Duele compararnos

No es la primera vez que lo hago, pero cada vez  me resulta más difícil hacerlo y no sentirme mal. Llevo algunas semanas que los domingos  por la mañana veo el canal de la NFL, los que lo han...

No es la primera vez que lo hago, pero cada vez  me resulta más difícil hacerlo y no sentirme mal. Llevo algunas semanas que los domingos  por la mañana veo el canal de la NFL, los que lo han visto seguramente será más fácil que me entiendan ya que no necesitaría decir mucho para que concuerden conmigo. En un país en donde los programas de tele son copiados o adaptados y muy pocos son originales, ¿por qué a nadie se la ha ocurrido hacer algo como eso?

Y no es que yo venga a hablar de futbol americano en esta columna, pero al ver la diferencia tan grande que existe entre una manera de informar y la que tenemos nosotros es abismal,  no puedo mas que sentir un poco de dolor. El nivel de exigencia en cada partido comparado con el que vemos que se tiene en nuestra liga creo que aún es mayor que ese abismo del que hablo y me duele aún más. Pero la seriedad con la que estos señores expertos y jugadores retirados hacen su trabajo no sólo duele sino que mata, si la comparamos con la manera de narrar los partidos  y minimizar lo que se realiza dentro de ellos.

Ya en México es común que existan varios ejemplos de gente que como jugador fue bueno que hoy  se dedica a los medios y que estando afuera del futbol parecen ser perfectos, pero que estando adentro no dan una o cometen muchos errores. No es raro tampoco, que esos que ya se enfocaron sólo a los medios tengan deseos de algún día volver a estar dentro de los que toman decisiones de lo que sucede en la cancha y que tal parezca que usan sus tribunas y sus foros para autovenderse como grandes conocedores y destrocen a los que siguen dentro y por supuesto que también están los que ya no les interesaría volver y que muy cómodos en sus asientos son considerados por la gente como "entes" superiores por sus conocimientos futbolísticos,  y los colocan por encima de técnicos que llevan mil años dirigiendo y viviendo lo que en realidad pasa en un partido desde adentro.

Seguramente habrá programas por el estilo en la unión americana, porque los deportes, como el arte, se prestan para que existan críticos implacables de algo que ellos jamás han desarrollado ni desarrollarán, pero que se ganan la vida y a veces la autoridad de hacerlo, simplemente por haber escogido dedicarse a eso. Debe haber entre los que trabajan siguiendo el futbol americano los que no les gusta nada y todo les parece malo, pero no sé si existan los que se mofen y burlen de los errores que se cometen en un campo de juego y si los hay, por lo menos esos no están en el canal de la liga  ni los sientan con las figuras de otras cadenas. Y miren que gente como Sanders, Faulk, Davis, Dukes, Bradshaw, Johnson etcétera, vaya que tendrían  la autoridad para hacerlo si ese fuera el caso.

Y como yo sé que hay muchos que toman lo que ven y lo que leen como su manera de aprender de futbol, es triste que la gente crea que la profesión de futbolista es tan denigrante como para que se burlen de ella cada semana como lo hacen algunos y más triste es aún, que lo hagan muchos de quienes saben que hacerlo es algo que cuesta mucho trabajo.

Sé que algunos me dirán que la comparación no sólo debería hacerla hacia afuera, sino también hacia adentro, pues bien, tienen toda la razón, el profesionalismo y la intensidad con la que se juega, no la vemos tampoco aquí, las injusticias con los reglamentos ni los errores garrafales del arbitraje también son elementos que no se ven por allá, la espectacularidad y lo emocionante que son los juegos normalmente, en proporción con lo que vemos en nuestra liga es altísima.

Y pues aunque hablé de la NFL, yo les aseguro que hay ligas de futbol que tienen ese profesionalismo y esa emoción en otros países y no hemos podido imitarlos en eso o al menos copiarles algo de lo bueno que hacen, los estadios que se llenan siempre en Inglaterra y otros países europeos son consecuencia del futbol que se ve en la cancha y aquí tal parece que ya todos nos conformamos con  lo que tenemos y el medio nos obliga a seguir jugando así de temerosos como jugamos, basta con que chequen los porcentajes de efectividad de los equipos y verán cómo hay entrenadores que con cumplir con el 40 porciento aseguran trabajo el año que viene. Pero si lo que la gente y los medios buscan es a alguien que no se equivoque por arriesgar, entonces el camino que seguiremos recorriendo será el de no perder y cuidar la chamba.Opina de esta columna aquí.

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