Los mexicanos corren... y corren mucho

Cuando iniciaba el torneo yo escribí que me gustaba lo que había visto en esas jornadas. Los partidos de aquel entonces me parecían entretenidos e intensos. Poco a poco el torneo se fue cayendo y...

Cuando iniciaba el torneo yo escribí que me gustaba lo que había visto en esas jornadas. Los partidos de aquel entonces me parecían entretenidos e intensos. Poco a poco el torneo se fue cayendo y hoy la mayoría de los partidos se han convertido en juegos aburridos y monótonos.

Cuando escribía eso, también los equipos mexicanos ganaban y gustaban de visitantes en sus compromisos internacionales. Después de eso, empezaron las derrotas bochornosas, inclusive de local y las malas actuaciones hasta en el torneo de Campeones de la CONCACAF.

Pero en ese entonces también iniciaba la Selección el nuevo ciclo con su nuevo "proceso" (se han dado cuenta que ya casi nadie lo llama proceso quizás por el odio a esa palabra que La Volpe desgastó la vez pasada?).

Ése nuevo Tri que comandaba Hugo Sánchez en su ambición desde hacia 4 años por fin pisaba la cancha, pero la presentación nos ubicaba en una realidad dolorosa para muchos de los que creen que en el futbol solo cuentan los goles: "Estados Unidos aún nos puede ganar". Yo siempre creí que en la planeación de encuentros amistosos había sido un error mercadológico arrancar con ese primer examen y no me equivoque al ver que para muchos la Selección reprobaba y era criticada fuertemente pese a no jugar mal el partido.

Afortunadamente para los que vivimos del futbol, hoy la Selección supongo que estará dejando satisfechos a la mayoría de esos que primero se espantaron. La mano de Hugo se ha notado en cada uno de los partidos y eso nadie lo puede discutir (otro día platicamos de los que significa esa "mano de Hugo").

Al parecer se ha creado con el llamado de tanta y tanta gente, una competencia interna por quedarse con los pocos lugares que nadie puede reprobarle a los seleccionados la intensidad y la actitud con la que han jugado todos los partidos. Por supuesto que no faltará quien cuestione todo (ya saben que a mi me encanta hacerlo). Pero como hoy sigo en un país extranjero y me siento muy mexicano cada vez que lo hago, prefiero no ahondar en esos puntos que a muchos no les gusta preguntarse.

No pienso extenderme hablando del sistema táctico actual de la Selección. No voy a hablar de la falta de variantes ni de la dependencia de que los jugadores anden bien y atinados. A mí no me importa que hoy la línea de 4 defensas que se para así, pueda ser fácil de vulnerar si no se tiene a la gente indicada o si los rivales son más rápidos.

Para que aburrirlos diciéndoles que ese sistema se jugaba en Pumas desde antes de que yo estuviera ahí y que se me hace hasta rudimentario en su esencia y quizás hasta un poco pasado de moda. Mejor me quedo con los goles de ayer. Mejor aplaudo el partidazo que dio Guardado o el "Venado" por momentos. Será reconfortante olvidarme de los momentos en donde el equipo parece no encontrar por dónde y quedarme con la jugada individual del "Bofo" o los goles a balón parado de Jared del otro partido cuando aún ni tocaba la pelota con los pies.

Al final, en esta época en donde una vez más en algunos diarios y medios se sigue discutiendo de la eterna y polémica definición del futbol "bien jugado" y nadie parece encontrarla, hoy me quiero convertir en uno mas de esa gente que sólo analiza el resultado final. Si México le ganó a Paraguay y México derrotó a Ecuador, entonces México y su técnico van por buen camino. Eso si, y ahí nadie me puede decir nada.

El despliegue físico de la Selección y su buena actitud no la puede cuestionar nadie. Sigo creyendo que a Ariel González (el Preparador Físico) aún no le hemos dado el mérito que tiene dentro de la historia de nuestro futbol. Desde que el se hizo cargo del equipo nacional en el 94, la Selección al menos tiene una identidad que es reconocida en todo el mundo  y que alguna vez resumió Mourinho en una entrevista en la BBC previa al Mundial pasado. "Los mexicanos corren... y corren mucho".

Ya desde aquél equipo de Pumas en que perdimos la Final con América en el 87-88, se veía que físicamente cada vez más estábamos mejor y el único "culpable" de eso era Ariel y quizás Velarde quien se la jugó un año antes para sostenerlo cuando las figuras de aquél entonces lo quisieron boicotear.

Si no somos más fuertes, entonces seamos más resistentes y corramos más. Si no somos mas rápidos, entonces seamos más resistentes y corramos más. Si somos más ágiles y dinámicos corriendo más durante mucho tiempo, entonces podremos sacar ventaja. A mí que no me digan que la voltereta de ayer fue más futbolística que física y que no me cuenten que el sistema acabó por imponerse.

Pero mientras la Selección siga corriendo y entregándose así, habremos más gente contenta que molesta. Aunque seguramente de vuelta en México empezaré a cuestionar y analizar más lo táctico y lo futbolístico.

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