Decálogo del buen aficionado

Una vez más, se me que me voy a meter en problemas con la mayoría. Y no es que me guste, pero no puedo dejarla pasar y buscar alguna otra en donde el grueso de los lectores simplemente consienta...

Una vez más, se me que me voy a meter en problemas con la mayoría. Y no es que me guste, pero no puedo dejarla pasar y buscar alguna otra en donde el grueso de los lectores simplemente consienta lo que escribo y no tengan ninguna opinión al respecto.

Ya he dicho en otras ocasiones que no me gusta para nada la manera en la que los medios tratan a la afición. Esa frase de “usted tiene la mejor opinión” no puede ser más falsa cuando todos sabemos que de futbol los que se sienten más conocedores son los que llenan los espacios periodísticos con sus opiniones y sus comentarios.

Sé que por aquí hay algunos aficionados buenos en verdad. De esos que viven su pasión por el futbol cumpliendo su función como público y como seguidor de un equipo. Pero también se que abundan los villamelones y eso no debemos esconderlo. Así como hay jugadores que no son tan buenos como quisiéramos, así también hay muchos aficionados que no son tan buenos como deberían.

La única diferencia está en que a esos jugadores se les señala cada semana o cada partido y a los malos aficionados jamás se los critica como debe ser, hay mil argumentos para atacar y defender cualquier posición al respecto y lo sé. No podría entrar en discusión con cada uno de los que fueron al estadio Azteca a abuchear a la Selección por no haber jugado como esperaban.

Ya sé que uno de los primeros argumentos sería la cantidad de dinero que ganan, el hecho de que son profesionales y se deben a la gente y todo lo demás que se menciona cada que pasa esto. No será fácil ponernos de acuerdo cuando muchos de ustedes seguramente sintieron desde su casa las mismas ganas de recriminarle a los jugadores y a Hugo el hecho de que no se diera el juego que todos esperábamos.

Como si eso no fuera una constante en el futbol mundial, no hay nada más fácil que criticar un partido desde afuera, no hay nada más común que sentirnos mejores que el que está en esa cancha dirigiendo o jugando, pero el hecho de que sea lo común no quiere decir que esté bien o que sea correcto.

Aquí en el foro me escriben muchos, yo no sé si entre esos tantos hay quien se considere mejor aficionado que el otro. Pero sí supongo que la mayoría de los que escriben y opinan son de los que intentan estar más informados y actualizados. Imagínense que esos aficionados sean comparados con los que sólo van a los mundiales o esos que le van a las Chivas sólo porque tienen “puros mexicanos” o esos que odian al América sólo por que son de Televisa.

Por supuesto que debe haber un escalafón y una clasificación de quienes son buenos y quienes son malos aficionados, seguramente ustedes podrían hacer una lista de las cosas que debe de tener un buen jugador, buena técnica, buen físico, buena mentalidad e incluso una vida privada ejemplar estarían en esa lista.

Supongo que deberíamos poder hacer una lista de lo que se necesita para ser considerado un buen aficionado y no un simple aficionado, a mí me parece que eso incluiría leer Medio Tiempo (es broma), pero sí supongo que debería incluir tener al menos la camiseta de tu equipo, saber los resultados de las últimas temporadas, conocer las alineaciones y el plantel, asistir al estadio con frecuencia, formar su propia opinión mas allá de lo que se diga en la tele o en los diarios. Pero sobre todo, ser apoyador incondicional de sus colores, esto no quiere decir que no se pueda ser crítico.

Para mí lo que hicieron los villamelones que fueron a silbar a la Selección en el Azteca, como ha sido otras veces, son como jugadores que al medio tiempo ya no quieren jugar porque no han metido gol, o como si un entrenador se dedicara sólo a humillar a los jugadores desde el área técnica durante el partido porque no van ganando.

Esos aficionados son malos aficionados  aquí y en cualquier lugar del mundo, a esa gente que siente que está bien silbarle a su Selección por un mal partido  y apoyar al rival para hacer sentir el rigor de su desprecio en pleno juego, los deberían de pasar uno por uno delante del grupo de jugadores cuando ganan a que los abucheen y les griten de todo.

A esos que están molestos por el nivel mostrado, pero en el estadio buscaron alentar a los jugadores, les debería molestar igual que a los que jugaron que exista gente así. ¿Alguno de ustedes conocerá o tendrá pensado algún "decálogo" o algo así del buen aficionado que nos quiera compartir?

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