Esclavos del último resultado

Ya de regreso a México y aún sin adaptarme al horario ni recuperarme del largo viaje que hicimos, aunque muy contento por el resultado obtenido, me encuentro que en los medios hay división de...

Ya de regreso a México y aún sin adaptarme al horario ni recuperarme del largo viaje que hicimos, aunque muy contento por el resultado obtenido, me encuentro que en los medios hay división de opiniones en relación a cual es la noticia que acapara los titulares el día de hoy jueves. El empate de Atlas en cancha de Vélez contra Boca le resta reflectores al triunfo de los Rayados de Monterrey y parece que a nadie le interesó mucho que Jaguares ganara.

Ahora bien, la verdad es que en México ya estamos acostumbrados a este tipo de noticias ya que somos participantes recurrentes en esas instancias del torneo sudamericano y también conocemos de sobra que el Superlíder quede fuera o pierda en las primeras de cambio en la Liguilla.

Y aunque si bien es cierto que si el América pudo anotar 3 goles en Brasil bien podrían las Chivas hacerlo en su casa, el hecho de que haya ya cierta presión extra  le suma emoción a lo que sucederá el fin de semana. Aquí haré mi primer cuestionamiento. ¿Qué pasaría si Chivas queda eliminado de la Liguilla y el América llega a Semifinales o incluso a la Final en la Libertadores?

Yo tengo muy claro que hace una semana algunos ya querían al técnico chiva como candidato a la Selección y Luna era sólo un interino en el América. Hoy se dice que Luna podría ser permanente y habrá quien culpe y crucifique a Efraín si Chivas no avanza. Pero aunque esto no debería suceder de manera tan superficial, la verdad es que tan poco es tan importante en nuestro país el leer o escuchar este tipo de sugerencias ya que si por ahí el América fuera eliminado de mala manera y las Chivas lograran remontar la desventaja, entonces todo volvería a donde estaba. Es en ese vaivén de conceptos y calificaciones en donde de repente podemos notar lo mal y deficientes que estamos en cultura deportiva.

Por otro lado, el empate del Atlas que sabe a triunfo, aún no define nada, pero le da ventaja a los mexicanos para el partido de vuelta. No debemos olvidar que Boca es un equipo copero por excelencia y que  nadie lo puede dar por muerto, pero como mexicanos creo correcto desear que  se le gane a los argentinos y que México siga teniendo equipos con buenas actuaciones en  la libertadores. Aquí es donde no puedo entender como hay periodistas mexicanos que siguen preguntándole a los jugadores rivales si se sienten sorprendidos con el nivel de los clubes nacionales después de que en 10 años se han conseguido cualquier cantidad de resultados importantes.

¿Hasta cuando se la creerán los que siguen preguntando eso? ¿Qué no se saben ya la respuesta a sus preguntas rutinarias y baratas? No puedo entender como mientras en otros lados dan como un hecho y algo entendido la dificultad que es ganarle a un club mexicano, en nuestro país el perfil que se le da a esta noticia y la manera en que se maneja en muchos medios es de que seguimos siendo inferiores y sigue siendo increíble poder regresar sin perder como si esto no hubiera pasado antes. En una muestra más de que el problema de mentalidad que tenemos en el futbol no es exclusivo de los jugadores  sino que más bien va adherida a nuestra idiosincrasia y toca todos los ámbitos del nuestro futbol profesional por no decir de todos los deportes. 

El problema aquí es que después también los jugadores no se la creen y empiezan los problemas mentales de los que también ya deberíamos cansarnos y es entonces que el nivel de rendimiento baja y las dudas permanentes  reaparecen y nos quedamos en la orilla o perdemos los juegos que no se deberían perder. Yo no sé si tenga algo que ver que en México el perder no es tan grave y que se olvida fácilmente o si pasa por el hecho de que el ganar nunca es valorado en su real intensidad. Todos sabemos que en México el presente inmediato manda, si gané puedo leer que soy el mejor del mundo y si perdí que soy el peor. Esta falta de objetividad en que vivimos y que ahoga  sobre todo lo que sucede en nuestro futbol hace que no podamos encontrar una estabilidad emocional  y que surjan en todos las dudas partido tras partido.

Todos sabemos que si Chivas es eliminado no pasa nada. Todos sabemos que si el América gana se olvidó el ridículo año que han tenido.  Aunque también sabemos que si ganan, al rato con perder un partido sencillo, nuevamente serán lo que han sido todo este tiempo: Esclavos del último resultado. Entonces  y más allá de lo que suceda en estos días, en qué quedamos ¿somos buenos o no lo somos?Opina de esta columna aquí.

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