Todo tu futuro a un partido

Las historias en el futbol mexicano a veces sólo cambian de nombres, pero siempre son similares. En estos días hemos visto a varios técnicos dejar sus lugares a otros que buscarán recomponer el...

Las historias en el futbol mexicano a veces sólo cambian de nombres, pero siempre son similares. En estos días hemos visto a varios técnicos dejar sus lugares a otros que buscarán recomponer el camino andado.

Yo no se porqué se quejan algunos de que sus equipos salen a no perder y no a ganar, si son ellos los que han provocado que en el medio de los directores técnicos el consejo para mantener el trabajo es "primero no pierdas y luego vemos lo demás".

¿Por qué pasa eso? Pues porque simplemente si pierdes tres partidos estás ya con un pie fuera de la institución. No importa si el equipo es de media tabla o de la parte baja. La moda en la que los empresarios y directivos han sumergido al futbol mexicano ha hecho que los partidos sean menos ofensivos y más precavidos.

Todos sabemos que hay muchos entrenadores esperando trabajar pronto nuevamente. Carrillo, Quirarte, Lapuente, Tena (Alfredo), Vucetich, Reinoso, y el "Chepo" para hablar de los que ya saben lo que es ser Campeón.

Romano, Herrera, Graneolatti de los lavolpistas, Galindo, Paco Ramírez, "Yayo", Guerra, Bueno, Salvador Reyes Jr., de los que tienen trabajo, pero no el que quisieran, Franco, Mohamed, Brailowski, de los que se mueren por volver y algunos otros que se me olvidan a mí y muchos como Rergis, España, Mora, Juan Carlos Chávez, quienes ya han dirigido y bien podrían volver a hacerlo.

Toda esa gente esperando a veces impacientes a que alguien pierda  dos seguidos para empezar a cruzar los dedos. Algunos esperan a que les llamen, otros esperan que sus promotores cumplan lo ofrecido y llamen a esos equipos en problemas y los más descarados se ofrecen ellos mismos.

Pero ese es el medio que han creado los mismos dueños y los promotores. Y nadie lo desconoce. Todos los años es igual. Siempre hay mínimo 5 equipos que cambian de entrenador porque los resultados mandan. Mi pregunta aquí es: ¿cuáles resultados? Es obvio que las derrotas. Entonces, lo mejor para los técnicos es primero no perder y luego de ahí en adelante lo que se consiga es ganancia.

El hecho de que en México, (ya lo decía Romano para justificar su esquema) la mayoría de los equipos jueguen con un solo delantero nominal, según yo, tiene su origen  en estas bases. Yo que espero poder algún día tener una oportunidad de dirigir, y sé que de tenerla, todo se decidirá en unos cuantos partidos. Si empezara perdiendo y no levanto, mi carrera se resumiría a sólo 3 ó 4 partidos y quizás nunca más.

A menos claro está de que algún promotor me considerara en su cartera o en su círculo de amigos (lo cual no ha pasado ni creo que pase), pero si gano y mi equipo tiene la suerte de enracharse en 3 ó 4 partidos con triunfo, (lo cual en un torneo corto es casi calificar o tocar la parte alta de la tabla), sé que aunque me corran después, al menos estaría con la oportunidad de volver a dirigir algún día (y ahí me aparecerían "amigos" promotores).

A nadie le interesa el trabajo realizado ni los antecedentes. En México estamos acostumbrados a que el perder es sinónimo de despido. Y es entonces que vemos como los técnicos más regulares han ido modificando su ofensividad y agresividad, prefiriendo a un equipo mejor parado. Ferretti, Arias, Tena, Gallego, Trejo.Los que hoy van arriba en la tabla y tienen un colchón se dan el lujo de atacar y arriesgar más, pero créanme, todo parte de un buen parado defensivo, el conseguir que no los corran de inicio y después entonces, apenas si alcanza para ser más arriesgado.

Piensen esto. Si Boy en esta oportunidad no gana y el equipo sigue perdiendo, lo que sigue es que no vuelva a dirigir jamás. Entonces en teoría lo que él debe de hacer es arriesgar o morir, pero ¿cómo ganar con un equipo que viene de tantas derrotas y que no encuentra por donde?

Entonces lo mejor es primero preocuparse por no perder más. Por supuesto que el cambio de entrenador significa de entrada un cambio en la actitud y en la motivación, pero hay algo que debemos recordar. No es tan fácil como los que están afuera analizando y criticando (incluso el mismo Boy lo hizo). Cuando un equipo está sumergido en una presión y un mal momento, es cuestión de trabajo y un poco de fortuna para que todo cambie.

Y así como estás a un partido de que te corran, también un partido puede darte la permanencia. Ahí están Ferretti, Tena, Gallego, Pumpido y algunos otros que han estado a nada de salir y que una victoria los salvó, al menos por un rato. ¿Entonces? ¿Quién tiene la culpa? ¿Quién ha hecho que nuestro futbol tenga esa característica más precavida? De algo estoy seguro. Los entrenadores no fueron.

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