Somos mejores

Lo dije y lo sostengo. El futbol mexicano aún es mejor que el de los gringos. Lo escribí aquí el 5 de febrero y muchos en los mensajes no estuvieron de acuerdo. Hoy lo repito.

Lo dije y lo sostengo. El futbol mexicano aún es mejor que el de los gringos. Lo escribí aquí el 5 de febrero y muchos en los mensajes no estuvieron de acuerdo. Hoy lo repito. El futbol en México se juega mejor que del otro lado de nuestra frontera. Y si bien el partido del 12 puede ser que no se gane, porque así es el futbol y no pierde simplemente quien no compite, yo espero y confío que este “oasis positivo mental” que se produjo en casi todo el medio mexicano con el refrescante título de la Copa de Oro, sirva para que se gane el 12 y se demuestre que México sigue siendo mejor.

Ya otras veces lo intenté explicar y hoy lo repito. Es mi particular forma de ver esto que nos sucede ante los americanos y si me atrevo a hablar así es porque los conozco bien. En varias ocasiones ya he vivido y trabajado en el futbol de allá. Mi muy olvidada carrera como jugador terminó en Estados Unidos y varias veces los he enfrentado ya en el futbol de playa ganándoles los últimos 3 partidos que hemos jugado.

El jugador americano, todos lo saben, no es precisamente el más técnico del mundo. Pero que no se confunda y que se piense que no son técnicos. Simplemente su identidad futbolística va de acuerdo a su idiosincrasia y a la mezcla de razas que existe en ese país. Es un hecho que quienes llevaron el futbol soccer a Estados Unidos fueron los europeos y durante mucho tiempo se ha manejado la enseñanza a niños y jóvenes de la misma manera que se hace en Inglaterra y en Holanda. Por algún motivo los americanos se sienten más cómodos jugando el futbol así a base de pases largos y de jugadas verticales en velocidad. Supongo que no es difícil entender que esto se debe más bien a su fortaleza física y a su poca habilidad para buscar desbordes y gambetas. Es lógico entender que si en México no sabemos bien como ir por arriba y cabecear porque crecemos jugando pasecitos cortos en las cascaritas, a los gringos les venga mejor jugar a centros y balonazos largos en sus canchas empastadas. Cualquiera que haya viajado al vecino del norte sabe que si algo tienen los que quieren jugar futbol allá es instalaciones y material para hacerlo. Los mejores uniformes y los mejores zapatos, las mejores canchas y los mejores balones están a disposición de todos, lo que hace que su cultura y formación futbolística sea lo menos “latina” posible.

Ahora bien, todos también sabemos que su cultura deportiva es muy competitiva. Si alguien hablara del futbol gringo y no mencionara que casi nunca bajan los brazos, y digo “casi” porque ya vimos que si lo llegan a hacer como en la Final pasada que se les ganó. Si alguien no mencionara que físicamente parecen incansables y que la gran mayoría de ellos son gente muy apta para realizar deporte supongo que también estaría dejando afuera dos de las mejores cualidades del equipo de Las Barras y las Estrellas.

Pues bien, ahí es donde yo digo que somos mejores futbolistas. Cuando Estados Unidos le ha ganado a México es porque ha podido contrarrestar en base a su fuerza, su dinámica y su velocidad en sus balonazos largos a la forma de jugar que tenemos en México. Hoy Cuauhtémoc Blanco triunfa en el Fire precisamente porque no corre. Pero si jugara con otros 10 que no corrieran se vería mal. El se nota tanto porque desde el ritmo hay diferencia, pero si jugaran otros 10 como él en el equipo, no ganarían ni un partido.

Es aquí en donde México ha fallado y no ha encontrado cómo anular las pocas fortalezas de ellos, principalmente cuando se juega allá. Aún de visitantes se les ataca por naturaleza dándoles la oportunidad de que te contragolpeen con su velocidad. Y si no lo consiguen, esperan a que haya una jugada a balón parado para aprovechar sus jugadores altos y la mala técnica de fildeo y cabeceo que tenemos en México. Por supuesto que esto es un análisis burdo y que hay muchas otras cualidades en ellos, pero todas esas cualidades no son mejores que las de otros equipos a los que México les ha ganado. Supongo entonces que todos entenderán que además de todas estas diferencias futbolísticas entra en juego la parte psicológica. La Volpe decía que mientras que la manera de analizar el futbol de la afición y a la prensa en México le genera una gran presión a nuestros jugadores de no ganarle a los gringos, a ellos ni les interesa pues ni sale en los periódicos nacionales que vencieron al Tricolor. Eso, mas nuestra forma de competir y algunas otras deficiencias que tenemos han “embonado” con las cualidades de ellos para que nos ganen más seguido de lo que realmente deberían. Ojalá y que el próximo jueves mi columna hable de por qué ganamos nosotros esta vez, usando nuestro mejor futbol y la tranquilidad momentánea que dio en todos el ganarles hace unos días.

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