Los ricos vs los jóvenes rebeldes

En colaboraciones anteriores he hablado de lo importante que son las rivalidades siendo factor decisivo como alimento del juego así como un detonante para la generación de ingresos entre todos los...

En colaboraciones anteriores he hablado de lo importante que son las rivalidades siendo factor decisivo como alimento del juego así como un detonante para la generación de ingresos entre todos los involucrados. Este Domingo se escenifica precisamente una de ellas: Pumas-América.

Para hablar de quien jugó mejor o de las razones por la cuales se dio el resultado final están los expertos, lo que me gustaría compartir con ustedes es una perspectiva diferente enfocada al aspecto social y evidentemente comercial que este choque de "gigantes" de nuestro futbol tiene. Para ello, me permitiré citar a Roger Magazine, investigador Inglés de la Universidad Iberoamericana y un enamorado del futbol desde su visión sociológica.

A su llegada a nuestro país, Magazine desarrolló un estudio sobre el fenómeno Pumas de la UNAM en diferentes contextos que trascienden el plano deportivo y en su tratado, menciona a los llamados cuatro grandes de nuestra Industria dándoles un perfil genérico a sus seguidores. A continuación, definiré mi propia interpretación basada en las aproximaciones de Magazine:

América: El equipo de los ricos, ostentosos, protagónicos y en ocasiones hasta prepotentes. También incluiría a aquellos que no se adecuan directamente a estos adjetivos pero que en el fondo quizás pretendan serlo.

Cruz Azul: El equipo de la clase trabajadora la cual cree en la cultura del esfuerzo, la familia y los valores de integridad para salir adelante. En gran medida se han contagiado de esta ideología por la gran organización que está detrás de este club.

Guadalajara: El equipo más Mexicano es emblema de todos aquellos que ratifican en el nacionalismo su orgullo por haber nacido en esta tierra. Guadalupanos y fervientes seguidores de nuestras costumbres, conciben a las Chivas como un ícono preponderante de nuestra historia contemporánea.

Pumas: El equipo de los jóvenes por excelencia. Universitarios o no, estos colores reflejan también el icono de lucha, cambio y reebeldía contra aspectos que a su entender son nocivos para nuestra sociedad.

Sabiendo de antemano que estas definiciones son meramente un estigma y lógicamente sería absurdo seguir esto como un patrón general entre los aficionados, si son útiles para ilustrar porque cuando se enfrenta el equipo de los "ricos" contra el de los "jóvenes rebeldes" salen chispas más allá de que la gente guste de llamarlo Clásico o no. Si a esto le agregamos los antecedentes deportivos acontecidos en los ochentas y noventas, tenemos un súper producto al cuál quizás sólo falta bautizarlo.

Sin embargo, alguien me comentaba por ahí que de acuerdo al entorno único que tiene nuestro país en este sentido, quizás un condimento más agudo para acentuar este encono sería el hecho de que los partidos de Pumas fueran transmitidos como en antaño por TV Azteca (antes Imevisión). De hecho, aún recuerdo lo severamente criticado que fue el Ingeniero Javier Jiménez Espriu por haber cometido la osadía de firmar con Televisa y la desaprobación total que la afición Puma daba en un inicio tanto a Televisa como a sus comentaristas cada vez que transmitían un partido desde Ciudad Universitaria.

Desconozco si el hecho de que los juegos de Pumas fueran televisados por TV Azteca incrementaría aún más la rivalidad entre ambos, pero lo que sí se es que los involucrados en esta industria se frotan las manos cada vez que encuentros como estos se dan; mas allá de la calidad futbolística que estos arrojen.

Pumas-América es un producto muy rentable, tan rentable que las televisoras y la FMF se pueden dar el lujo de ubicarlo en la Jornada 3 (lo cual Mercadologicamente me parece un acierto, en Inglaterra por ejemplo en esta Jornada 3 también se juega un partido de alto voltaje como lo es el Liverpool-Chelsea para calentar la Liga) y aún así tener una derrama económica bárbara por concepto de anunciantes, rating, etc.

Por eso es de llamar la atención que aún con todas las razones arriba expuestas, existan futbolistas que insistan en decir que es un partido más, sobre todo porque ellos son partícipes directos de este espectáculo que al final de cuentas reditúa en beneficios tangibles para los que directa o indirectamente formamos parte de este negocio.

Con nombre oficial para este partido o sin él, el duelo entre los "adinerados pomposos" (o los que al menos pretenden figurar que lo son) contra los "jóvenes rebeldes" es sin duda un negocio muy rentable el cual debe fomentarse siempre como uno de los productos que nuestro fútbol orgullosamente genera.Opina de esta columna aquí

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