¿Quieres ganar o tener un equipo triunfador? (Primera de dos partes)

El fútbol, como cualquier deporte de equipo, está implicado en ganar y perder: cualquier día, en un juego de fútbol, un equipo ganará y otro perderá - y, desde luego, también cuenta el resultado...

El fútbol, como cualquier deporte de equipo, está implicado en ganar y perder: cualquier día, en un juego de fútbol, un equipo ganará y otro perderá - y, desde luego, también cuenta el resultado intermedio, el empate.

Hay pocos empates que agradan, pero aún son menos los que saborean perder. Una apuesta segura es que cada atleta quiere ganar; ¿después de todo, por qué compiten? ¿Por qué afinan la condición física, el sacrificio, la práctica, el esfuerzo, y las ejercitaciones rutinarias si no es para sobresalir? ¿Por qué ponen su cuerpo, mente y espíritu en el entrenamiento riguroso y el esfuerzo extenuante si no es para estar a tope? Muchos entrenadores hablan de una actitud triunfadora.

¿Pero qué es ganar? ¿Qué es un ganador? ¿Y un entrenador, quiere ganar o tener un equipo triunfador? Hay una diferencia. La palabra "triunfo" viene del viejo inglés: trabajar, laborar, competir o luchar. En aquel sentido, "triunfo" primero fue usado en la gran epopeya de la batalla de Beowulf, un principio apropiado para una palabra sobre encuentros competitivos. Por lo tanto, ganar significa éxito e implícitamente, el logro quiere decir la ruina del otro equipo. Y si ganar, ganar, ganar es el enfoque primario del entrenador, entonces perder, perder, perder - cuando esto llega - puede ser  devastador.

     Por otra parte, un ganador es el que gana algo, sobre todo por el esfuerzo o el mérito. Un equipo victorioso es el que alcanza una victoria debido a su energía, cooperación y habilidades. ¿Qué significa este juego de palabras para los entrenadores de fútbol de hoy? No se puede tener éxito a no ser que se esté dispuesto a fallar; siempre que uno sale al campo, tenemos un 50-50 posibilidades de fallar. Estar físicamente entrenado y técnicamente bien tiene una importancia vital para moldear un equipo victorioso. Pero posiblemente de más consecuencia es el juego mental. Ganar no es derrotar a todos los demás y si esta es su definición de éxito, siempre fallará. Hay siempre otros equipos mejores, más expertos y otros equipos menos competentes, menos hábiles. Un triunfo simplemente muestra como ese día se hicieron algunas cosas mejor que el rival, - no el valor de su equipo o sus jugadores individuales.

Fallar es una oportunidad para darnos cuenta de ver quienes somos y dónde estamos; desafiarnos para ver si somos capaces de ir abajo en el marcador en el primer tiempo y cambiar el resultado con energía, convicción y perseverancia - más bien que mirar al rival por encima del hombro y compararnos con ellos - solo entonces, comenzamos a tener un grupo de jugadores triunfadores.

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