Reflexión en tiempo de crisis

Ya se habló mucho del problema de crisis que vive el futbol mexicano, pero nadie habla de la solución.

Ya se habló mucho del problema de crisis que vive el futbol mexicano, pero nadie habla de la solución. La eliminación del Toluca y del Pachuca para asistir al mundial de clubes junto a la eliminación de la selección sub-23 para asistir a los juegos Olímpicos, fue la primer parada en las estaciones de los fracasos en la nueva era de nuestro futbol. Los resultados de la selección mayor no han sido, en los últimos meses, los que nuestros espectadores buscan para disfrazar sus males. Las derrotas de la selección ya han trascendido más allá de las simples críticas de los técnicos de escritorio que trabajan en las televisoras o en los diarios. La derrota de la selección contra Costa Rica seguramente necesitará que quizá haya un partido que nos desvíe la atención para que así sólo nos preocupemos durante una semana. ¿Porqué está en crisis el futbol mexicano? No es sólo problema de los que hacen el futbol en la cancha ni de los que invierten su dinero para pagar grandes sueldos y hacer negocios sucios de cantidades estratosféricas. ¿Es que acaso los medios y los aficionados están libres de culpa? La responsabilidad de que vayamos bien o mal en el futbol es de todos. Los mexicanos somos muy dados a echarle la culpa a otro y no reconocer nuestras faltas. Yo desde mi pluma acuso a los medios que por supuesto jamás se harán el harakiri para señalarse como parte responsables de lo que está sucediendo en el balompié mexicano. Ellos son los que pueden echarle encima a la gente y por consecuencia a los directivos a un jugador o a un técnico. Y lo peor es que ellos lo saben y lo usan con mala intención. Por supuesto que hay algunos más “tontos” y creen que con sus conocimientos futbolísticos, en vez de hacer daño con sus notas subjetivas, están ayudando a los técnicos a que descubran sus errores. Aunque no lo crean, yo conozco periodistas que escriben o comentan con esa idea. Los aficionados por su parte, se la pasan señalando a quien ellos leen o escuchan es el culpable. ¿Cómo saber la verdad si de entrada no aparece en la información que yo recibo de los medios? No hay forma. Las porras mexicanas ahora serán premiadas por la manera de vivir su locura. ¿De qué sirve un señor con su taxi lleno de parafernalia de los tigres, si ni siquiera vive en Monterrey? Que bueno que haya gente apasionada por el futbol, pero no sirve de nada si ahora en vez del “siquitibum”, la moda en las tribunas es cantar las canciones de hace 10 años en Argentina y lanzar cohetones a la cancha. Los mexicanos como aficionados olvidan los resultados de sus equipos rápidamente. Y peor aún, en días olvidan quienes son los jugadores que alinearon en un partido determinado. Los aficionados de otros países, más preparados o más cultos, se saben no sólo los cuadros de su equipo sino también, los once contra quien jugaron. No es lo mismo perder con Trinidad y Tobago que perder contra Brasil. Pero tampoco es lo mismo ganarle a Brasil sin sus estrellas que ganarle a Estados Unidos con plantel completo. Al periodista mexicano no le alcanza para entender eso y ellos sólo critican la derrota y exaltan la victoria. Los nombres y circunstancias no importan. Por supuesto que esto arrastra a los aficionados y es por eso que podemos ser felices con un triunfo ante Corea sin jugar bien, un empate de lástima contra la peor Bélgica de la historia y un empate que se ganó Luis Hernández cuando ya el equipo holandés tenía en la mente la siguiente ronda y sus titulares estaban en la banca disfrutando la facilidad con la que habían calificado. Por supuesto que los jugadores merecían una felicitación. Pero de ahí a ser héroes nacionales hay una diferencia. Las camadas en los jugadores de futbol surgen y desparecen y si no que le preguntan a la historia. A los conocedores les dejo varios nombres que seguro sabrán situar en épocas y torneos. Hungría, Checoslovaquia, Holanda, Bélgica, Dinamarca y ahora Alemania. Como afición, no somos capaces de llenar el Azteca en eliminatorias. Estoy de acuerdo, los seleccionados no se merecían otra cosa. ¿Y los aficionados se merecen otro resultado? En estos momentos, creo que la selección que tenemos es la que nos merecemos. Y sé que a muchos de los que leen mediotiempo.com les va a doler lo que leyeron. Que se ponga el saco a quien le quede.

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