Balance final

Pues bien, se acabó el Mundial. Antes de que iniciara escribí una columna donde hablaba de las expectativas creadas sobre nuestra Selección y la realidad de lo que podía suceder en la Copa del Mundo.

Pues bien, se acabó el Mundial.   Antes de que iniciara escribí una columna donde hablaba de las expectativas creadas sobre nuestra Selección y la realidad de lo que podía suceder en la Copa del Mundo y tristemente no me equivoqué. Desafortunadamente para los que se creían el choro de que esta Selección sí podía llegar a la Final del Mundial, que no es lo mismo que hacer historia, porque en México llegar al quinto partido alcanzaba para romper  esquemas, el resultado final fue una vez más quedar eliminados en la segunda ronda.

Desafortunadamente para los que cruzaban los dedos para que a México le fuera mal y se quedara eliminado en la orilla de la Fase de Grupos y así poder quedar ellos como “grandes conocedores” al pronosticar que la Selección fracasaría rotundamente, el clasificar en uno de los grupos más difíciles del torneo no le alcanzó a la gente para señalarlos como farsantes y aunque se quedó igual que en otros Mundiales donde se celebró haber llegado hasta ahí y donde sus protagonistas hoy aparecen en los medios como grandes figuras históricas de nuestro futbol, el resultado y el balance final dejó un sabor amargo que igual les sirvió a esos detractores de facto para atacar con saña a los que participaron esta vez. En lo personal, no creo que el Mundial haya sido tan malo para México ni creo que el “Vasco” hoy sea el peor entrenador de los últimos años. Según yo, lo que sucede y hasta cierto punto es normal, es que ya creemos que avanzar a la segunda ronda es una obligación que se da por sentada porque se ha conseguido otras veces. De nada sirven los ejemplos de equipos que 4 años antes son campeones o subcampeones y al siguiente Mundial se despiden en la Fase de Grupos. Para los mexicanos se fracasó por no mejorar lo que ya muchos sabían que pasaría y nadie se debería atrever a decir que no todo fue un fracaso. Tuve la suerte de presenciar en vivo Semifinales y Final y respirar los últimos días el ambiente mundialista en las calles de Sudáfrica. Los únicos que ven mala la participación de México en la Copa del Mundo somos los mexicanos. Puede ser que para el resto del mundo que México pierda con Argentina o con un Uruguay que traía la suerte de su lado, no es tan sorprendente. O puede ser que para el resto del mundo eliminar a los franceses y a los locales dejarlos fuera en la primer ronda  por primera vez en la historia, no sea algo tan malo. La realidad es, que sólo en México se ve a un México posible campeón del mundo. Sólo en México el clasificar a la segunda ronda es un fracaso. Sólo en México se vive el futbol como en México. Hoy nuestra prensa es más amarilla porque así lo decide el dinero y que nadie se sienta ofendido porque sabemos todos que así es. Al mexicano promedio le gusta esto y hacerlo no nos vuelve precisamente la afición mas conocedora e informada.  Si yo en lugar de decir que la afición mexicana sabe poco dijera que son la mejor del mundo tendría más seguidores.  Si yo en lugar de decir que los culpables somos todos, señalo sólo a los jugadores, entrenadores y directivos como únicos responsables, tendría más gente de acuerdo conmigo y sería más fácil escribir mi columna.  Pero como creo que el futbol mexicano involucra a muchos más factores que al entrenador y a los futbolistas, no puedo quedarme contento con lo que sucede fuera de las canchas ni dejar de mencionar lo mal que estamos si nos comparamos con otros países. Que miles de mexicanos vayan al Mundial no quiere decir que la afición sea una buena. En fin, para mí México quedó en el lugar que mereció porque nuestro futbol está aún lejos de ser de los 8 mejores del mundo de manera permanente. Si sé que hoy entre la gente que dirige nuestro futbol hay gente que desea que las cosas se hagan bien y que se evolucione y eso es ya un buen inicio. También sé que los demás ámbitos como la prensa, los aficionados no lo admitirán jamás, pero tienen mucho que mejorar. Si entre los dos van de un lado al otro como canica en caja de zapatos, creyendo que somos los mejores del mundo ayer porque se le ganó a Italia o a Francia sin analizar el contexto, o creyendo que somos lo peores del mundo hoy por no avanzar al quinto partido y perder con equipos históricamente mejores, a mi no me podrán convencer  de que están “parados” en el sitio correcto. El futbol sirve para apasionarse y dicen que la pasión no admite a la razón. Pues bien, entonces  lo veo de esta manera, mientras nuestra afición  y nuestros medios sean tan apasionados para no razonar lo que sucede con los jugadores y con los directivos, y aplaudir cosas que no merecen ser aplaudidas y reprobar cosas que no merecen ser reprobadas,  estaremos condenados a seguir por el mismo camino. Hoy tenemos nuevamente 4 años para modificarlo y mejorarlo, porque al final el futbol mexicano lo formamos todos los involucrados e interesados. ¿Quién empieza? Como siempre, espero sus comentarios en twitter @ramonraya23

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