haber empatado con los brasileños. Por favor.

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