El aspecto mental obvio cuenta

La semana pasada hablaba de la falta de capacidad física que tenemos en general en México y como siempre hubo los que no están de acuerdo. Muchos de ellos quizás porque no les ha tocado competir...

La semana pasada hablaba de la falta de capacidad física que tenemos en general en México y como siempre hubo los que no están de acuerdo. Muchos de ellos quizás porque no les ha tocado competir físicamente contra alguien que tiene mejor físico creen que simplemente por mentalidad se suple esas carencias pero a lo mejor no se ponen a pensar que cuando hablas de competir, ese grandote del otro lado también viene preparado mentalmente y es entonces que al haber paridad en la mentalidad, el físico vaya que cuenta. Y créanme, es muy común que un futbolista europeo tenga buena mentalidad competitiva y es por ahí que creo que también los estadounidenses hacen valer su peso corporal cuando juegan contra nosotros. Intentaré explicar mi manera de ver la competencia internacional que es justo a lo que me dedico ahora y que, afortunadamente, lo he hecho con buenos resultados hasta el momento, aunque creo que aún se puede mejorar y mucho. El futbol es un deporte en donde entran en juego el aspecto físico, técnico, táctico y sicológico, y un equipo y un jugador deben prepararse en esos ámbitos. Normalmente cuando llegas a una Final y las condiciones son similares, gana el que tiene mejor actitud ante la presión que significa no ganarla. Lo técnico táctico y físico suele estar muy parejo porque si no fuera así, alguno de los dos contendientes no estaría ahí. Pero cuando se está parejo en todo, es donde las deficiencias en alguno de los factores que intervienen hacen la diferencia. A veces se puede perder un partido porque la táctica falló o el hecho de no saber rematar una jugada en específico por falta de técnica o por decisiones equivocadas hacen que se pierda un campeonato. De ahí que haya veces que los grandes jugadores se quedan en la orilla y eso no quiere decir que sean perdedores, sino que simplemente en ese día, en ese partido, en ese momento, algo les falló.

Es ahí, en ese nivel alto de una Final de la Champions por ejemplo, donde yo que tengo toda mi vida en el futbol, hago mi análisis y concluyo que no somos la raza más adecuada para competir en este deporte. Por supuesto que hay mexicanos muy capaces y que se pueden adaptar a esas circunstancias que se necesitan, pero no siempre hay esa comunión entre todos ellos y a veces no es por miedo sino por falta de conexión que un equipo no se llega a enchufar y se mete en espirales de negatividad como creo que le pasa a la Selección actual.

El mexicano promedio no es el más rápido de los atletas ni el más fuerte. Quizás podría ser el más resistente y es por eso que de hace algunos años hasta hace pocos meses, en donde hasta eso parece perdido, el futbolista mexicano tenía en su identidad  el correr mucho. Ojo, en el mundo cuando hablan del futbolista mexicano dicen "mucho" no dicen rápido ni fuerte ni nada por el estilo. Nuestra formación técnica es en general de toques cortos y por abajo  y de ahí en consecuencia nuestra recepción de balón también es menos exigida. Algo que yo creo que se desprende de nuestro biotipo, ya que jugar por arriba cuando se tiene la desventaja de la estatura sería algo tonto, y entonces los altos nos tenemos que adaptar mejor a lo que los bajitos hacen. Es ahí donde los Borgetti, Peláez, Hermosillo, sacan ventaja de haber encontrado ellos solos la técnica para ser buenos por arriba y se vuelven goleadores a nivel nacional, y a veces en partidos con la Selección o donde Márquez que se adaptó perfecto en su técnica a los trazos largos y recepciones de estos, puede encajar en un equipo como el Barcelona sin problema.

Si hablamos de la mentalidad, nadie aceptará no ser competitivo, ni siquiera los que se han venido abajo ya en competencia tendrán el valor de decir que se espantaron. Y esa parte cultural que tenemos en México de conseguir todo por la vía del menor esfuerzo y la idiosincrasia del mexicano mestizo, en donde es más fácil pensar que vamos a perder antes de pensar en ganar, no nos deja muy bien parados en términos deportivos en el mundo. A mí no me importa si los que dejan mensajes dicen que sólo es mentalidad y critican eso como si ellos ya hubieran competido con desventajas físicas y técnicas, y las hubieran solventado. Yo lo vivo a cada rato, a veces lo he conseguido y estoy convencido que para que México vuelva a ser Campeón del Mundo se tienen que juntar muchos aspectos. Si México juega muy bien y alguna de las potencias juega muy bien, seguro no ganamos. Si México juega bien simplemente, las posibilidades de quedar fuera aumentan. Así que la obligación que tenemos los futbolistas mexicanos se hace más fuerte y a veces eso pesa en la parte mental. Tenemos que esperar que el día que nosotros juguemos muy bien, los otros no lo hagan para poder cumplirles los sueños a los medios y a los aficionados mal informados. Y aunque se enojen los que no, todos los que han competido a nivel internacional saben que estoy diciendo la verdad. Aún así, los que decidimos vivir para esto tenemos la obligación de buscar llegar lo más lejos posible. Eso sin importar lo que muchos detractores opinen sin conocimiento de causa o desde sus asientos cómodos de oficina.

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