El Cuau

A mi juicio quien ha sido uno de los mejores jugadores mexicanos y el más controvertido de todos, sirve hoy para ser el botón de la muestra que es el comportamiento de los medios y de la mayoría...

A mi juicio quien ha sido uno de los mejores jugadores mexicanos y el más controvertido de todos, sirve hoy para ser el botón de la muestra que es el comportamiento de los medios y de la mayoría de los aficionados en el futbol mexicano. Ya que no puedo más que reírme de algunas cosas que escuché y leí en estos días que Cuauhtémoc Blanco regresó a México. Quiero arrancar diciendo que yo siempre he defendido su capacidad de jugador e incluso lo discutí cuando muchos de los que actualmente lo adulan lo criticaban  y lo minimizaban. Lo conocí junto a esa camada exitosa de americanistas cuando aún no debutaban y jugaban en la tercera y no había ningún indicio de que se convirtiera en lo que es hoy. Nadie hubiera apostado en ese entonces a que en algún momento sería una leyenda viviente pues en ese equipo de Villa, Lara, Yacuta, Astivia, Terrazas, estaban jugadores como Molina, Carrillo, Floriberto y otros que pintaban mejor o que incluso debutaron antes pero que desaparecieron como le sucede a muchos en nuestro futbol. El fenómeno Blanco es un ejemplo muy claro de que el futbol de Primera División es muy distinto a lo que  pasa en cualquier otra categoría y pese a que yo sé que algunos ya no lo harán, quienes recuerdan a Cuau cuando debutó seguramente no vieron en él al jugador talentoso e inteligente que es hoy, sino al jugador de gran potencia y atrevido por la banda.  ¿Qué hizo que hubiera esta transformación? Yo creo que muchos factores. La seguridad que fue adquiriendo en el mismo con el paso de los buenos partidos. El hecho de ser jugador de América y rápidamente estar en la exposición que eso significa, a algunos los deslumbra y a otros los alumbra. Casos concretos para ejemplificar esto serían Memo Ochoa y el "More" y creo que no se necesita más explicación y en el caso de Blanco es más que obvio que fue en su momento demasiado bien aprovechado. Lo demás sí me parece digno de un estudio más profundo y creo que tiene que ver con lo que significa el futbol por momentos de la vida de una sociedad. Hoy es de risa por un lado y triste  por el otro, ver como se adula a un jugador que a todas luces está en el ocaso de su brillantísima carrera. Hoy el buen Cuau es el único sobreviviente de un barco que hemos hundido entre todos debido a que el mismo decidió bajarse. ¿Por qué nadie le ha preguntado por qué se fue de la Selección en estos días? Yo sí sé porqué. Y no me refiero a las razones de su salida del Tricolor, porque esas también me las sé. Me refiero a que la pregunta hoy no llega porque es la manera más simple y más sencilla de atacar a lo que hoy pasa y que nadie quisiera que pasara con el equipo nacional. Hoy el nuevo jugador de Santos parece no haber estado nunca en una Selección que quedara a deber. Hoy cualquier niño se verá influido por tanta cobertura mediática y la respuesta de los adultos y seguramente pensará que en la época de oro de Cuauhtémoc, la Selección ganaba todos sus partidos y quedaba Campeón en la Copa Oro cada que participaba. Pensará que el América habrá tenido una serie de campeonatos seguidos y que la solución a los problemas en los que Sven se metió solito se solucionarían si regresa Blanco a la Selección. Por supuesto me da gusto que los aficionados no se la pasen hundidos anímicamente. Pero me da tristeza ver que se aferran a flotar ya hasta querer navegar, con lo primero que encuentran. Lo que le sucede al famoso "Jorobado" él se lo tiene muy bien ganado. Que la gente le reconozca, que la gente hoy olvide todas las cosas malas es consecuencia de su entrega y no queda lugar a dudas de su capacidad. Pero de ahí a que hoy que no es ni la sombra de lo que fue, sea la solución a los problemas de México, me parece la muestra más clara de la carencia de análisis que hay en nuestro medio. Un buen amigo me decía que era muy satisfactorio ver a Blanco barrerse como novato. Cuando seguramente a los de adentro les hubiera gustado más que tuviera las piernas para llegar y robarla y la barrida era más que obligatoria. Lo que sucede hoy es como cuando hace años Campos tuvo una época en donde hasta perdiendo oportunidades claras de empatar un partido tirándose y fallando una chilena completamente mal escogida y mal realizada era aplaudido y ovacionado. Hoy lo que le pasa a Cuauhtémoc es algo similar, pero multiplicado por 1000. Cualquier balón de los que el 90 por ciento de los futbolistas daría bien, si hoy lo toca Blanco, es un jugadón, y me da mucho gusto por él, pero no por nuestro futbol.

Ya para terminar quiero aclarar algo. No estoy atacándolo ni criticándolo, no soy tonto ni loco. Mi relación con él es muy cordial y siempre ha sido buena. Siempre pensé que debía estar en el 2006 y así lo conversé con La Volpe cada que pude, pese a que me demostró que no era lo más conveniente por mil motivos y el mismo Blanco lo sabe. Siempre lo defenderé como el gran jugador que fue. Pero jamás podré  compartir que se piense que  todo lo que nos pasa se solucionaría pidiéndole que regrese o que se olvide el pasado y se les venda a los niños la idea de que con él todo era diferente. Ojalá y esa fuera nuestra realidad y la solución. De esto, supongo que hasta el mismo Blanco se debe de reír.

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