Un paso a la vez

En cualquier lugar del mundo, en cualquier deporte, el reinicio de una competencia siempre trae elementos y retos nuevos. Los que no estuvieron bien tienen la oportunidad de mejorar.

En cualquier lugar del mundo, en cualquier deporte, el reinicio de una competencia siempre trae elementos y retos nuevos. Los que no estuvieron bien tienen la oportunidad de mejorar y los que sí lo estuvieron deben intentar mejorar también. Todo en la teoría debe ser visto por el lado bueno y aunque se puede reiniciar con preocupaciones y con panorama preocupante por los elementos con los que se cuenta, la postura de entrada debería ser siempre la de ver hacia adelante con el triunfo al final del camino.

El futbol es un deporte, el deporte implica competencia y competir significa ganar o perder. Por lo tanto, si quiero ser un buen futbolista, debo ser un buen deportista y debo ser un buen competidor. Si compito sin el deseo de ganar, no me puedo considerar un buen futbolista aunque mi capacidad técnica y física sean muy buenas. Es más, si mis condiciones naturales  me dan ventaja y aún así no me siento capaz de salir ganador cuando compito, entonces lo mejor que puedo hacer es dar un paso al costado y dejar que otro sea el que busque aprovechar el lugar en donde  me encuentro porque lo más seguro es que yo sea siempre un constructor de ilusiones falsas y termine perdiendo.

Esta serie de conceptos de competitividad no los inventé yo y se aplican para cualquier profesión. Cada quien puede competir contra sí mismo y salir victorioso en cada reto que se trace. Así de competitivos seguramente y con esa mentalidad es como deseamos ver todos a la Selección. Lo que siga de ahí dependerá de muchas cosas más. Entrarán otros factores mentales como el manejo de situaciones especificas y de presión. No es lo mismo jugar con el azteca lleno a tu favor que en contra. Seguirán los elementos del contexto. Nunca será lo mismo cada parte del partido si voy ganando por un gol o si voy perdiendo por dos, y menos si en alguna de estas jugadas trascendentes en el juego participé yo para bien o para mal.

Y por supuesto como no se juega solo al futbol, dependerá la manera en que se conjunta las actitudes y disposiciones de mi equipo y cada una de las de mis rivales. Esto, tratando de explicar de manera sencilla lo que puede suceder en una cancha y sin tomar en cuenta todas las demás variables que influyen en cada una de las acciones en donde el balón rueda.

Es por ese número inmenso de combinaciones que cada uno de los que estamos fuera tenemos soluciones diferentes a lo que pasa en la cancha. Es por eso que cada uno tiene su propia alineación y su propio planteamiento táctico. Nadie podría decirme que lo que plantean los que son expertos en los medios no es la solución correcta a lo que estaba pasando, como nadie podrá debatirme que sus ideas no funcionarían y simplemente suenan bien pero ya en la práctica no aplican.

Así cada quien puede opinar y creer que el resto del mundo está equivocado. Decir que al ir perdiendo lo que hace falta es tirar más de media distancia o profundizar por las bandas para tirar centros lo sabemos todos. El problema es detectar cómo, cuándo, dónde y por qué. Estoy seguro que todos creemos tener la solución exacta para la Selección y en realidad debe haber mil caminos diferentes para esto. Muchos estarán en lo correcto y mucho otros no.

Podría yo asegurar que muchos de ustedes no entendieron el por qué jugaba el “Gringo” Castro pero hoy nadie lo puede cuestionar mucho al Cuerpo Técnico de la Selección si con él en la cancha se ganó 5-0.

Alguien me decía pesimista aún después de haber ganado así de contundente, que México no había ganado, sino que los gringos habían jugado muy mal y por eso habían perdido. Mi respuesta a eso es que en todos los partidos el que pierde es siempre quien menos aprovechó las circunstancias del partido porque no siempre gana el que juega mejor ni siempre pierde el que juega peor. Nadie juega solo al futbol y lo que el rival haga o deje de hacer cuenta siempre por más que a veces en el análisis de un partido sólo se tome en cuenta lo que se hizo o se dejó de hacer de un solo lado.

Hoy la realidad en el futbol mexicano nos dice que sigue un compromiso más importante que la Copa de Oro. Sigue un partido que puede enderezar el rumbo de manera temporal o que puede recordarnos que no estamos del todo bien. Y así como siempre pedí que no hicieran una tormenta de cada derrota, hoy pido que no hagan una fiesta permanente por cada victoria, porque sólo fue un pasito.

Qué bueno que Gio está jugando así y ojalá lo pueda repetir el 12 de agosto. Hoy Javier debe de sentirse bien y contento por el resultado y dejar de lado que demostró que sí es mejor técnico que todos los entrenadores de escritorio que lo criticaban ya inmisericordemente. Ahora le viene un partido más y todo empieza de nuevo. Tendrá que conformar un nuevo grupo y decidir una nueva táctica, pero sobre todo tendrá que lograr continuar con la actitud ganadora que se sintió en el segundo tiempo del partido pasado.

En mi opinión, mientras siga apostando a que los mexicanos corran mucho y a que se tenga superioridad numérica en casi todas las zonas de la cancha, será más fácil que se recupere la confianza que hace que se intenten a veces cosas que no van de acuerdo con la capacidad normal del mexicano en el último tercio de la cancha y que hace que seamos un poco más peligrosos. Eso era la identidad de los equipos mexicanos que habían estado consiguiendo  darle satisfacciones a la gente y al parecer se había olvidado. Esperemos todos que las cosas vuelvan a salir todas bien, de momento y al menos, en el próximo partido. Lo táctico, dejémoselo a él.

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