La Selección, los ';Ninjas'; y Jean Claude Van Damme

Después de la eliminación de la Selección a manos de Argentina, invariablemente vinieron la cascada de críticas, opiniones y una que otra mentada hacia todo lo que huela a Selección Mayor. Como es...

Después de la eliminación de la Selección a manos de Argentina, invariablemente vinieron la cascada de críticas, opiniones y una que otra mentada hacia todo lo que huela a Selección Mayor. Como es costumbre, inclusive aquellos que nunca hablan de futbol ahora vierten opiniones sobre el llamado "equipo de todos".

No escribiré de los análisis tácticos ya que siempre prefiero que ese rol lo juegue gente mucho más acreditada y reconocida en el medio que un servidor, por ello, prefiero comentar la otra cara de la eliminación que creo que al final de cuentas es igualmente interesante.

Según cifras del periódico RÉCORD, en promedio cada Televisora realiza por partido de la Selección aproximadamente 76 anuncios (entre el medio tiempo, publicidad virtual, previo etcétera) lo que en un acumulado nos da un total de 153 comerciales en cada partido. Si lo multiplicamos por los 5 encuentros que jugaron los verdes en esta Copa América tendríamos la friolera de 765 espacios publicitarios que se proyectaron en ambas pantallas a nivel nacional. Me encantaría hablarles de esto a cuanto asciende en dinero pero al no tener la cantidad exacta, prefiero omitir la cifra aunque creo que nos podemos imaginar de cuanto estamos hablando. A esto habría que añadir el resto del aparato mediático que envuelve a la Selección (radio, Internet, prensa etcétera) lo cual nos da una mejor idea de la razón por la cual nos encanta ser atrapados por la "fiebre verde" que los medios originamos pero que siendo honestos, como consumidores también nos facina comprar.

Debido a mis estudios en el extranjero, pasé 2 años en Inglaterra y a pesar de que es ahí la cuna del futbol y donde hoy mejor se explota este deporte, no existe punto de comparación con la vorágine mediática y en ocasiones los excesos que aquí se viven en torno al producto llamado Selección Nacional.

La Selección es un producto muy noble el cual ya quisiera más de uno de los corporativos mas importantes a nivel mundial puesto que además de que es usualmente (de manera errónea) ligada a connotaciones de patriotismo, identidad y hasta de testosterona, es un producto totalmente rentable, intransferible y en ocasiones adictivo. Para serles muy honesto, es un producto con el perfil ideal para cualquier ejecutivo que quiera desarrollar Mercadotecnia a sabiendas de que aún con poca productividad, será rentable en el mercado.

Sin embargo, aún en los productos más nobles como lo es el "Tri", existe un riesgo comercial el cual eventualmente puede mermar su rentabilidad y esto tiene que ver con el volverse tan predecible que el consumidor conozca de antemano el final. Por ejemplo, ¿se acuerdan que en los ochentas las películas de los "ninjas" fueron la sensación? ¿O que en los noventas Jean Claude Van Damme y Steven Seagal rompían récords en taquilla? En ambos casos se acabó el encanto ya que con tramas distintas para cada largometraje, el final siempre resultaba siendo el mismo.

En el caso del producto llamado Selección Nacional, tenemos claro que se ha avanzado en lo deportivo y esto ha disparado toda la economía que corre alrededor de este producto (desde los Kikines Fonsecas, pasando por "ponte la verde" y cerrando con el "Tri de mi corazón") lo cuál no critico, sin embargo requerimos ya de un triunfo importante en la cancha para que la marca Selección Nacional que se vende con mucha habilidad y que se compra apasionadamente, no se vuelva un producto predecible o en otras palabras, que no le suceda lo mismo que a los "ninjas" y a Jean Claude Van Damme, que con argumentos diferentes pero que siempre se sepa como termina la historia.

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