Por favor no sigan

No me extraña y no me sorprende empezar a ver a algunos comentaristas apareciendo ya en comerciales de televisión promocionando productos y servicios. Desde hace tiempo que en las dos televisoras,...

No me extraña y no me sorprende empezar a ver a algunos comentaristas apareciendo ya en comerciales de televisión promocionando productos y servicios. Desde hace tiempo que en las dos televisoras, la competencia también se ha enfocado en hacer mas conocidos a sus elementos. Es por eso que también vemos a más comunicadores que a jugadores en los promocionales que hacen las televisoras referentes a la copa del mundo. En Televisa quizás es mas notorio esto pues vemos incluso que nos pasan los datos de cuantos eventos han cubierto  y lo único que les falta es que en los programas dediquen una sección a sus biografías. Ya incluso los hemos visto actuar en escenas tipo telenovelas en donde me parece que los únicos que se divierten son ellos.

Este fenómeno de “variedad” y “diversificación” surgió desde el mundial de 86 en donde José Ramón Fernández atinadamente contrató a l “güiri-güiri” quien le robó el rating a Televisa de manera descarada. Desde ahí para acá, hemos visto que se ha intentado y exagerado por todos los medios competir al máximo y eso no lo repruebo. Quizás lo que repruebo es que ambas televisoras se han empeñado más en volver las transmisiones en ensaladas de tecnología y diversión y han descuidado lo más importante que es el futbol mismo.

Que me disculpen los que deciden, pero no creo que saber a que velocidad se patea la pelota y la distancia exacta del tiro sea la mejor manera de orientar a la gente. Si hacemos un  análisis objetivo de los programas tanto de tele como de radio, encontramos que cada vez se ocupan mas de que si uno le va al Cruz Azul o el otro es Pumas de toda la vida (estadio W) o que si las mujeres que están en el estadio están guapas y las corbatas que usan son las de moda (Tv azteca) o que si se mandan saludos o de cómo se prepara la botana (Televisa).

El otro día Germán Dehesa escribía acerca del gusto que le da escuchar las transmisiones en ESPN o en FOX de las ligas europeas en donde a veces sólo participan dos comunicadores. Esa limpieza que ya no tenemos en el futbol mexicano ya que, como dice Dehesa, las transmisiones se han vuelto un tianguis tecnológico en donde importa más el comercial que el mismo partido. Es lamentable que para seguir ganando dinero a costa del futbol, la pantalla se parta en dos en pleno juego y tengamos que soplarnos algún aviso comercial sin importar si el juego esté en un momento emocionante o no.

Ayer, después de regresar de un viaje, me encuentro con que Pavel Pardo les pide a Peláez y a Alarcón que ya lo dejen tirar después que, debido a la gran tecnología, se la pasan hablando que si la velocidad y la distancia y el trayecto y no se que más cosas. Alguien debería recordarles a los comunicadores que si nosotros prendemos la tele o el radio es también para aprender y saber de futbol. Qué lejos quedaron los años en donde en lugar de ver a los comentaristas corriendo por un estadio para poner anuncios de su televisora o despertándose de su cama para irse a trabajar, aparecían en la pantalla las biografías y los datos de los jugadores que estaban próximos a participar en el mundial.

Hoy vemos reportajes de viejitas que van al estadio que duran 5 minutos y vemos un resumen del partido que dura minuto y medio. Todos sabemos que para la Copa del Mundo, los que se quedan en México podrán ver a cómicos, actores, y personas ajenas al futbol acaparando los programas que en un porcentaje muy bajo informaran sobre aspectos futbolísticos. Es de agradecerse que aparezcan Aguirre, Menotti, Valdano y Bianchi, pero por favor, déjenlos hablar y no traten de ponerse a la altura de ellos que para eso aún les falta mucho. Por último y para celebrar que sigo en mediotiempo, quiero decirles a todos aquellos comunicadores que buscan ensuciar a los jugadores desconfiando  un supuesto arreglo en los partidos de San Luis, que hay muchos temas “turbios” que han dejado de lado de manera tal que hace dudar de su honestidad.

A muy pocos los he oído hablar del caso de Pachuca, Jesús Martínez y Andrés Fassi, por ejemplo. Yo no soy nadie para dudar de la integridad de ellos, pero si me gustaría que en vez de ignorar el caso, alguien se atreviera a hacer una investigación mas a fondo y nos informaran del resultado. ¿O será que sólo lo que pasa dentro de la cancha está lleno de intereses?

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