El fenómeno Puma

Hoy todos sabemos que ser PUMA está de moda. Me da mucho gusto que esto suceda. En lo personal, pese a que en términos generales los directivos de aquel entonces no me trataron tan bien como yo...

Hoy todos sabemos que ser PUMA está de moda. Me da mucho gusto que esto suceda. En lo personal, pese a que en términos generales los directivos de aquel entonces no me trataron tan bien como yo hubiera querido, que los Pumas estén en este gran momento me da mucho gusto. He intentado descifrar hablando con algunos de los involucrados directos, el porqué ser de Pumas pasó a ser algo de sangre y de piel. En mis épocas de jugador y antes de eso, la porra de Pumas ya se distinguía por ser diferente a los demás. La famosa secuencia de aplausos que empiezan de menos a mas en velocidad y que culmina con el grito de “Pumas” ya era una seña característica auriazul. Los mensajes al unísono generalmente con recordatorios a los rivales, también eran únicos en los partidos de los universitarios. El grito de gol antes de un tiro de esquina sólo se los escuchaba a ellos. Y por supuesto los únicos que no usaban el “siquitibum” que en lo personal me parece patético por su frialdad en la mayoría de los casos y que era suplido por el famosísimo “Goya”.  Pero ver el estadio lleno de universitarios era algo muy difícil. La fama de que C.U. era terreno de porros no fue gratis, pero si fue exagerada y eso mantenía a muchas familias lejos de sus gradas.

Yo quiero contar que de niño fui americanista porque así me lo inculcó mi padre. El hecho de jugar en la escuela de América y de vivir prácticamente en ese club hacía congruente mi sentimiento. Pero en mi familia siempre existió la sangre auriazul. Mi padre fue de aquellos muchos Pumas que enojados por la venta de Enrique Borja  demostraron su molestia cambiando de colores. Yo no se si haya americanistas que ahora le vayan a Veracruz por Cuauhtémoc, pero antes los colores tanto para los jugadores como para los aficionados estaban mas comprometidos con los sentimientos. Cuando por decisión propia dejé al América para convertirme en jugador de Pumas, mi profesionalismo y algunos otros elementos me hicieron querer a la Universidad en ese momento como si fuera mi casa.

Mis hermanos tienen historias ligadas a los Pumas. Mi sobrino es fan actualmente y eso me conmueve. Tengo buenos amigos y gente a la que estimo también en ese club. Y aunque el día de hoy no tengo un equipo al que seguir, me llena de orgullo ver que ahora haber sido universitario es un privilegio dentro de la frialdad  de algunos equipos en México. Algunos jugadores actuales coinciden en creer que Hugo fue un complemento nada más a un fenómeno que se generó mayormente con la huelga que dejó sin futbol a C.U. por más de un año. Lo cierto es que normalmente los niños se vuelven seguidores de los equipos que andan bien en los momentos en que descubren el futbol y Pumas no tuvo buenos años en general cuando la gente empezó a generar este cambio. Esa emociante liguilla de Hugo al frente del equipo en su primer etapa contagió a muchos indecisos.

Los directivos algo habrán hecho bien para cambiarle la imagen al estadio. No se si la situación del país influya para que muchos de los estudiantes se pusieran la camiseta cuando antes no lo hicieron. Los seguidores de Pumas han ido creciendo en edad y muchos de los hijos de esta gente han crecido escuchando que Pumas es grande y especial. La realidad es que no comprendo a fondo el porqué de este fenómeno pero si se que Hugo Sánchez y sus “cosas” ha influido. Que bueno que aficiones como Tigres y Monterrey también tengan eso aunque sea de manera local. Que bueno que el pleito Televisa-Azteca por las transmisiones no influyó en la gente para ir a C.U. Ojalá América y Chivas puedan competir pronto en la unificación de manera de alentar y sentir los colores.

Nada es más espectacular y motivante que un estadio cantando o gritando todos juntos y en un mismo objetivo. Sucede en los mejores aficionados del mundo. Ahora solo falta ver que va a pasar cuando Pumas tenga malos resultados de manera permanente. Muchos se quedarán. Ojalá y los que normalmente no lo harían, lo piensen y no abandonen al equipo. Eso es contribuir al beneficio del futbol mexicano. Habrá aficiones que quieran competir sanamente para superar a los Pumas.  A todos aquellos que les gusta el futbol, yo les pediría que vayan a “su” estadio, que se compren “su” camiseta y que canten junto a las porras o barras para que se escuche su voz. Eso es un buen inicio para contribuir a mejorar como país futbolero. Y a todos los que dejan mensajes, por favor denme su punto de vista del porqué de este fenómeno, a la mejor alguno de ustedes tiene una mejor respuesta.

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