La vida de un futbolista no es siempre fácil

En esta supuesta época de descanso y de felicidad, algunos de los futbolistas y sus familias, tienen que sufrir uno de los precios más caros que te cobra el futbol. La incertidumbre de seguir...

En esta supuesta época de descanso y de felicidad, algunos de los futbolistas y sus familias, tienen que sufrir uno de los precios más caros que te cobra el futbol. La incertidumbre de seguir trabajando o de quedar fuera de toda posibilidad irrumpe en las vacaciones de verano. Hay muchos jugadores que tendrán un mejor contrato que el que tuvieron el año pasado. El dinero en el futbol, llega un día casi sin avisar y se vuelca a veces como torbellino de manera inesperada. Todos en una familia se benefician de ello. Todos estrenan auto y hasta casa o departamento. El hecho de ser contratado por un equipo “grande” como refuerzo, te convierte en un candidato muy viable para llegar a la selección nacional, y así sin darte cuenta, pasas a ser uno de los jugadores “privilegiados” del futbol profesional. Pero hay a quien le toca vivir la caída de este gran salto hacia arriba y las consecuencias terminan en algunas ocasiones hasta separando matrimonios sin importar que haya hijos de por medio. Yo sé que todo esto es parte privada de cada jugador, pero es muy común que a la gente se le olvide que los jugadores antes de ser futbolistas, son personas comunes y corrientes. Desafortunadamente, pocos son los que recuerdan a esa gente que desaparece de la escena futbolística de un día para otro y nadie tiene en cuenta si pudiera existir alguna injusticia en contra del jugador. Por supuesto que hay veces que la culpa puede ser del jugador por “desubicarse” y empiezan los descuidos y las excesos. Pero también es cierto que en otras ocasiones, es el técnico o la directiva, quienes meten su cuchara y simplemente deciden con los intestinos y le cuartan la carrera a un joven que ha luchado durante gran parte de su vida para llegar a primera división y permanecer en ella. En estos momentos, hay muchas familias que no disfrutan el verano debido al futbol. Los jugadores que causan baja de los equipos no saben con exactitud que les deparará el futuro. Hay jugadores que quedan fuera y no se recuperan nunca. Nombrarlos sería hacer una lista de nombres que muchos de los grandes aficionados ni siquiera recuerdan ya. A mí me pasó una cosa similar, aunque no en estas fechas, y sé en carne propia lo que se siente ser alzado a un pedestal por ser buen jugador, para después ser arrastrado a lo más bajo del medio futbolístico. Me tocó conocer periodistas que llegaban a buscar sus primeros reportajes y se deshacían en atenciones conmigo para que yo les concediera alguna entrevista. Es más, hay uno en especial que llegaba con unos zapatos rotos y yo le regalé dinero para que se comprara unos nuevos y los usara para su trabajo. ¿Saben que pasó con él? Cuando después, no sé si por su capacidad o por su manera de provocar lástima, consiguió trabajo en una televisora y yo ya no jugaba, un día que aparecí por C.U. para que me revisaran previo a una de mis operaciones de tobillo y le pedí como favor que mencionara que yo estaba vivo y posiblemente a punto de quedar curado de mis lesiones. No le pedí una nota completa. Le pedí como favor que mencionara mi nombre, para que así la gente que leía sus reportajes, al menos recordara que yo existía. ¿Me creerían si les cuento que me pidió algo así como 500 pesos de ahora para hacerlo? Por supuesto que yo me negué. Siempre he creído que el futbol es justo y pone en su lugar a todo mundo. A mí me ha dado la oportunidad de seguir viviendo dentro de él y las satisfacciones que me ha dado aun superan a las tristezas y dolores. Pero créanme cuando les digo que son muy pocos los que siempre se ríen como futbolistas. Incluso hasta a los que han sido figuras se les olvida con el paso del tiempo. Ojalá y todos los que estén en esta situación, encuentren la fuerza para no dejarse caer. Y con ellos, toda su familia.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas