Pesimismo u optimismo

Ya para esta semana, en algunas emisiones hasta el cansancio, se han mencionado tantas y tantas veces las posibilidades de México que me siento un poco mareado.

La semana pasada escribí acerca de lo que significa para mí el sorteo. Ya para esta semana, en algunas emisiones hasta el cansancio, se han mencionado tantas y tantas veces las posibilidades de México que me siento un poco mareado. Por ejemplo y para explicarme mejor usaré de inicio un elemento usado que me dio risa. Es un hecho que Uruguay ha sido Campeón el Mundo, pero esto fue hace 59 años. ¿Cómo es posible que alguien lo pueda mencionar como elemento para un análisis objetivo y en base a él diga que México perderá y crea no ser pesimista? Como todo en la vida y no sólo en el futbol, el enfoque que se le quiera dar a un tema, tiene mil variantes y miles de posturas. A mí en realidad me da un poco de flojera hacer un pronóstico más allá de decir cuando me preguntan, y lo confieso, todo lo contrario a lo que quien me cuestiona, piensa. Es una manera divertida y fácil de crear un poco de "polémica" y la charla futbolera siempre me ha gustado. Presentar argumentos para rebatir los puntos de vista de alguien más en el futbol, es algo que no considero difícil y que muchas veces hasta encuentro mentalmente divertido. Un ejemplo de optimismo poco pensado, sería decir que México está ya calificado a la siguiente ronda. Sudáfrica no pasa por un buen momento y de ahí el cambio de entrenador. (Claro que estamos a medio año y las cosas que pueden pasar son miles). A Uruguay ya lo conocemos y les hemos ganado. En la Copa América, México siempre ha sido un rival que nadie quiere encontrarse y conocemos a muchos de los jugadores porque han estado en México y el tipo de juego de ellos es muy lento lo que se le facilita a los nuestros. (todo esto basado en "generalizaciones" simplistas obviamente) y por último y ya llegando calificados contra Francia y ellos también, sólo importará el resultado para saber quién es el primero del grupo y aunque nos ganen no pasa nada, ya que en el otro grupo está Argentina que seguramente terminará de segundo (porque no anduvo bien en las Eliminatorias) y si no nos lo queremos encontrar sería mejor pasar en el segundo de nuestro sector y el cruce con cualquiera de los otros del Grupo B no es tan complicado. Por otro lado y queriendo ser un pesimista ligero, podría decir que lo peor que nos sucedió es jugar contra el anfitrión de inicio. La suerte en teoría, de arrancar con la cabeza de serie menos fuerte se acabó cuando tocó quien originalmente iba a ser cabeza de serie, osea Francia. Esto nos indica que estamos en un grupo con dos cabezas de serie (osea, muy complicado) más un equipo que siempre es competitivo como Uruguay y que sus jugadores no resienten jugar fuera y les gusta la presión. Viéndolo así el panorama no es agradable. De todas maneras en caso de pasar a Octavos, del otro lado está Argentina y siempre nos gana. Yo sé que ninguna de las dos suena muy descabellada o que suenan ambas como algo lógico y posible. ¿De qué depende? Nada más de cómo se sientan ustedes, de cómo les caiga el "vasco", de cómo les guste ver el futbol y de algunas otras cosas. Hay los que el futbol lo usan para desahogar energía. Hay quienes usan el futbol para  sentirse conocedores y estudiosos. Hay quienes gustan de aprender y hay quienes creen que hasta podrían enseñar y se creen que saben más que gente que jugó o que ha tenido éxito dentro  del futbol. Así también pasa en los medios. Hay quien dice que no vamos a ganar un solo punto y hay quien dice que es el momento de soñar  e ilusionarse hasta las estrellas (así, literal). Y aunque el elemento aficionado es importantísimo, el apoyo total de la gente o no, puede significar muchas cosas a su vez. Mucha expectativa puede ser "presión". Poca expectativa puede ser "motivación". Lo que sí, es que lo que yo entiendo como la mejor manera de enfrentar una competencia mundialista por parte de todos es confiando en que todo saldrá bien. No tiene caso preocuparse si ya vimos que no ayuda en nada. Así que la elección mental correcta para esto, supongo yo, si da lo mismo que sea pesimista y que sea optimista, debe ser el optimismo. No el optimismo desbordado para que no vengan las desilusiones. Hay que encontrar un punto de equilibrio en donde si se gana alcance para celebrar y no dejar pasar oportunidades de disfrutar como esa de sentirse orgulloso y con júbilo. Pero también ese optimismo que considera real una posibilidad obvia de que las cosas no funcionen y que entonces no vengan las tragedias. Veámoslo así. Si México trasciende en el Mundial está para celebrarse. Pero si a México esta vez no le va bien, no es momento para echarse a llorar. Para terminar los comento que como vengo llegando a México de un viaje muy largo y no he tenido tanta información de primera mano (como normalmente me gusta y como para sentirme realmente involucrado), no me he atrevido a hablar acerca de la Final como muestra de respeto hacia ustedes. Asimismo, aprovecho este espacio para mandarle una felicitación al nuevo Presidente del San Luis, el buen Pepe Romano y mis mejores deseos para que su gestión al frente de los Gladiadores sea exitosa. Las próxima semana por fin sabremos quién fue el campeón y sobre todo, quién de los dos se tendrá que conformar con un subcampeonato que en este futbol nuestro, a la mayoría de la gente le sabe a tan poco después de haber llegado tan lejos.

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