La voracidad del Barcelona

Los movimientos que ejecuta Ronaldinho en la cancha los he visto alguna vez en los reportajes de National Geographic; así corren los guepardos cuando cazan. Los felinos tienen una cola larga y...

Los movimientos que ejecuta Ronaldinho en la cancha los he visto alguna vez en los reportajes de National Geographic; así corren los guepardos cuando cazan. Los felinos tienen una cola larga y musculosa que les sirve de equilibrio en la persecución de su presa.

Aunque no se le ve, Ronaldinho tiene la misma cola de los grandes felinos. Otro compañero suyo también la posee; Eto´o es una pantera negra.  Así, los dos juntos en el ataque del Barcelona, hoy por hoy la ofensiva más espectacular en Europa (aunque pasaban por una mala racha), se adentran en el área como en la selva donde ellos son los reyes. Los defensas, sus presas, sólo tiran toda clase de hachazos y patadas para defenderse.

Cuando está rodeado por muchos defensas, Ronaldinho cambia de ritmo y gracias a esa cola que le sirve de timón, puede frenar en seco para arrancar a 100 en un segundo. Después, con los ojos siempre puestos en la presa, sin mirar el balón y en el instante preciso, se la pasa a Eto´o para que la pantera dé el último zarpazo al portero.

Los dos son los reyes de la selva, los dos provienen de climas cálidos. Tal vez uno más cálido que el otro, tal vez uno más alegre que otro, pero los dos poseen el ritmo y la cadencia del baile a la hora de jugar futbol, cualidad sólo de su raza.

Eto´o y Ronaldinho tienen cara de buenas personas, por lo que es difícil pensar en ellos como un par de depredadores, pero es su voracidad la que los marca como el mejor ataque europeo y se perfilan a ganar todo este año; la liga en España es casi un hecho y en la Champions tendrán que terminar con la ausencia de gol para ganar su segunda orejona en la historia.

Para mí los futbolistas se dividen en dos: los que tienen rabo de felino y los que carecen de el. La tenían: Cruyff, Maradona, Pelé, Romario, Zidane, Ronaldo. Por otro lado los que tienen cualidades felinas y están en camino de convertirse son: Robinho, Juninho Pernambucano, Kaká, Messi y Aimar.

En México hay dos que se les ve un poco de rabo, aunque todavía les falta cuerpo. El primero es Andrés Guardado, apenas 19 años y juega como grande en el Atlas, será el mexicano más joven en el próximo mundial. Tiene personalidad y un descaro envidiable por muchos laterales y medios volantes.

El otro es Fernando Morales de los Pumas y de la Sub 21, su picardía es inigualable en un joven de nuestro país. Es más zurdo que futbolista y su primer gol en Primera fue con la derecha ante Jaguares la jornada pasada. Sin lugar a dudas, después de la anotación tendrá mucha confianza, ya se le vio el mismo domingo intentando toda clase de regates.

Amos por la banda izquierda, las dos promesas son futbolistas diferentes en nuestro balompié caracterizado siempre por la falta de improvisación e imaginación.

Por último quiero aclarar algo: no le voy al Barcelona, ¡Le voy al Madrid! pero disfruto mucho cómo Ronaldinho, al jugar, devora a sus rivales y luego sonríe melindrosamente mientras el público ovaciona cada jugada, como contra el Benfica. Como siempre que está en la cancha.

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