De cara al nuevo torneo

Todavía no se termina el año ni el campeonato y ya tenemos noticias avanzadas de lo que nos espera el próximo torneo. Ahora podemos ver una nueva tendencia entre los directivos, que parece que se...

Todavía no se termina el año ni el campeonato y ya tenemos noticias avanzadas de lo que nos espera el próximo torneo. Ahora podemos ver una nueva tendencia entre los directivos, que parece que se ponen de acuerdo para tomar malas decisiones. Antes, para que un equipo cambiara de técnico se tenía que involucrar en una mala racha de tres o cuatro partidos perdidos y “bum” a la semana siguiente estrenaban entrenador. Hoy las cosas parecen haber cambiado y vemos que terminar la temporada no es garantía de que tengas trabajo. En Morelia, al “Tuca” le dieron las gracias por cumplir su proceso. Una temporada muy buena y una mala dieron como resultado su cese. A Ferreti no le debe haber gustado nada, pero estoy seguro que en pocos días tendremos noticias de su nuevo contrato. Azcargorta nunca levantó y aunque terminó la temporada en medio de declaraciones de apoyo de su presidente, también quedó fuera y creo que nadie discutiría sobre su abrupta salida. En Santos, Valtonrá duró  menos de lo que seguramente tardaron en tomar la decisión de contratarlo. A Rergis en Veracruz lo tenían fuera y aun no acababa el torneo. En Atlante, Sergio Bueno también tenía un pie fuera antes del final y no creo que la directiva no lo supiera.

Por supuesto que muchas de estas destituciones se parecen a lo que venía sucediendo si notamos que esos equipos no calificaron y se encuentran en la mitad de debajo de la tabla. Pero ahora tenemos que voltear a ver que en la parte de arriba también se darán cambios. En México, fracaso se volvió calificar y no quedar campeón para algunos clubes. Mario Carrillo quedó fuera del América, Batocletti se irá de Tigres y Romano ya no es más el técnico de Cruz Azul. El caso del técnico de Tigres es especial, pues si bien se suponía que iba a ser provisional mientras terminaba el torneo, y pese a que no hubo mucha mejoría en lo que dirigió, por "angas o mangas" se metió en la liguilla y se quedó muy cerca de llegar a la final. Aquí me detengo a realizar un cuestionamiento. ¿Qué debía hacer Batocletti para tener trabajo el torneo siguiente? Quizás el campeonato era su seguro, lo cual me parece muy exagerado porque nadie en Tigres pudo haber ni siquiera soñado con eso a mitad de temporada.

 El caso de Romano es más complicado. Los números de Rubén se pueden ver desde dos perspectivas y me parece que más bien su salida obedece a la lucha interna entre directivos del Cruz Azul que aunque quisieron por muchos años mantener en secreto, hoy todo el medio futbolístico conoce. Si bien Romano alejó del descenso a los cementeros y consiguió muchos puntos en ambos torneos que dirigió, también es un hecho que la eliminación en liguillas de la manera en las que las vivió hizo que los aficionados en su mayoría le dieran la espalda. Algo pasó que al regreso de su trágica ausencia el equipo dejó de ser el que fue mientras no estuvo. Y si a eso le sumamos que Rubén no ha podido coronarse nunca en los años que lleva dirigiendo y accediendo a finales, argumentos no faltaron a sus detractores para justificar se cese.

El caso dentro del América es más complejo aún y como siempre me parece que todo quedará en un análisis de la nueva contratación que seguramente será (o ya es) Luis Fernando Tena. Mario Carrillo tuvo una estancia en el club que cualquiera envidiaría. Quedó campeón, rompió records, fue superlíder. Es cierto que la sudamericana fue una mancha en su temporada, pero la destitución de su cargo se debe a un solo gol. Hay quien dice que adentro ya no lo aguantaban. Esta afirmación me resulta difícil de creer pues en América no es cosa nueva que el vestidor y la relación entre jugadores y técnicos sea diferente a las que dan en otros equipos. Además que cuando hay victorias y resultados, los problemas de grupo suelen minimizarse. Otras versiones, más creíbles, dictan que la salida de Carrillo se debe a una discusión con Lapuente y a la molestia de los directivos por la eliminación. ¿Cuántos de esos directivos hasta lloraron con el campeonato apenas hace seis meses? ¿Qué sería de Carrillo si al menos hubiera llegado a la semifinal? No hay que olvidar que ya la anterior salida de Mario quedó siempre en incógnita y que también incluía a Lapuente en la historia. Desafortunadamente en este país los aficionados no hacen valer lo que debía ser  su fuerza y lo que único sigue es voltear hacia el nuevo campeonato ¿O ustedes que creen?

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