Tengo que seguir aprendiendo

Desde que conocí a Eriksson, y lo comenté aquí, me pareció una persona muy inteligente. Es evidente que su manera de vivir y trabajar el futbol es diferente a lo que estábamos acostumbrados. Yo...

Desde que conocí a Eriksson, y lo comenté aquí, me pareció una persona muy inteligente. Es evidente que su manera de vivir y trabajar el futbol es diferente a lo que estábamos acostumbrados. Yo supongo que su manera de sentirlo no es tan distante a lo que tenemos algunos, y que simplemente su manera de expresarlo es la que se presenta distinta. No era raro entender que él como europeo del norte no sería tan efusivo en su manera de dirigir. Su experiencia le otorga esa opción de ser más mesurado y denotar madurez. Sin embargo y pese a todo el respeto que le tengo, empiezo a sentirme en desacuerdo con muchas cosas y a lo mejor tendré que aprender mucho aún para entenderlo.

Si lo trato de ver fríamente, su manera de dirigir estos tres partidos no es lo que yo haría en su lugar, pero no se le puede reprochar mucho pues ha ganado los 9 puntos. Yo no estoy de acuerdo en sostener tanto en la Selección Nacional a alguien que no está jugando bien y él lo ha hecho y aunque ya tiene críticos empedernidos, sus respuestas siempre son explicaciones calmadas de cómo puede verse de una perspectiva positiva lo que le va sucediendo como entrenador. Eriksson nos rompe el molde de lo que veníamos aprendiendo todos al final del partido. Y su manera de contestar hace que muchos se queden tranquilos aunque no satisfechos. Yo no sé si al final esas formas terminen por ayudar al juego del tri, pero por lo pronto yo me empiezo a desesperar durante los partidos y tendré que aprender a ser más paciente porque no creo que el sueco modifique algo que se ve que tiene muy clavado en su convicción y su convencimiento.

Es un hecho que lo que dijo al final será cierto. Los partidos de local fueron ante equipos encerrados y los de visita serán ante equipos más abiertos. Esa sencillez de explicarlo hacia fuera no es cómo funcionará hacia adentro y ojalá la Selección mejore porque siendo alguien que hoy trabaja y está dentro de la Federación no puedo más que desear que las cosas salgan muy bien para todos.

Qué bueno que el futbol es justo y le dio a Bravo la posibilidad de meter ese gol. Yo lo deseaba y lo comenté antes del partido con algunos, en especial porque me tocó ver a Omar, pese a estar molesto por no jugar, aguantar disciplinado y quedarse a trabajar remates cuando ya todos habían terminado y los porteros que estaban exhaustos le echaron la mano junto con Alberto Aguilar que le centraba. Esa actitud es la que el futbol premia, aunque sea común que el jugador consagrado piense en hacer lo contrario y preguntaré ahora para saber su opinión si en este caso el entrenador no tiene que respetarle esta anotación y ponerlo a jugar antes que a los que ya han jugado de inicio y no han respondido del todo.

Yo no tengo nada con Vela y Gio, al contrario. Pero creo que no están todavía y que su tiempo de iniciar y cargar con la responsabilidad debe ser más adelante. El simple hecho de que sean habituales en la Selección les irá dando esa experiencia que necesitan y que los hará ser seguramente los mejores jugadores mexicanos. Pienso en lo difícil que debe de ser para Gio, que sin cumplir 20 sea, ya entre muchos patéticos pseudoexpertos, alguien que está decepcionando después de  que se le llegó a mencionar como el ídolo del futuro en el futbol mexicano.

Y ya para terminar, el caso de Cuauhtémoc es algo que no terminará aquí. Por cierto, a quien se le haya ocurrido que le dieran el Gafete, mis respetos (ojalá y haya sido Rafa solito). De Blanco, puedo comentar que su decisión es muy respetable y quizás será recordada como de las pocas cosas que hizo fuera de una cancha con madurez, aunque haya habido más. Yo puedo recordar simplemente que a Blanco lo conocí junto a toda esa generación de americanistas desde que estaban en la Tercera y que la última vez que jugué con él en un amistoso, le dije de todo porque no pensaba. No puedo decir que somos o fuimos amigos, pero sí puedo compartirles que siempre que lo vi nos llevamos bien. Me tocó conversar con él, justo al terminar el partido contra Italia en Japón que tan bien jugó el "10" de la Selección y sentirme halagado cuando me pidió mi opinión de su accionar y se molestó con la persona que estaba con nosotros que no me dejaba terminar de decirle mi análisis. He sido víctima de sus bromas y también he podido calmarlo un poco en algunos conflictos como el que tuvo con La Volpe y Campos. Yo estoy seguro que no será la última vez que lo veamos de verde y me queda la satisfacción de conocer a un jugador que al final, todos aquellos que lo odiaban deportivamente, tendrán que reconocerle que siempre estuvo para la Selección y estuvo como los grandes. De esos hay muy pocos en el mundo.

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