Cada categoría es diferente

Como tuve la suerte y la oportunidad de estar en todas las selecciones con límite de edad en mi época de jugador, siempre he creído porque me tocó vivirlo, que por encima de lo que piensan la...

Como tuve la suerte y la oportunidad de estar en todas las selecciones con límite de edad en mi época de jugador, siempre he creído porque me tocó vivirlo, que por encima de lo que piensan la mayoría en nuestro país que el hecho de que la FIFA divida en esas categorías la formación del futbolista no es mera coincidencia. Yo no creo que hubiera una diferencia marcada si existiera una Selección Sub-18 con la Sub-17 ni una Sub-21 con la Sub-23 por ejemplo, pero si existe una gran abismo entre cada una de las categorías en que la FIFA ha dividido sus competencias. Pero aquí en México en algún momento no muy lejano pareció creerse que la Sub-17 podía compararse e integrarse hasta con la Mayor y recuerdo bien haber leído y escuchado a varios de nuestros grandes sabios analistas profesionales y a muchos y muchos de nuestros aficionados tan bien informados y educados que con aquella famosa Sub-17 que inició su proceso con Grondona y que Chucho Ramírez supo encauzar hasta el Campeonato del Mundo, pensaban que México podría llegar a conquistar todos los Mundiales que siguieran. Lo que siguió después en la discrepancia, fue que nos mataran a todos los que pensamos que estaban diciendo tonterías y que lo que había sucedido era, como le pasa a cualquier Campeón, una serie de circunstancias muy bien aprovechadas y que la categoría Sub-17 tenía un gran espacio con la Sub-20 y ni qué decir de la gran distancia entre la Sub-20 con la Mayor en donde algunos de esos jugadores ni siquiera llegarían a debutar o ser titulares en la Primera División.

Hoy como siempre, el futbol nos cobra tanta mala información y displicencia en el análisis y parecería que nadie se acuerda que la siguiente Sub-17 a los Campeones del Mundo y después de haber trabajado por dos años con todo y el único técnico Campeón del Mundo no calificó a su Mundial y hoy esa generación que le tocaba seguir su proceso y participar en Sub-20 tuvo como consecuencia fracasar en su intento por calificar a su Copa del Mundo nuevamente. Ya sé que muchos no entienden y no me voy a desgastar otra vez explicando razones sin que parezcan pretextos, que hay enorme diferencia entre jugar la eliminatoria dentro de tu país a hacerla fuera y que en CONCACAF sí existen presiones extracancha para los mexicanos que aún no podemos vencer del todo y esta generación tuvo la mala suerte de que le tocaran sus dos Premundiales en suelo extranjero.

Se necesita nunca haber jugado ni en su cuadra para creer que México pese a tener una mejor infraestructura que todos en la zona, la tiene fácil para calificar en cualquier categoría y menos en donde los límites de edad ponen en juego las características raciales de los jugadores. No toco más el tema de las diferencias entre cada raza pero a los que tenían su grandes argumentos en los promedios de estaturas como si la fuerza y la velocidad no intervinieran, tendrían que analizar el por qué en estas selecciones los equipos africanos sí llegan a grandes instancias aunque después a nivel mayor no lo consigan y si no encuentran la gran diferencia a esos niveles en el biotipo propio de su raza y no sólo en la mentalidad, entonces no tiene caso ni poner ejemplos.

Aquí el problema es que México en general atraviesa por una crisis sustancial que se veía venir desde hace años y yo sigo creyendo que es consecuencia de muchos factores que inician con una distorsión de nuestro nivel real comparado con otros países y que se origina desde adentro con los medios de comunicación y quienes les creen y con tantas y tantas fallas y excesos que se han cometido desde hace muchos años en todos los niveles y ámbitos que intervienen en el futbol profesional sin tomar en cuenta los efectos secundarios.

Hoy se fracasó en el intento de salvar a una generación que ya se había perdido de un fogueo internacional de gran nivel y que me consta tuvo durante su preparación todo lo que Chucho Ramírez pidió. Ni ustedes, ni yo, ni nadie podrá saber si la preparación fue la correcta o no y si lo que definió la eliminación fue simplemente el efecto del cambio de técnico en tan poco tiempo o esta generación ya venía enferma de antes. A mí no me corresponde juzgar eso, y ya sé que muchos eludirán o tratarán de disfrazar su responsabilidad en este tropiezo, pero hay alguien a quien conozco muy bien que sé que no lo hará y del cual hablaré seguramente la semana que viene después de que él les demuestre a todos que siempre ha sido una persona decente y honesta de las que hay pocas en el futbol y que asumirá y enfrentará las consecuencias de muchos de los errores de otros. Ustedes mismos lo comprobarán en poco tiempo.

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