La última del Mundial

Sé que a muchos el Mundial ya se les olvidó o quisieran olvidarlo. Para mí aun es motivo de análisis y opiniones y he seguido cuestionando a la gente con la que comúnmente platico, ya sea de...

Sé que a muchos el Mundial ya se les olvidó o quisieran olvidarlo. Para mí aun es motivo de análisis y opiniones y he seguido cuestionando a la gente con la que comúnmente platico, ya sea de futbol o no, acerca de sus puntos de vista. Veo que hay muchos "especialistas" y analistas que no se sintieron satisfechos con lo futbolístico y muchos otros que incluso se sintieron desilusionados por el nivel mostrado. Así como muchos de ustedes hacen en los mensajes y cuestionan cualquier punto de vista, yo he cuestionado estas opiniones y encuentro que en muchas no estoy tan de acuerdo.

No sé si será que tuve la oportunidad una vez más de vivir el Mundial en casi todas sus rondas en vivo y por consecuencia tuve diferentes percepciones, o será que simplemente no me enteraba de todas las cosas que se iban dando en los medios por estar en Alemania subido en los trenes. El caso es que para mí, el Mundial me dejó contento.

Tuve oportunidad de ver la inauguración la cual me pareció muy fría y austera. Después hubo alguien del Comité Organizador que me dijo que la idea era mostrar ese cambio generacional, el cual al principio no creí, que tiene Alemania. De ahí que se empezara con el típico baile bávaro que todos ubicamos como lo mas típico alemán ante la molestia de la gente del norte y se terminara con un bailable con nada menos que hip-hop.

El primer partido mostraba que aunque Alemania goleara, la gente seguía siendo fría y poco emocionable. Pero si comparamos este juego con lo que fue el partido por el tercer lugar, tuvo que haber algo en el medio que cambiara las cosas en esa dimensión. Nunca vi un tercer lugar tan celebrado ni tan emotivo. El estadio era una fiesta total y los alemanes mas parecían sudamericanos que europeos. Algo que aun desconozco debe haberles dicho Klinsmann para que también la gente terminara adorándolo de esa manera pese a no haberles dado el título. Y ni que decir del recibimiento que le dieron a su Selección el día de la Final al mediodía en las calles de Berlín.

En lo futbolístico, no alcanzo a entender a los que esperaban que en un partido donde se enfrentan los mejores defensas y delanteros del mundo, aparezcan muchos goles. Sé que a todos nos gustan los partidos que se resuelven en el tiempo regular, pero debemos acostumbrarnos ya, a que estos partidos de vida o muerte terminen siendo muy parejos. Es como si alguien que ve basketball de la NBA se quejara de que las diferencias comúnmente son de menos de 5 puntos al final. La paridad de fuerzas indica que las diferencias serán mínimas, y yo si recuerdo grandes goles y jugadas de esta Copa del Mundo.

Es cierto que la Final no fue al principio el partido más emocionante. De hecho tengo que admitir que en el estadio hubimos varios que llegamos a bostezar. Quizá lo emocionante empezó a partir de que los aficionados alemanes se volcaron contra Italia y empezaron a meterle energía al partido. Los tiempos extras fueron buenos y nadie puede negar la calidad de la defensa italiana en la mayoría de sus intervenciones. De ahí creo yo parte el cabezazo tristemente célebre de Zizou. Cualquiera que ha jugado futbol sabe que insultos hay. Cualquiera que haya jugado tantos años en Italia como él, sabe que los insultos sobran. Cualquiera que haya jugado en el nivel competitivo en el que lo hizo Zidane sabe que los insultos son casi obligados. De ahí que no entiendo la negativa de aceptar que fue un error y nada más lo que le sucedió, victima de la impotencia futbolística. Los franceses hacían las mejores jugadas y Cannavaro, Materazzi y compañía siempre estuvieron ahí. Eso es para desesperar a cualquiera, pero no justifica el grave error del francés quien unos minutos antes tuvo en su cabeza (curiosamente) el pase a la gloria histórica mundialista si hubiese sido el único jugador en anotar dos goles en dos finales para coronarse Campeón.

Ya en los penales, por fin entendí del todo lo que alguna vez me dijo Mario Carrillo cuando trabajaba a su portero. El decía que la decisión se debe trabajar y que esa cualidad debe de surgir en los momentos en los que se necesita más. Esa decisión que no es más que la actitud mental de la certeza de que se va a acertar en lo que se hace. Que alguien me diga que los penales italianos no fueron una muestra de decisión y certeza de que serían campeones. Que alguien me diga que Buffon no fue el arquero en todo el torneo que tuvo la decisión para ser el arquero del Mundial. De ahí que la celebración del Campeón en el estadio haya sido mucho  mas emotiva que las de los dos mundiales anteriores  Aunque a mí tampoco me guste el estilo italiano de ganar.

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