Que no se olviden

Aunque muchos de los que me leen en estas fechas descansan un poco de lo que ha sido el año futbolístico, los jugadores y entrenadores junto a los directivos (aunque estos lo hacen más relajados)...

Aunque muchos de los que me leen en estas fechas descansan un poco de lo que ha sido el año futbolístico, los jugadores y entrenadores junto a los directivos (aunque estos lo hacen más relajados) trabajan sin descanso para preparar el inicio de una nueva temporada.

Yo como cada que esto sucede, me empeño a recordarle a la gente que así como hay muchos que están tranquilos pasando las fiestas en sus casas, así también hay muchos jugadores que se encuentran con la dolorosa realidad que significa no contratarse o no encontrar ni siquiera una oportunidad de mostrarse.

En estas fechas, esa gente que se queda sin equipo, busca y busca, aceptando a veces hasta humillaciones y algunos hasta perdiendo la dignidad ante la postura de muchos que en su momento fueron jugadores y parecen olvidar que  nadie merece ser tratado como simple mercancía. Pero eso no es nuevo, ni lo puedo cambiar yo.

Todos creemos que el ser jugador es un privilegio que se recibe de manera relajada. Quiero recordarles que son muy pocos los jugadores en México con sueldos millonarios y aunque la mayoría de los que se consolidan en primera no se pueden quejar del dinero que reciben si  lo comparamos con cualquier otro tipo de trabajo, también hay muchos más jugadores de los que no les alcanza con el dinero que reciben para crear un patrimonio que en el futuro les garantice sentir recompensado el tiempo que le invirtieron a querer ser jugadores de futbol.

A muy pocos les pasa por la cabeza que en esta época hay gente sufriendo en los entrenamientos para prepararse y que al final se quedan sin firmar. Y quizás el esfuerzo físico no es problema. Me cuesta trabajo reconocerlo porque yo sigo viviendo del futbol pero cada año hay más y más gente que se queda fuera del profesionalismo a raíz de nuestros reglamentos.

Imagínense un joven de 25 años que ya no puede ser contratado en la Primera "A" porque se limita el número de jugadores de esta edad en cada equipo. Muchos de ellos, sin que nadie los obligue obviamente, dejan de estudiar o ni siquiera lo intentan y se encuentran con la triste historia de que ya no sirven para hacer lo que más les gusta.

A veces es suerte y a veces hay injusticias. Pero me parece más común que la gente que se queda fuera es por falta de capacidad. Ya sea por el físico, o por lo futbolístico, pero es muy difícil ver fuera a alguien que reúne todos los aspectos para estar dentro, por un simple cambio en las reglas de México.

El problema es que cuando caes en esa dinámica de ya no ser considerado jugador de primera, no hay forma de que consigas un buen sueldo o un trato digno de parte de los responsables del futbol. Sé que esto pasa también en otros países pero eso no justifica que siga pasando en México. Es por eso que me cuesta trabajo aceptar tantos calificativos positivos para algunos periodistas o para algunos directivos cuando en realidad no hacen nada por estas situaciones y sólo se preocupan por las que les dan notoriedad.

Aún hay en México equipos que obligan a firmar a los jugadores por adelantado un finiquito en donde aceptan que no se les debe nada. Por supuesto que los equipos que hacen esto ya sabemos que no les pagan a los jugadores lo que deberían o lo que presentan en los presupuestos ante sus dueños. Hay cantidad de empresarios que juegan con el dolor y la necesidad y les ofrecen posibles pruebas a cambio de dinero, las cuales nunca llegan y si llegan son coludidas con la gente responsable sin que la capacidad del jugador sea siquiera observada.

Pero también hay gente que estaba acostumbrada a ganar varios cientos de miles de pesos y de un día para otro pasan a ser desempleados y sin saber para donde voltear. Las plazas de entrenadores en Fuerzas Básicas cada vez están más peleadas por jugadores de buena jerarquía y todos aquellos que no tuvieron oportunidad de brillar quedan olvidados y relegados a lo mejor a simplemente volverse talacheros y recibir menos de la décima parte de lo que cobraban unas semanas atrás.

A esa gente, como siempre en estas fechas les deseo que se fortalezcan al lado de su gente querida. Que la gente que se aleja cuando ya no son famosos nunca valió la pena y que valoren a los que en verdad son sus amigos. Y a todos los que leen mi columna, también les deseo una feliz navidad junto a sus seres queridos de ser posible. Ya tendremos mucho tiempo para hablar de lo que se viene para el año que entre. Por lo pronto hoy, traten de ser felices en estas fiestas.Opina de esta columna aquí.

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