Esperando al Bosman mexicano

La historia es recurrente o en ocasiones hasta aburrida y me refiero al tema de cada Junio en nuestro futbol: esto es, el draft, sus víctimas y sus opresores. Sin embargo, lo más interesante es...

La historia es recurrente o en ocasiones hasta aburrida y me refiero al tema de cada Junio en nuestro futbol: esto es, el draft, sus víctimas y sus opresores. Sin embargo, lo más interesante es que a nivel negocio es una realidad que el draft quizás no es tan malo, ya que de lo contrario hubiera terminado hace algunos años, para ser precisos desde 1996 cuando Jean Marc Bosman apareció en escena.

Rogan Taylor, catedrático de la Universidad de Liverpool, lugar donde realicé mis estudios de Maestría en Negocios especializados en la Industria del Futbol, atinadamente comentaba que lo irónico de este deporte es que ni Pelé, Maradona o cualquier otra estrella ha sido tan determinante en el desarrollo de este juego tal y como lo logró éste limitado futbolista Belga. Para entender esto, hagamos una breve recapitulación del caso de una manera coloquial.

Jean Marc Bosman fue un jugador que en 1990 sin contrato vigente fue puesto en la lista de transferibles del modesto equipo RC Lieja y aún cuando el jugador había llegado a un preacuerdo con el club francés SA Dunkerque (Segunda División), no le fue permitido cambiar de colores debido a que el equipo Belga exigía el pago del mal nombrado y desaparecido concepto llamado "carta". El jugador apeló ante un juzgado en Lieja su derecho a contratarse con el empleador que más le conviniera una vez terminada su vinculación laboral, sin embargo fue inhabilitado y el resto es historia.

El Caso Bosman cambió la historia del futbol, ya que después del verano de 1996:

  • Los clubes, como cualquier empleador, se vieron imposibilitados de retener a los jugadores una vez vencidos sus contratos.
  • La UEFA no tuvo otro remedio que acatar las disposiciones de la Comisión Europea donde se decretaba completa libertad de empleo sin restricciones territoriales para todos aquellos integrantes de la Comunidad Económica Europea.

Pese a que todo el gremio futbolístico mundial (exceptuando por supuesto los países donde existen los famosos pactos de caballeros) fue beneficiado como resultado de los 5 años que duró el "Juicio Bosman", recientemente el ex futbolista comentó que cuenta con los dedos de las manos los compañeros que algún día le escribieron siquiera una nota de apoyo o de solidaridad, esto como una muestra de agradecimiento a la terquedad que conmocionó a toda una Industria. Quizá es por ello es que en México aún ningún jugador ha querido echarse sobre sus hombros la responsabilidad de ser nuestro propio Jean Marc Bosman.

En México hablamos de la creación de una Liga Premier, de repente tocamos el tema de la profesionalización y en ocasiones hasta nos lanzamos a comentar las posibilidades que tienen nuestros clubes en términos de marcas. Desafortunadamente todas estos objetivos (y en algunos casos, buenos deseos) tienen su punto mas bajo cuando llega Junio, donde escuchamos a algunos futbolistas hablando todavía del concepto "carta", desaparecido hace casi 10 años, o algunos dirigentes que aún con una globalización de por medio, siguen con prácticas ochenteras en lo que se refiere al manejo, contratación y colocación de talento en las marcas llamadas clubes de futbol.

Siempre es reconfortante recordar el potencial que nuestra Industria futbolística tiene y en lo personal, como un enamorado de los negocios y el deporte, el panorama luce cada vez mas halagador, al menos de Julio a Mayo, porque cuando llega Junio, vuelve a mi mente la cuenta regresiva para finalmente, conocer al Bosman Mexicano.

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