El loco La Volpe

Habiendo algunos temas que parecerían más importantes para el futbol mexicano como la victoria de Cruz Azul de 5 a 4 o la nueva lista del Tri , hoy prefiero darle más énfasis a la nota de La Volpe.

Habiendo algunos temas que parecerían más importantes  para el futbol  mexicano como la victoria “rara” de Cruz Azul de 5 a 4 o la nueva lista de la Selección con la aparición de algunos jóvenes que atraviesan por un buen momento, hoy prefiero darle más énfasis a la noticia de la “casi” firma de Ricardo La Volpe como entrenador de Costa Rica.

Yo no sé a quién se le ocurrió esa gran idea, pero si hay algún entrenador que conoce bien los defectos del futbol mexicano es él. De hecho, creo que no hay un entrenador más capaz que él dentro de la zona de CONCACAF si hablamos de trabajo táctico y de estrategia, que no son conceptos iguales.

Conocí a Ricardo en el 90 cuando aun “purgaba” la condena que me había puesto la Directiva de los Pumas por no haberlos dejado “castigarme” mandándome a Morelia prestado un año sin opción de compra. Los motivos serían poco importantes para lo que hoy quiero escribir así que me los salto. En ese entonces mientras entrenaba por mi cuenta, alguien me dijo que en el Estadio de Neza, el que era el Tampico Madero, se preparaba para jugar en Querétaro bajo las órdenes del argentino y bajo el control de Toño García que acababa de sufrir el descenso de su Atlante.

Yo no podía firmar contrato pues los Pumas aún eran dueños de mi carta y aún me faltaban 6 meses de “congeladora”, pero me presenté a entrenar como cualquiera que va a probarse simplemente para poder hacer futbol. La Volpe no me conocía. Las tres temporadas que tenía yo jugando habían coincidido con su regreso a la Argentina después de haber dirigido Oaxtepec y Ángeles de Puebla.

La primera impresión que tuve de él fue muy grata. Detuvo el entrenamiento para preguntarme por una jugada que yo acostumbraba hacer y que a Miguel Mejía Barón no le gustaba nada, pese a que a mí me daba resultado. Cuando le dije que así la había pensado, inmediatamente llamó a la Directiva para que me firmaran. No necesité más de 10 minutos para gustarle, pero por los motivos que mencioné anteriormente no podían registrarme. Después en la fecha 19 de ese torneo  y luego de recuperar mi “carta”, pude fichar con su equipo y me tocó sufrir en carne propia de sus “malos tratos” y tener que ver desde la tribuna 10 partidos por haberle contestado. Pero no es de eso que quiero hablar. Simplemente quería contextualizar que yo conozco bien a Ricardo, futbolísticamente hablando, desde hace mucho tiempo. Todos los días después del entrenamiento nos quedábamos con él, Romano, Sergio Bueno,  el "Piojo" Herrera y yo a escucharlo hablar de los rivales que nos seguían. Después ya siendo él,  el entrenador nacional, mi trabajo en la segunda de Atlante me permitía conversar con él en el CAR casi cada concentración y seguirle aprendiendo. Incluso pude compartir algunas cenas con él, su familia, David Medrano y Jimmy Goldsmith dos días antes de los partidos de local en  la eliminatoria como parte de su cábala. 

Para mí el “loco”, también es un genio.

Desafortunadamente no ha encontrado la madurez para solucionar su problema de “soberbia” si es que se le puede llamar así, ya que él mismo sabe que su lectura del juego es sobresaliente. Esa genialidad le ha permitido sobrevivir pese a su “excentricidad”, la cual al final y hasta el día de hoy, termina por cerrarle más puertas de las que le abre. Pero nadie que haya trabajado con él puede negar su gran conocimiento futbolístico.

Según yo, que aprenda a controlar su carácter o ayudarle a hacerlo, es más fácil que encontrar a un técnico con sus condiciones en otro lado. Ya son muchas las experiencias en donde “ese” aspecto le ha echado a perder lo demás. Si en Costa Rica demuestra  esa madurez de la que ha carecido, su equipo será un rival al que habrá que tenerle cuidado (que no es miedo) porque de que Ricardo trabaja, y lo hace muy bien, no hay duda.

Si en mis manos hubiera estado el contratar a un entrenador para la Selección Mexicana, seguro él sería uno de los candidatos.  Este nuevo reglamento interno de Selecciones Nacionales le hubiera limitado el campo de acción a muchas de las cosas que no le han ayudado, y hubiera ayudado en mucho a evitarle problemas típicos de sus procesos. Pero su capacidad es a prueba de balas.

Desafortunadamente, y más para él. Ser entrenador de la Selección Mexicana lleva consigo varias cosas extra cancha incluidas, y ahí es donde muchos lo destrozan y otros lo superan. Si ya vimos cómo terminó un maestro del manejo de su imagen como era el “Vasco”, no me quisiera imaginar a La Volpe enfrentando una conferencia de prensa con el tono actual y la actitud de la media mexicana de hoy. En fin. Hoy La Volpe parece volverse  un rival de cuidado para México y nadie se lo puede reprochar porque como profesional está en todo su derecho. Yo no puedo desearle que le vaya mal, pero quisiera no poder desearle que le vaya bien. No me gustaría, por México, que después  hubiera arrepentimientos de parte de quienes lo “desperdiciaron” y que sea ahora que el “loco” se vuelva “cuerdo”. Nos vemos en Twitter @ramonraya23 si quieren continuar con el tema.

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