¿Fin de semana tranquilo?

Navegando por Medio Tiempo me doy cuenta que este fin de semana es mas bien como de descanso para la prensa de futbol. Es verdad que se está jugando esa famosa Superliga en donde los gringos...

Navegando por Medio Tiempo me doy cuenta que este fin de semana es mas bien como de descanso para la prensa de futbol. Es verdad que se está jugando esa famosa Superliga en donde los gringos muestran su evolución y los mexicanos la usan para preparar sus torneos, pero parece no prender a nadie después del largo camino recorrido con finales, Copa oro y América.

De ahí en mas, las noticias son la llegada de Guardado al Depor y los partidos amistosos de los demás equipos. Nadie se acuerda al parecer de que muchos jugadores fueron y son, como todos los años, víctimas de las injusticias de nuestro medio. A nadie le preocupan ya los jugadores que aún con contrato sufren del maltrato que se permite en nuestro futbol y se quedan sin jugar. Todos sabemos que las reglas de la FIFA en México no sirven. Todos sabemos que la FIFA lo sabe y que no se mete.

En México ser jugador de futbol no es lo que todo mundo cree. Ya sé que si vemos la vida que llevan el porcentaje minoritario que se vuelve muy famoso y que recibe grandes sueldos, todos estaríamos de acuerdo en las bondades de ser jugador. Pero si volteamos a ver la cantidad de gente que año con año se queda sin equipo y sin sueldo después de haberle invertido mucho esfuerzo y tiempo a sus sueños de ser jugador, entonces veremos que nuestro deporte tan querido es más un fabricante de frustraciones que de sueños cumplidos.

Yo ya he hablado de las reglas "especiales" con las que se despachan nuestros directivos con tal de disfrazar su falta de interés en invertir en Fuerzas Básicas. Ojo, que la semana pasada platiqué con la gente que se encargará del desarrollo de las fuerzas menores del Chicago Fire y me contaba los planes que tienen a corto plazo en la MLS con los jóvenes y que nos van a  poner en un futuro cercano muy por debajo de ellos.

En México, por ejemplo, a nadie le importó todo ese grupo de jugadores que se quedó sin trabajo con las limitantes de edad que hubo en la Primera "A". A nadie le importa la gente que teniendo libertad para buscar acomodo en otro club por haber terminado su contrato y no entrar en planes de su equipo actual no puede buscar acomodo en otro lado sin que su club anterior intervenga o tenga ganancias aunque eso contradiga los estatutos de la FIFA.

A lo mejor muchos de ustedes los que leen soñaron con ser jugadores. Quizás muchos de ustedes lo intentaron o conocen a alguien que lo hizo que teniendo muchas cualidades no pudo llegar. Razones hay muchas, algunas ciertas y otras falsas, algunas increíbles y otras entendibles.

En México el ser jugador no es como la mayoría piensa, recuerden que hay equipos de Primera "A" y de Segunda que pagan sueldos miserables o que en su defecto dicen que pagan y al final no lo hacen y aunque parezca mentira, también hay equipos en Primera Nacional que siguen  trabajando con contratos dobles y con retrasos en las quincenas para esperar que llegue el final del torneo y negociar sus deudas y no pagar ni el 50 por ciento de lo que deben, obligando a los jugadores a que acepten o se queden sin siquiera ese dinero.

Todas esas notas ya no llegan a los aficionados, a nadie le interesa que haya equipos que te dejen hasta el último momento del cierre de registros para apretarte y obligarte a firmar por lo que ellos quieren sin importarles nada. En el futbol hay mucho dinero inmerso así que los intereses de los poderosos mandan, el dinero sucio y repartido en las transacciones de un extranjero es y será más importante que el nivel futbolístico mostrado por algún joven mexicano que busca un lugar.

En esta ocasión me gustaría leer en los mensajes historias que ustedes conozcan acerca de este tema. Yo les puedo contar, sin entrar en detalles que a mí me tocó vivir ambos lados de la moneda, pues mientras mi carrera iniciaba y parecía ir en constante ascenso, tuve muchas experiencias de las supuestas  buenas y después, cuando mis lesiones me limitaron en lo futbolístico me tocó que hasta me pidieran dinero para poder echarme la mano y conseguirme un contrato mediocre y el supuesto compromiso del entrenador de que al menos me quedaría en el equipo, propuesta que por supuesto no acepté.

Sé que a lo mejor no es el tema que más les interese, pero por lo menos nosotros recordemos y discutámoslo como muestra de apoyo a todos estos jugadores que siguen buscando por donde o a aquellos que el futbol mexicano los relegó injustamente por situaciones extracancha, que créanme, se cuentan por miles.

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