Futsal en México

Normalmente me toca escribir después de que jugó la Selección. Hoy es diferente y por lo tanto voy a aprovechar para escribir acerca del futsal y así aprovecho esta coyuntura para darle respuesta

Normalmente me toca escribir después de que jugó la Selección. Hoy es diferente y por lo tanto voy a aprovechar para escribir acerca del futsal y así aprovecho esta coyuntura para darle respuesta a toda esa gente que me ha escrito preguntándome del tema. A diferencia del futbol de playa en donde prácticamente me encuentro solo a nivel formación y enseñanza, en el futbol sala o futsal (que no es el mismo que el futbol de salón) desde hace tiempo hay gente que ha trabajado y buscado fomentarlo.  Así mismo y supongo que ustedes también lo esperarían, hay gente que ha buscado sacar ventaja y lo ha usado con fines personales. Desafortunadamente y sobre todo, este grupo de gente, tanto los “buenos” como los “malos” se ha ido rezagando o de plano nunca han intentado prepararse o capacitarse y simplemente creen que el fustal sigue siendo como ellos lo conocieron. Nada más lejos de la realidad. Seguramente muy pocos de ustedes habrán visto o conocido de este deporte ya que en México, creo que es el lugar en donde más se desperdicia el potencial que se tiene o se tendría. Probablemente algunos de ustedes si habrán visto que hay ligas muy fuertes en España y en Brasil y que países como Argentina o Guatemala tienen liga profesional. En Europa es ya enorme y en Asia es un deporte que va creciendo enormidades y en México realmente salvo el club deportivo Israelita nadie más tiene instalaciones adecuadas para realizar algún tipo de torneo que valga la pena. En algunos estados del país, supuestamente hay asociaciones y buenos jugadores, pero desafortunadamente cuando he tenido que formar una Selección Nacional, el apoyo que me han brindado, casi siempre viene junto a un interés personal o alguna condición para otorgarlo. Esto junto a que el nivel real de los jugadores que le invierten algo de tiempo es muy bajo como para competir a nivel internacional, hace que en apariencia en su mayoría sea contraproducente que existan. Les pongo un ejemplo. Cuando hice mi primera convocatoria y llegaron los supuestos mejores jugadores de cada Estado y junto a sus responsables, les pedí que hicieran lo que ellos consideraban que debía ser el equipo titular. Había gente de Sinaloa, de Chihuahua, de Baja California y del Edo. de México. Todos coincidíamos en los mejores 5 jugadores. Como en ese momento ya existía toda clase de presiones de parte de casi todos los responsables de cada estado, me vi obligado a hacer algo que no quería. Sin avisarles de que se trataba ni a unos ni a otros, cité en la cancha de futsal a la gente que estaba trabajando con el futbol de playa. Ustedes ya saben que la mayoría es gente que ha jugado o intentado jugar a nivel profesional y que es gente que al menos tiene algún tipo de formación deportiva seria. Aquí si perdónenme pero aunque algunos no lo quieran entender, no es lo mismo jugar los domingos y dos o tres veces a la semana que entrenar todos los días alto rendimiento. Este grupo de gente que llegó, nunca habían visto siquiera un balón de futsal. Mucho menos sabían cómo se jugaba ni cuáles eran las reglas. Cuando mucho, habían jugado futbol rápido y una superficie lisa no les era desconocida. Lo que siguió en mi opinión me daba la razón, pero no conseguí que la gente de futsal lo entendiera ni creo que terminen nunca por aceptarlo. Los completamente nuevos le iban ganando 5-1 a las supuestas estrellas de futsal nacional en tan sólo 20 minutos y no efectivos, porque el cronómetro nunca se detuvo. Si esto a ustedes no les parece una prueba contundente de lo que hablé inicialmente, no sabría cómo demostrarles de mejor manera que el nivel de futsal que tenemos es demasiado amateur y demasiado burdo. La historia del futsal mexicano nos dice que nunca, pero nunca, México ha calificado a una Copa del Mundo. El año pasado la Selección que yo formé tampoco calificó, pero la realidad es que quedamos fuera sin perder un solo partido y porque nos hizo falta un simple gol para evitar que un empate entre los rivales que cerraban la competencia, les diera la clasificación a ellos. No voy a hablar más de si al convenirle eso a los dos, el partido estaba empatado desde antes de iniciarse. Si a alguien le interesa podrían ver el Cuba-Guatemala en el portal de CONCACAF y sacar sus propias conclusiones. Mi labor aquí es doblemente difícil por lo que les comento y porque tampoco tenemos unas instalaciones adecuadas, pero me motiva como siempre el que nadie crea que se puede lograr algo. El año pasado, además de ir a observar torneos internacionales y de establecer relaciones con los mejores entrenadores del mundo, conseguí que se nos tome en cuenta en los torneos de CONMEBOL y participamos en el Sub-20 sudamericano. Este año había yo conseguido la invitación al Grand Prix en Brasil con todo pagado, pero la influenza nos bajó prácticamente del avión y aunque en la última semana volvió a surgir la posibilidad de ir, al final no se concretó y se cayó una buena oportunidad de ir poniendo “el pie en la puerta”. De todas maneras y aunque no le parezca importante a casi nadie, mi compromiso sigue siendo el intentar que esto cambie y mejore y que se tenga una representación digna que al menos vaya y compita de tú a tú. Ya les iré contando yo, porque no creo que a nadie más le interese informar de los avances que se vayan consiguiendo.  Aunque a la gente antigua del futsal se sienta ofendida y no les parezca mi manera de intentarlo.

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