Con análisis es más difícil

Después de la pausa normal de diciembre, el inicio de este torneo representa un nuevo reto para todos los que gustan de analizar más allá de ser simples observadores de los partidos y sus...

Después de la pausa normal de diciembre, el inicio de este torneo representa un nuevo reto para todos los que gustan de analizar más allá de ser simples observadores de los partidos y sus resultados. Habrá tiempo de observar, por ejemplo, si el hecho de que Pável y Aarón Galindo regresaron, ayudará a que la liga mejore un poco. Habrá que ver si Blanco, Borgetti o Villa tienen aún el futbol para seguir siendo de los mejores del torneo o sólo vivirán de sus glorias pasadas y que hoy son recordadas más por las carencias de los jugadores nuevos que por la capacidad de sus actuaciones actuales. Tendremos que ver si muchos de los seleccionados Sub-20 que hoy ya juegan regularmente en Primera División efectivamente están para cosas grandes en la Copa del Mundo o simplemente juegan porque existe la regla de los menores. Habrá que analizar la vuelta de gente como "Chelís" e incluso la de Flores a sus respectivos banquillos y entender si las decisiones que se reconsideraron fueron las mejores o no.

En fin. Después del torneo tan malo que tuvimos el año pasado, yo espero que se haya tocado fondo y que peor que lo que vimos en el cierre del 2008 no se pueda ver.

Se viene una época en donde quizás el regreso de gente al futbol nacional después de algunas temporadas en Europa, en vez de perjudicar, beneficie a la hora del entendimiento y conjunción de la Selección Nacional. Todo esto será un buen material si te gusta analizar.

Ya el simple hecho que el América no levante daría tema para escribir un libro, creo yo. Ya es mucho el tiempo y son muchos los jugadores que han pasado por el equipo de Coapa y no parece que ningún remedio funcione.

Es verdad que esas rachas negativas existen en cualquier lugar del mundo y en cualquier equipo, pero sí llama la atención que en el América ya se hayan renovado hasta en un 90 por ciento y que las cosas no parezcan mejorar. Aquí vuelvo a hablar de lo que significaría hacer un análisis y no sé si ustedes tengan ganas de hacerlo.

Dejar a Ramón Díaz significa confiar en que la continuidad es la mejor manera de crear un concepto y apoyar un proyecto. Moverlo en este momento a nadie le parecería malo después del fracaso del Interliga y quizás una cara fresca y un estilo diferente les funcionaría a los directivos americanistas que no deben de verle el final al túnel.

Es por eso que yo los invito a que hagan un análisis a conciencia de estos y muchos elementos y que prueben y vean como al analizar también se aprende. No se esperen a que los resultados se den para explicar a posteriori como hacen muchos en sus trabajos como comunicadores y apuesten a tratar de descifrar cómo solucionar algunas de las situaciones en las que está metido nuestro futbol.

Ustedes mejorarán en su posición de aficionados y algunos concordarán conmigo en que es muy fácil decir que las cosas están mal o están bien después de que pasaron.

Si el fin de semana América gana, la continuidad ganó. Pero si piérde, la continuidad fue un error y los días de su técnico empezarán su cuenta regresiva. A menos que la semana siguiente ganen.

Decir esto es demasiado fácil. Analizarlo antes de que pase y tratar de encontrar posibles alternativas para evitarlo o solucionarlo es lo difícil.

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