Mundial Sub-17

A pocas horas de que inicie la Copa del Mundo Sub-17 me pongo a pensar en las posibilidades de México de ser Campeón del Mundo en esta categoría.

A pocas horas de que inicie la Copa del Mundo Sub-17 me pongo a pensar en las posibilidades de México de ser Campeón del Mundo en esta categoría. Es muy fácil pensar y decir que uno siempre debe ir soñando con ser Campeón. Es muy sencillo hacerlo de hecho. Pero cuando sé es entrenador se tiene que ser además de soñador, realista y eso no implica que seas derrotista cuando piensas en las posibilidades que se tienen siendo objetivo  y analizando el panorama en base a lo que tienes. Ya sé que sobrarán los que digan que si no vas pensando en ser Campeón mejor no vayas, pero la realidad de un entrenador es muy diferente de los sueños de ganarlo todo. Aunque me vuelvan a gritar mis detractores todo lo que quieran y no les guste leerlo, tengo la suerte de haber vivido en carne propia lo que significa avanzar en una Copa del Mundo hasta la última instancia. Debido a esta experiencia, es que puedo creer que México puede ser Campeón del Mundo, pero que para que esto suceda, se tienen que reunir un buen número de circunstancias en donde la “buena fortuna” y no sólo la capacidad, entra en juego. Todo empieza desde el sorteo. Un calendario no es igual nunca y por supuesto que esto también implica cada momento y circunstancia del rival. En el caso del Mundial Sub-17 que está por iniciar México enfrenta a Suiza, Brasil y Japón en la Fase de Grupos y en el papel vencer a los nipones y a los europeos no es imposible. Eso te da el margen de pensar que el partido contra los brasileños puede ser menos importante. Recuerden que todo esto es en el papel, en este mundial sólo 8 equipos de los 24 que inician quedan eliminados en la primera ronda y después inicia la fase de eliminación directa desde Octavos de Final. Ser primero de tu grupo como siempre te da una ventaja supuesta donde enfrentarías a un tercer lugar calificado. Es decir, quizás a un equipo que viene de perder dos juegos y ganar sólo uno. Todo esto cuenta ya que el factor mental es primordial en estas competencias cortas. Si mentalmente estás fuerte o “embalado”  cualquier partido se puede ganar por muy sorpresivo que sea. Ser segundo significa jugar contra el segundo del grupo de Uruguay, Italia, Argelia y Corea, pero eso no te garantiza que este camino sea menos complicado para seguir avanzando . De ahí en adelante ya los partidos los puede ganar cualquiera y créanme que la capacidad pasa a segundo término porque el aspecto sicológico es definitorio. Más adelante, en teoría todos los que llegan a cuartos de final vienen de hacer un buen mundial y las capacidades de los jugadores de esa edad aun no se diferencian tanto en la identidad de cada país. El aspecto físico no resulta tan dañado en cuestión de los descansos porque se tienen dos días de pausa entre cada juego, pero el aspecto racial que influye en la fuerza y en la velocidad, puede contar. De ahí que los países africanos con los jugadores de raza negra saquen ventaja en estas categorías y después  ya en mayores, les cuesta trabajo ganar. Es común que en la prensa se cometa el error de pronosticar resultados y probabilidades en base a lo que sabemos de las selecciones mayores, pero eso es algo que seguramente no le pasará a González China, a quien conozco bien y considero un entrenador inteligente. El resto dependerá de muchos otros factores, que de irse acomodando harán que México vuelva a tener un buen Mundial en esta categoría. Yo sé que es época de recordar a los Campeones del Mundo y por ahí se mencionan a las otras generaciones Sub-17 que han participado. Agradezco a la gente de los medios que han recordado que yo estuve en el primer Mundial de la categoría y a quienes agregaron que fui el primer Sub-17 en debutar en Primera División. Tengo recuerdos muy buenos a nivel personal de ese Mundial, pero también recuerdo con algo de dolor esa Copa del Mundo que marcó mi carrera para siempre. De ahí salió mi decisión de ir a Pumas y dejar el América, lo cual ayudó a que se reglamentarán algunas cosas de los jugadores de Fuerzas Básicas. Y también de ahí surgió la ruptura de ligamentos en el tobillo que al no atenderse bien, me retiraría  pocos años después. En fin, lo cierto es que México puede ser campeón del mundo en esta categoría si todo empieza a juntarse. Esperemos que así sea y que estos “chavos” nos den una alegría y pongan el nombre de México en lo más alto.

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