Criticar con mesura y objetividad

Sé que muchos de ustedes aprovecharán esta derrota para artizarle con todo a los jugadores, al Cuerpo Técnico y a los directivos de la Selección Nacional.

Sé que muchos de ustedes aprovecharán esta derrota para artizarle con todo a los jugadores, al Cuerpo Técnico y a los directivos de la Selección Nacional.

Yo no puedo defender lo indefendible, pero sí quiero manifestar mi opinión en cuanto a lo que pasa hoy por hoy en nuestro país cuando se trata de futbol. Desde hace tiempo se ha venido transformando el entorno futbolero en uno más bien criticado de más y en un tono desmesurado y despiadado.

A nadie le importa si se juega bien o no, o si se van construyendo cosas, y el resultado de la Selección Nacional es cuestión de vida o muerte, o de júbilo total o de tragedia nacional. Pues bien, para mí no significa tanto una derrota en un partido como el de ayer. 

La semana pasada escribí que los gringos no son mejores que nosotros y que simplemente nos han tomado la medida y con lo justo y necesario han llenado las estadísticas con una jetatura de resultados como locales que antes no tenían.

En México desafortunadamente el análisis no va más allá e incluso alguien nuevo en mi entorno más cercano, preguntaba si con este resultado yo seguiría pensando lo mismo. Y yo hoy lo repito. Los jugadores mexicanos son mejores que los gringos. Lo que EU tiene y que nos hace muchísimo daño son tipos de 1.90 para arriba que en los balones aéreos son casi indefendibles si pensamos en cómo estamos acostumbrados a ir por arriba los jugadores en México. 

Recuerden la polémica desatada cuando los que pensamos que los mexicanos necesitamos mejorar el biotipo del futbolista nos vimos criticados hasta el cansancio, supongo que por un grupo de "chaparritos" promedio que creen que el futbol se puede jugar sin problema con la estatura media del mexicano, y sus argumentos más fuertes son los casos de Maradona o Messi para defender algo que a todas luces nos afecta, y más cuando se trata de jugar partidos internacionales y aún más cuando es en los corners contra los gringos, que es una de las pocas cosas que saben hacer mejor que nosotros.

Sí comparto que es muy triste ver cómo Rafa Márquez pierde aún los estribos después de tantas y tantas fallas de ese tipo. Y aunque ayer pidió disculpas públicas, de nada servirá si para la próxima vuelve a demostrar que su impotencia es más grande que su madurez y de nada servirán porque la suspensión que se le viene es justo cuando más afecta.

El momento de crisis que vive el futbol nacional está reflejado en la Selección y me parece más que lamentable que tanto los medios como los aficionados se bajen del barco y señalen con el dedo a la cara a los de adentro como si ellos estuvieran libres de culpa.

Y aunque se molesten todos, ustedes son parte del problema también. Sus excesos ante los tiempos mejores del Tri -los cuales también siempre critiqué con argumentos-, hoy hacen que todo parezca lo peor en la historia cuando lo que sucedió ayer, si se analiza con más calma y objetivadad, nos debe mostrar que aún tenemos jugadores que no sirven para competir a nivel internacional y que es imperativo buscar mejorar el biotipo del jugador para estos enfrentamientos.

Su poco interés por aprender y su poca exigencia ante una prensa mal preparada e informada ha hecho que creamos por momentos que México está para ser campeón del mundo simplemente si se lo propone, y pues obviamente perder ante los gringos troncos es motivo de llanto y tragedia.

Todo esto no es nuevo y tampoco es culpa de Eriksson, a quien en realidad y sin discusión no le funciona su idea futbolística con estos jugadores. Y sin necesidad de matarlo o demeritar su palmarés, yo creo que no ha sabido ni él ni su gente detectar cómo adaptar y amalgamar lo que éramos antes de él con lo que pide ahora de nosotros.

Diferencias que van desde el tipo y tiempo de los entrenamientos hasta la forma de dar instrucciones tácticas y de cederle iniciativa a jugadores que suponiendo que son profesionales, deberían tomarla con responsabilidad, pero no lo están haciendo. Sigo creyendo que su terquedad con Gio es su propia penitencia y no por otra cosa que no sea la inexperiencia y juventud  del delantero Campeón Sub-17.

En fin, para mí, y miren que sí me puede afectar en mi vida profesional lo de ayer, el perder otro partido contra los gringos no me da derecho a insultar y sentirme mejor que los que perdieron ayer. Me hace reflexionar y tratar de encontrar una manera de ser parte de la solución en lo que a mí me corresponde como parte del futbol mexicano. Ojalá y algunos de ustedes lo hicieran también.

Ah y por favor, alguien dígale a Efraín Flores que no es ético hablar diario del trabajo de alguien más. Y eso no lo inventé yo.

Opina de esta columna aquí.

Newsletter MT
Suscríbete a nuestro boletín de noticias deportivas.
No te pierdas