A los que se quedan sin jugar

Cada Navidad, además de desearle al a gente que lee Medio Tiempo que la pase muy bien y que disfrute de los momentos buenos de estas fechas, uso algunas de estas líneas para recordar a todos...

Cada Navidad, además de desearle al a gente que lee Medio Tiempo que la pase muy bien y que disfrute de los momentos buenos de estas fechas, uso algunas de estas líneas para recordar a todos aquellos que en esta época del año y desde que se instituyeron los torneos cortos, ven frustrados sus sueños y truncadas sus metas al quedarse sin jugar.

Es muy común que se hable de las contrataciones de cada equipo. Es habitual que se hable de los nuevos refuerzos y de las probables altas en los planteles. Pero muy pocos recuerdan a los que al contrario de los que reciben la noticia navideña de que tendrán una nueva oportunidad o firmarán un nuevo contrato en otro club o de menos siguen entrando en los planes de su equipo actual, se quedan en su casa cenando con la tristeza y dolor que causa quedarse fuera de un torneo y sin posibilidades de continuar cobrando por jugar futbol.

Yo sé que eso a muchos de ustedes no les importa. A esos que se la pasan diciendo que los jugadores ganan mucho y que no desquitan su salario, no les interesa seguramente la cantidad de jóvenes que el futbol va desechando. Gente que por culpa de una lesión o de una mala temporada o quizás por falta de capacidad, se encuentra con que el equipo ya viajó a la Pretemporada y a él no lo tomaron en cuenta. En la carrera de todo futbolista puede haber sólo dos etapas. Una, que muchos ni siquiera llegan a conocer, en la que todo mundo quiere estar cerca de ti y todos son tus amigos. Los directivos te procuran y hasta parecen estar interesados en tu estado de ánimo tanto dentro como fuera de la cancha. La otra, la más repetida, es cuando no eres un jugador útil, dejas de ser importante y a nadie le importa lo que pueda seguir contigo y con tu vida.

Cada diciembre hay muchas casas que intentan pasar la navidad como si no se les hubiera acabado el futbol. Cuando entras en esa etapa de ser sustituible, es muy difícil y complicado que regreses a la primera etapa que mencioné. A veces es por la edad que ya no te toman en cuenta. A veces por como dije por haber cometido errores de alguna especie. Pero desafortunadamente, sí llega a pasar que los intereses que existen en este medio hagan que se cometan injusticias y gente que se merece estar se queda fuera y termina muy lejos de donde merecería.

A nadie le importa en ese momoento más que a su gente, que ese joven que dedicó gran parte de su vida y de su esfuerzo a tratar de destacar en el futbol profesional se quede sin equipo. A nadie le preocupa que ese joven que quizás de una manera poco inteligente apostó todas sus canicas a que se convertiría en un jugador rentable de esos que año con año tiene contrato y salario, ahora quede viajando por el limbo del futbol sin tener ningún otro oficio o vocación mas que seguir jugando por unos cuantos pesos.

Es muy recurrente conocer a este tipo de jugadores en las ligas amateurs de mejor nivel y cambiar con tristeza y trauma, la tranquilidad de estar en un club profesional a perseguir la "talacha" por unos cuantos pesos. Es más recurrente que los que si alcanzaron a jugar en algún momento, crean que nunca saldrán de ese espacio cómodo y decidan casarse o endeudarse y que cuando la realidad los supera, terminan siendo los más lastimados por el futbol que pueda haber.

A todos esos aspirantes a futbolista y a todos esos jugadores desechados, les mando un abrazo fuerte y les deseo de verdad que encuentren pronto la resignación a un dolor que sólo conocen los que desgraciadamente lo tienen que vivir.

Con el tiempo se darán cuenta que la vida no termina con el futbol y que no fue un error haber intentado ser futbolista profesional. Con el tiempo también podrían encontrar cual fue la falla y tratar de no repetirla en su nueva ocupación.

A todos ellos y principalmente a sus familias, les deseo que sus fiestas decembrinas sean la últimas y las únicas con ese sentimiento que no se le debería desear a nadie y que desgraciadamente no podremos evitar. Ojalá y el año que viene puedan tener una feliz navidad.

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